El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que establece un marco voluntario para que los desarrolladores de inteligencia artificial compartan con el gobierno sus modelos más avanzados antes de su lanzamiento público.
La medida obliga a compañías como OpenAI, Google y Anthropic a otorgar acceso a sus sistemas más potentes hasta 30 días antes de su salida prevista. La disposición surge tras la polémica en torno al modelo Mythos de Anthropic, que no fue liberado debido a su capacidad para revelar vulnerabilidades en infraestructuras críticas, incluidos bancos, hospitales y organismos gubernamentales.
Centro de coordinación en ciberseguridad
El plazo de 30 días representa un punto intermedio entre el borrador inicial, que contemplaba 90 días de acceso previo, y la propuesta de las empresas tecnológicas, que presionaban para reducirlo a 14 días.
La orden se produce después de semanas de incertidumbre en la Casa Blanca, que parecía lista para anunciar la medida antes de dar marcha atrás. Según medios como Politico, el inversionista David Sacks, designado como zar de IA y criptomonedas por Trump, advirtió al presidente que la regulación podría frenar la innovación y debilitar la posición de Estados Unidos frente a China.
En la red social X, Sacks escribió que “la regulación innecesaria es la mayor amenaza para la innovación en Estados Unidos” y sostuvo que ganar la carrera tecnológica requería eliminar “obstáculos burocráticos” en Washington y en las legislaturas estatales.
La orden ejecutiva también instruye al Departamento del Tesoro, a la Agencia de Seguridad Nacional y a la agencia CISA a crear un “centro de coordinación de ciberseguridad de IA”. Este organismo trabajará en colaboración voluntaria con la industria y operadores de infraestructuras críticas, con el objetivo de rastrear vulnerabilidades de software y priorizar correcciones.
Información. Periódico Excélsior.

