Sequías en México se agravan y no encuentran soluciones.

El panorama hídrico de México este año no es nada optimista. El Servicio Meteorológico Nacional alerta que pudieran presentarse menores niveles de lluvias con respecto al año pasado.

Esto podría provocar que las entidades del norte del país vivan una situación similar o peor a la del 2022, donde tuvieron serias reducciones del almacenamiento de agua de sus presas por la falta de precipitación.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua), a través del Monitor de Sequía en México, reporta que este año el 79.51 por ciento del territorio nacional se encuentra entre las categorías anormalmente seco hasta sequía excepcional.

Durante los 12 meses anteriores se tuvo una situación similar, en la que la dependencia federal reveló que el 70 por ciento de México presentó algún tipo de sequía y, quizás, Nuevo León fue el caso con más complicaciones.

Observar largas filas de neoleoneses esperando una pipa para llenar de agua tambos fueron imágenes que le dieron la vuelta al mundo y que golpearon el orgullo de un estado referente a nivel nacional por ser el motor industrial del país. Nuevo León, un estado de progreso, se quedó sin agua.

No obstante, entidades como Coahuila, Chihuahua, Sonora, Durango y Baja California también sintieron los efectos de la sequía, sus embalses bajaron su nivel de almacenamiento de agua.

Otro caso que alarmó fue el estado de Baja California, pues casi el 100 por ciento del territorio estuvo bajo condiciones de sequía los 365 días del año.

Un reporte del “Global Water Monitor Consortium” también alerta que el calentamiento global está cambiando el ciclo del agua y para el 2023 se prevén sequías repentinas con mayor frecuencia.

El fracaso en Nuevo León

Ante el panorama poco optimista con respecto a la caída de lluvia en el país y, a pesar de la experiencia vivida, Nuevo León arranca el año sin haber conseguido nuevas fuentes de líquido vital para enfrentar la próxima temporada de sequías en México.

Hoy, el Monitor de Sequía de México, reporta que 37 municipios presentan problemas hídricos, tres de ellos severos y el 34 moderados.

El director del Sistema de Agua y Drenaje de Monterrey, Juan Ignacio Barragán, prometió conseguir 3 mil 500 litros por segundo adicionales de nueva agua en la Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM).

Barragán planteó perforar nuevos pozos y rehabilitar más de una decena ya existentes con el objetivo de no secar las presas, como sucedió en 2022, cuando Cerro Prieto y La Boca alcanzaron sus mínimos de agua históricos.

Nuevo León, uno de los estados con mayores problemas hídricos del país, arranca el año sin haber conseguido nuevas fuentes de líquido vital. Foto: Especial
Nuevo León, uno de los estados con mayores problemas hídricos del país, arranca el año sin haber conseguido nuevas fuentes de líquido vital. Foto: Especial

Para abastecer de agua para consumo humano a la ZMM, se necesitan 16 mil litros por segundo, revela el Gobierno estatal en su Plan Integral presentado a inicios del 2022, y con el proyecto de Barragán se llegaría a los 19 mil 500 litros por segundo.

Sin embargo, cifras oficiales ofrecidas a finales de septiembre en la rueda de prensa llamada “Nuevo León Informa”, revelan que de la perforación de 120 nuevos pozos en una primera y segunda etapa, solamente están en operación 40.

Los cuales aportan solamente 605 litros por segundo adicionales, que distan mucho de los 3 mil 500 litros que prometió Barragán incorporar de nueva agua a la red de líquido potable de la ZMM.

Por su parte, con la segunda etapa de perforación de nuevos pozos, solo se ha aportado 23 litros por segundo, una tendencia a la baja, y hasta septiembre del año pasado, se tenía un avance de 58 por ciento, reveló Barragán.

Sin aportaciones

El proyecto de nuevos pozos profundos cuyos trabajos comenzaron en abril del 2022 no ha aportado ni un litro por segundo, así lo informó en septiembre del año pasado el director del Sistema de Agua y Drenaje de Monterrey.

La posibilidad de incorporar mil 500 litros por segundo de nueva agua y 2 mil litros de nuevos pozos profundos por segundo de líquido a la red de agua potable de ZMM, luce muy complicado actualmente.

Por ello, Barragán alertó que los actuales pozos que surten a la ZMM tienen poca agua y el acuífero de Monterrey está en déficit, es decir, los meses de octubre, noviembre y diciembre del 2022 no se logró incorporar agua nueva.

“A pesar de que se incorporaron muchos pozos someros no se está incrementando de una manera importante el caudal debido a que tres de los cuatro acuíferos han bajado. Y de ahí la importancia de tener agua pronto, las lluvias evidentemente son las que provocan la recarga de los acuíferos”, explicó Barragán.

Falla rehabilitación de pozos

En la primera etapa de la rehabilitación de pozos existentes en Nuevo León se tenía contemplado adquirir 574 litros por segundo, pero las autoridades solo llegaron a 335.

En la segunda etapa tampoco se consiguieron los resultados para enfrentar las sequías del 2023.

Cifras de los Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey, a cargo de Juan Ignacio Barragán, revelan que con los trabajos que se realizaron, los cuales cuentan con un 88 por ciento de avance, solo se logró adquirir 121 litros de agua por segundo, cantidad insuficiente para cubrir la demanda de la población, pues requerían por lo menos 330 litros por segundo.

En resumen, en ambos proyectos se logró un total de 456 litros por segundo, que representa casi la mitad de lo que se tenía planeado, que era de 904 litros por segundo.

“Pozos que antes nos daban 100 litros ahora nos dan 80 litros, pozos que daban 50 ahora nos dan 40. A pesar de que se incorporaron muchos pozos someros, no se está incrementando de manera importante el caudal debido a que tres de los cuatro acuíferos han bajado”, dijo Barragán el pasado 18 de enero en rueda de prensa.

