Falso médico cubano conocido como ‘Doctor Impulso’ defrauda a enfermos de San Felipe.

Una pareja de supuestos doctores cubano y colombiana defraudaron a decenas de personas en San Felipe. Esto a través de un tratamiento que prometía curar casi cualquier padecimiento. Operaban desde una oficina en el Centro Impulso Social de la cabecera municipal y de San Bartolo de Berrios. Calculan que el fraude podría ser cercano a los 3 millones de pesos.

Los dos sitios del Centro Impulso Social dependen de la Secretaría de Desarrollo Social y Humano del Gobierno del estado. El encargado es Martín Barrientos Luna, quien fue director del DIF en San Felipe en la administración del exalcalde Mauro Gutiérrez (2015-2018).

Los supuestos médicos, él de origen cubano y ella al parecer colombiana, llegaron al municipio después de la Semana Santa, a finales de abril.

Se instalaron en el Centro Impulso Social de la cabecera municipal. Ahí atendían lunes, miércoles y viernes de 10:00 de la mañana a 2:00 de la tarde. Por su parte, en San Bartolo estaban martes y jueves en el mismo horario.

Traían lo que ellos llamaron un “escáner cuántico” con el que revisaban al paciente, le hacían una valoración y le daban un tratamiento que costaba por lo menos mil pesos. Hubo quienes pagaron 5 mil, 10 mil y otros a los que incluso les cobraron en dólares.

“Nos dicen que es por medio de medicamento cubano y nos dicen que revisarían a mi papá (quien padece insuficiencia renal). No tenían aspecto de médico, pero supuestamente porque iban llegando. Fueron al domicilio a revisar a mi papá con algunos aparatos que traían en maletines. Le dijeron que no necesitaba diálisis, que solamente con el medicamento. Nos pidieron 5 mil pesos por el tratamiento y hasta nos dijeron que no nos iban a cobrar la consulta ni las visitas”, narró Berenice Méndez, una de las afectadas.

Martín Barrientos avaló el medicamento

Citó que incluso antes de pagar el tratamiento de su papá, ella le preguntó a Martín Barrientos si era un tratamiento serio. Este les dijo que no había ningún problema.

“Pasaron días y sí vimos una mejoría, porque le volvimos a hacer análisis y aparecía una mejora (una o dos semanas después)”, dijo la mujer. Ella compartió que su papá hasta le prestó a la pareja un departamento para que vivieran y no les cobró renta. Ahí vivieron los dos con una pareja de adolescentes, dos varones de entre 15 y 18 años.

“Venían a visitar a mi papá, le cambiaban el frasco. Pasaron días y supimos que tenían bastante trabajo, porque les hablábamos para que revisaran a mi papá y no tenían tiempo. En el Centro Impulso tenían filas de hasta 20 personas. También iban al Centro Impulso de San Bartolo de Berrios, la comunidad más grande de San Felipe. Yo llegué a llevar ahí a mi papá que porque ahí tenían aparatos muy buenos”, dijo Berenice.

Ella habló con otros pacientes y ellos le comentaron que los médicos aseguraban curar hasta tumores con ese tratamiento.

Dijo que en algún momento su padre se sintió ya muy mal, “porque necesitaba su diálisis y no se la estábamos haciendo. La semana ante pasada ya no tuvimos comunicación (los vimos un viernes por última vez, porque mi papá se puso mal). Nos dijeron que tenían bastante trabajo que no podían ir, nos pidieron ir a una farmacia y me dijeron que no lo pagara, que él se arreglaba. ‘Dices que te mandó el doctor William’”, dijo.

Los falsos doctores desaparecieron

“Fue el último contacto que tuvimos con ellos; el domingo insistimos por teléfono y nada, pero en Whatsapp estaban el línea. Mandamos mensajes y nos contestan que no podían atender la llamada porque estaban en el laboratorio y que estaban trabajando día y noche”.

El lunes insistieron y los supuestos doctores le dijeron que estaban en San Miguel de Allende, en el trámite de su visa y que regresarían el miércoles.

“Yo revisé Whatsapp, me sonó ya raro el jueves. Llamé y no entraba, llamé de otro número y sí entraba pero nos colgaban, o sea que nos bloquearon. Ese jueves nos comunicamos con Martín Barrientos y él nos dijo que andaban en lo de las visas y que mañana llegaban”.

Berenice decidió ir a buscarlos al departamento que su papá les había prestado pero ya no estaban. Habían dejado las llaves pegadas y dentro había un libro de psicoanálisis, cremas de moteles, batas, frascos “y monedas, como medio esotérico, acomodadas como en una cruz”. Vivieron ahí cerca de dos meses y medio.

En poco tiempo conoció a otros afectados. Algunos les llegaron a pagar hasta 20 mil pesos y entre todos, el cálculo es de hasta 3 millones de pesos en el fraude. Incluso defraudaron a una enfermera del Caises, a quien le habían propuesto asociarse en un laboratorio y ella les dio 20 mil pesos.

