España no abandonará la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) pese a la presión estadounidense, así lo confirmó no solo el gobierno español sino la alianza atlántica, guiada por sus lineamientos.
Luego de que se difundiera un correo emitido por el Pentágono en el que se habla de encontrar vías para castigar a países que no han colaborado con Estados Unidos en la guerra con Irán, como removerlos de la OTAN, el presidente Pedro Sánchez se pronunció al respecto, pues es su país uno de los que han optado por no participar en el conflicto.
Dijo que desde su administración no trabajan sobre correos electrónicos, sino sobre documentos oficiales y dentro del marco de la legalidad internacional.
Por su parte, un funcionario de la alianza militar confirmó al diario El Mundo que no existía la posibilidad de expulsión, a menos de que esta petición surgiera desde la iniciativa propia de una nación.
La doctora Marta Ochman, Investigadora en Relaciones Internacionales del Tecnológico de Monterrey, asegura en entrevista que no hay ningún riesgo para España; en primer lugar, porque el problema es con la administración que gobierna actualmente Estados Unidos, no con la OTAN; y en segundo, porque la alianza militar se rige bajo cuestiones jurídicas y políticas.
“Hay cuestiones jurídicas y políticas que hacen (la expulsión de un país por petición de otro) totalmente inviable jurídicamente. El tratado que establece la OTAN no tiene un procedimiento de exclusión, lo único que se legisla es si un país quiere abandonar la alianza”, dice Ochmann.
Explica que una posibilidad jurídica podría ser invocar a la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, el cual establece la posibilidad de disolver un tratado si un miembro no respeta el mismo, lo cual no aplicaría para España, pues no ha violado el tratado de la OTAN.
El propio presidente Sánchez aclaró que son buenos aliados de la alianza, tienen fuerzas desplegadas en el este de Europa para defender la integridad territorial, además de que por primera vez desde 2014 incrementaron en un 2.1 % su PIB en defensa.
La doctora Ochman agrega que otro factor a favor de España es que, de acuerdo con los estatutos de la OTAN, la alianza tiene la limitación de actuar solamente en defensa de sus países miembros ante un ataque.
“En el caso de Irán, Irán no atacó a Estados Unidos; Teherán estaba negociando con Washington cuando Israel y Estados Unidos atacaron (…) Entonces, jurídicamente, no se podría usar a la OTAN como tal para esta guerra porque está prohibido en los estatutos”, explica la investigadora.
¿Por qué Estados Unidos busca expulsar a España de la OTAN?
La presunta intención de Estados Unidos de expulsar a España de la OTAN se derivó de que el gobierno español se negó a que su espacio aéreo o sus bases militares en Rota, Cádiz, y Morón, Sevilla, fueran ocupadas para atacar a Irán.
Para el gobierno español, el conflicto en Medio Oriente no es más que una “guerra ilegal, que lo que hace es demostrar el fracaso de la fuerza bruta”, de acuerdo con el propio presidente Sánchez, quien asegura que la situación de violencia solo provoca sufrimiento, pérdidas de vidas, cientos de miles de personas desplazadas, un socavamiento del orden internacional y consecuencias económicas que ya se ven reflejadas.
Si bien la posición de España no ha sido bien recibida por parte de Washington, el gobierno español no es el único que no está de acuerdo con el conflicto en Medio Oriente.
La doctora Ochman recuerda que Italia también negó el uso de su territorio para emitir ataques a Irán, aún cuando la presidenta Giorgia Meloni “ha sido considerada una aliada y admiradora de Trump”.
Fue en marzo pasado cuando el gobierno italiano negó el uso de una base aérea en Sicilia a aviones militares estadounidenses que transportaban armas para la guerra en Irán, después de que Estados Unidos no siguiera el procedimiento de autorización requerido: dar aviso con antelación para que el Parlamento autorizara la llegada de las fuerzas norteamericanas.
Ochman agrega que también Polonia se negó a ceder sus sistemas Patriot para que fueran usadas en el conflicto, dejando de lado que históricamente ha sido uno de los mayores socios y defensores de los intereses estadounidenses en la Unión Europea.
“España de ninguna manera está sola, además de que las decisiones en la OTAN se toman por consenso, entonces ni siquiera se lograría la mayoría sobre una posible expulsión, no hay forma.
“Estados Unidos podría tomar otras represalias que realmente son insignificativas, como vetar que militares españoles ocupen cargos altos dentro de la OTAN, pero de cualquier manera España no está en esas circunstancias ni está interesada en ello”, agrega Ochman.
Para mantener una relación diplomática y estable entre Estados Unidos y España, la especialista sugiere prudencia y esperar que cambie la administración estadounidense por uno demócrata, que “evidentemente sería el escenario más positivo para España”.
Información. Reporte Índigo.