Con la creación de nuevos pozos se buscó incorporar 3 mil 500 litros por segundo de líquido a la red de agua potable de la Zona Metropolitana de Monterrey. Foto: Especial
Con la creación de nuevos pozos se buscó incorporar 3 mil 500 litros por segundo de líquido a la red de agua potable de la Zona Metropolitana de Monterrey. Foto: Especial

Cerro Prieto: agua para 60 días

La presa Cerro Prieto, ubicada en el municipio de Linares, que cuenta con una capacidad de almacenamiento de 300 millones de metros cúbicos, en este arranque del 2023 solo tiene 55 millones de metros cúbicos.

Este embalse que abastece la Zona Metropolitana de Monterrey, especialmente la parte sur de la capital regia a través del acueducto Linares-Monterrey, tiene una cantidad de líquido para apenas 60 días.

El consumo diario de la ZMM es de un millón de metros cúbicos diarios, por lo que está en una situación de alerta y se tendría que racionar el agua de manera eficiente para que pueda llegar con líquido al verano.

No obstante, existe preocupación porque el acuífero de cañón de Huajuco, que también abastece al sur de Monterrey, ha venido a la baja de manera importante, pues pasó de dotar a los ciudadanos de mil litros por segundo a 700, reveló Barragán el pasado 18 de enero en rueda de prensa.

Al no poder dotar de más agua este acuífero, la opción plantada por las autoridades es incrementar los litros de la presa Cerro Prieto.

Sin embargo, este embalse presenta otro problema: el acueducto Linares- Monterrey tiene 40 años de antigüedad y tiene muchas fugas, por lo que necesita un mantenimiento urgente que podría costar miles de millones de pesos.

Actualmente, Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey está racionando el agua y se está apoyando con el acuífero Cañón del Huajuco.

Monterrey VI: opción inviable

El proyecto Plan Hidráulico Monterrey VI sería la opción más viable para contar con una nueva fuente de agua en el estado, pues es una obra hídrica que buscaba acabar con el problema de falta de líquido vital en la entidad.

Nuevo León tiene el título de asignación de un volumen de aguas nacionales de 15 mil litros por segundo que puede ser extraído del Río Pánuco y que, por sí solo, abastecería a prácticamente toda la Zona Metropolitana de Monterrey.

Sin embargo, su construcción se politizó en 2015 cuando distintos grupos políticos comenzaron una cruzada para detener la obra, incluso, el hoy gobernador Samuel García, que en ese entonces fungía como diputado local, protestó contra el acueducto.

“Queremos hacer latente que vamos en contra  de Monterrey VI y haremos todo lo que está en nuestras manos para detener este proyecto que, insisto, los neoleoneses no queremos”, dijo García en tribuna del Congreso local en 2015.

No obstante, la construcción tomó fuerza en la administración del presidente Enrique Peña Nieto y el consorcio ganador del proyecto fue integrado por Recsa, Ingenieros Civiles Asociados (ICA), Productos y Estructuras de Concreto (Pyecsa), Desarrollos Rogar y el controvertido Grupo Higa.

Esta última firma, ligada con el expresidente priista, desató una serie de protestas, lo que finalmente sepultó cualquier indicio de poder cristalizar el proyecto.

Libertad, entre la carencia y los ejidatarios

Los primeros tres meses del 2023, la lluvia en Nuevo León será menos de lo habitual, situación que pone en duda si la Presa Libertad puede llenarse a su máxima capacidad.

Este embalse en construcción tendrá una capacidad de almacenamiento de 221 millones de metros cúbicos, sin embargo, las lluvias de septiembre del año pasado apenas lograron que la presa Cerro Prieto almacena 60 millones de metros cúbicos.

Para llenar la Presa Libertad a un nivel óptimo se necesitan por lo menos tres fenómenos de precipitaciones importantes.

No obstante, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó que, para el mes de enero, se espera que las lluvias estén un 57 por ciento por debajo del promedio histórico registrado, mientras que, para febrero, la cifra estimada es de un 46 por ciento por debajo; en marzo se calcula un 44 por ciento menos.

Ejidatarios reclaman

La presa Libertad se construye en el ejido “Pitorreal”, en el municipio de Montemorelos, al sur de Nuevo León, un lugar donde 29 ejidatarios aún tienen sus tierras, algunos desde hace más de 50 años.

Estos terrenos abarcan alrededor de 400 hectáreas, las cuales quedarán en el fondo del vaso de la presa, por lo que no han sido vendidos, ni cedidos, pues los pobladores aseguran que lo que ofrecen por sus tierras no es ventajoso.

“Hay gente a la que engañaron y prácticamente vale más un refresco de dos litros que lo que les pagaron por el metro cuadrado, eran valores de cinco pesos el metro cuadrado, hay gente que les están pagando entre treinta y sesenta mil pesos por su casa, como esperas que esa persona se vaya a vivir a otro lado”, reclama Lindolfo Delgado, presidente del comisariado ejidal.

El miedo de perder su patrimonio es latente y los ejidatarios mencionan que no se oponen a la construcción, pero piden un acuerdo justo y que el gobierno sea transparente en sus declaraciones.

“No nos oponemos, pero que nos paguen porque nada más estamos esperando, ellos publican que ya la mayor parte está comprada y eso no es verdad, a nosotros no nos han pagado, soy viuda y es el patrimonio de mi familia, y es lo que me dejó mi esposo, pero el gobierno no se arrima, prometieron una colonia, una reubicación, una carretera y nada han cumplido”, reclama la ejidataria Ana María Mendoza.

Información. Reporte Indigo.

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