Berenice aseguró que en el Centro Impulso había una lista de 160 pacientes, más los de San Bartolo y luego la gente que no estaba anotada y los iban a ver a domicilio. Él sí tenía acento cubano, pero ella no. Ella decía que era colombiana.

Lamentó que hayan confiado la salud de su padre en ellos. De hecho dijo que su papá se puso tan grave que hasta deliraba. Ella supone que fue por el supuesto medicamento cubano.

Hasta el momento no se han interpuesto denuncias penales. En el caso de Berenice es porque se han enfocado en el tratamiento de su padre, aunque no descarta unirse al resto de los afectados para interponer juntos una denuncia.

Periódico Correo buscó a Martín Barrientos, titular del Centro Impulso de la cabecera municipal, pero éste excusó no estar autorizado para dar alguna declaración.

Lo conocían como el ‘doctor Impulso’

Laura padece de anemia. Tenía la ilusión de que su enfermedad y sus dolores terminarán al consumir las “gotas milagrosas” que le recetó y vendió un doctor que llegó a la comunidad de San Bartolo de Berrios, en San Felipe, pero nada ocurrió.

El “doctor Impulso”, como conocían a Toledinho López en la comunidad, la atendió por algunas semanas en el Centro Impulso. Hace dos semanas se fue del lugar y ya no entran las llamadas a su teléfono.

Laura, de 20 años, aún cuenta con los dos goteros que le dio el doctor Impulso, las cuales llevan escrita con pluma la palabra “Concepción”: son frascos de color oscuro con un líquido que asegura “es puro alcohol”.

Pago mil pesos por cada frasco, pero estaba esperando a que le renovaran la receta, pues el dolor aún no se le terminaba, ni las cuentas que tenía que pagar.

“Yo me imagino que a todos nos daba la misma medicina, porque toda era igual. Nos dijo que era un médico de Cuba y que el medicamento allá era bueno. Que aquí en México no era bueno, porque son pastillas”, dijo.

“Andaban vestidos como enfermeros (en el Centro Impulso). El medicamento lo hacen ellos. Me dijo que con ellos me iba a dar hambre, y que mi salud iba a estar bien. Luego lo fui a buscar para checar lo del medicamento que ya estaba caducado, ya tenía lama, ya no servía, y ya no estaba”.

Toledinho López afirmaba que a sus pacientes que su remedio curaba anemia, dolores, diabetes y hasta problemas de la columna.

Al Centro Impulso llegaban personas de las comunidades de Catarina, Santa Rosa, Jaral, Carretón, e incluso de la cabecera de San Felipe.

A la señora María le cobraba 15 mil pesos por otorgarle el supuesto medicamento para su columna. De hecho, le dijo que su problema de diabetes había desaparecido a partir de que fue atendida por él.

“Ya no fui porque no tenía dinero, pero me pedía 15 mil pesos para traerme el medicamento. Supuestamente eran gotas. Yo tengo un problema de la columna, los discos ya no tienen soporte”, comentó.

“Él me dijo que servían para eso y para otras cosas que traía. Yo tengo como 15 años con problemas de diabetes, pero él me dijo que ya no tenía. Me decía que eran milagros lo que iba a hacer conmigo. Yo dije que, si me hacía lo que decía, era un milagro. Me iba a regenerar los discos y a quitarme la diabetes”.

“Nos dejó vestidos y alborotados”, señaló otra paciente que al inicio creyó en lo que le decía el falso médico que le prometió terminar con sus dolores de estómago.

Les daba crédito, pues ella solamente le pagó 300 pesos. Ella también volvió al Centro Impulso para buscarlo, pero le informaron que ya no llegaría.

Periódico Correo buscó al director del Centro Impulso en la comunidad, pero personal del lugar informó que no se encontraba. Sin embargo, sí reconocieron que Toledinho López estuvo dando consultas ahí a los ciudadanos de las comunidades y la cabecera municipal.

Admite Sedeshu operación de falsos médicos

A través de una ficha informativa, la Secretaría de Desarrollo Social y Humano (Sedeshu) externó que los ahora llamados Centros GTO Contigo Sí ofrecen espacios para voluntarios que quieran enseñar o impartir sus conocimientos en alguna actividad, ya sea cultural, deportiva, laboral o de otra índole.

Sobre el médico que estafó a decenas de pobladores en San Felipe, expuso que “esta persona que era ya conocida en la comunidad, se acercó para dar clases de fútbol y como en todos los casos se le solicitaron requisitos”.

“A la espera de ellos, siguió ofreciendo algunos servicios de medicina alternativa. Sin embargo, nunca entregó la información que le solicitamos. En ese tiempo dejo a acudir al Centro GTO Contigo Sí”.

La dependencia ofreció brindar apoyo a quienes “tengan algún tema pendiente de cualquier índole con esta persona para apoyarles”.

Información. Periódico Correo.

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