Ante inseguridad, ciudadanos de Morelia se convierten en policías de barrio.

En el barrio le conocen como El Couch debido a sus conocimientos en boxeo y artes marciales que a menudo enseña a los vecinos sin cobrarles nada. También fomenta la siembra de algunas plantas en las escasas áreas verdes de la colonia Morelos, pero su principal actividad es coordinar un grupo de WhatsApp en el que los vecinos se alertan sobre incidencias delictivas en este punto que hace frontera con la colonia Molino de Parras.

No es que todo se resuelva en los teléfonos celulares. El día en que accede a dar una entrevista, este hombre de menos de 40 años ha visto algo sospechoso debajo del puente en el sucio río de la avenida Solidaridad. Se trata de un joven que con dotes de Spiderman logra guardar el equilibrio en plena pared donde ya prepara una bacha de mariguana que le servirá como vía de escape a su realidad.

El Couch lo increpa, le pregunta por su nombre y le pide que salga de su escondite porque no dejará que se drogue. Como no accede, solicita la ayuda de miembros del Grupo Tigre, que arriban en menos de tres minutos y a su vez llaman a la Policía de Morelia, que como si se tratara de una alerta máxima, manda a tres patrullas y unos nueve elementos armados.

Todo habrá de terminar en advertencias, pues el joven se encargó de tirar su mercancía al río y no hay nada en sus bolsillos que lo incrimine. Se va libre rumbo al mercado Santo Niño, donde dice que duerme todas las noches y en cuyas inmediaciones lava autos por 40 pesos.

“Esto es lo que toca hacer”, dice El Couch, quien no confía en la policía local pero sí en los elementos del Grupo Tigre. Al igual que en otras colonias populares de la ciudad, son los propios vecinos los que se coordinan para protegerse de la delincuencia, instalando cámaras afuera de las casas, avisándose en WhatsApp de transeúntes sospechosos y, como pasa con este hombre, hasta organizando actividades deportivas.

Con todo y eso, en esta colonia ya se han registrado cuatro ejecuciones en lo que va del año, lo que incluye el asesinato de un chico de menos de 20 años en una tienda de abarrotes en la calle Progreso y de otro enfrente del Panteón Municipal.

No es la única zona donde las armas de fuego alteran la cotidianidad de los vecinos. En Villas del Pedregal, considerado el fraccionamiento más grande de América Latina, se acumulan 12 asesinatos con las huellas del crimen organizado: cadáveres envueltos en bolsas de plástico, atados de pies y manos, degollados o ejecutados en plena vía pública o al interior de sus casas.

MAPA DE HOMICIDIOS

En los primeros ocho meses del año, Morelia registró 246 homicidios dolosos cometidos principalmente en colonias de la zona norte y poniente, pero también en algunas localidades y tenencias del sur.

De acuerdo a un mapa diseñado por esta casa editorial, basado en reportes oficiales de la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), hay algunos puntos donde este delito es frecuente. Quienes habitan en las inmediaciones de Arcos San Antonio han atestiguado que el lugar se convirtió en un tiradero de cadáveres, pues entre febrero y abril hubo cuatro casos donde a la policía se le reportó el hallazgo de cuerpos sin vida depositados en lotes, predios y casas abandonadas.

Otro foco rojo es la colonia Lago en sus tres secciones, al norte de la ciudad, donde ya se acumulan ocho asesinatos con arma de fuego. Las calles se ubican cerca del libramiento de Morelia y cuentan con varios centros nocturnos alrededor. Las víctimas han aparecido en lotes solitarios, asesinadas al interior de talleres mecánicos, a espaldas de un motel o simplemente encuentran la muerte en la vía pública. No tan lejos está el estadio Morelos y la colonia El Resplandor, donde el 15 de junio tres hombres entraron a un domicilio para matar a cinco personas.

Los multihomicidios ya no son la excepción. En Misión del Valle, otro enorme fraccionamiento ubicado rumbo al Aeropuerto, el 24 de marzo asesinaron a cuatro personas en una casa de la calle Convento de Santa Ana. En el otro extremo de la ciudad, en Atécuaro, el 3 de febrero tres hombres y una mujer aparecieron muertos con heridas de bala en la frente, en lo que se interpretó como un fusilamiento.

CÁMARAS VECINALES

Los homicidios dolosos suelen ser los delitos que tienen más impacto mediático en la capital del estado, pero existen otros que también son frecuentes. Un informe proporcionado por la Policía Morelia indica que el sector República es el que presenta mayor incidencia de violencia familiar, con 374 reportes de septiembre del 2021 a junio del 2022, en tanto que 241 autos fueron robados en el mismo periodo. La zona Centro es donde más autos particulares son robados (85 en el mismo lapso), mientras que en el Nuevo España han asaltado 176 comercios, sobre todo tiendas Oxxo y Farmacias Guadalajara.

La inseguridad ha ocasionado que ciudadanos de diferentes colonias se organicen para no depender solo de las acciones de la autoridad. Su principal herramienta es la colocación de cámaras, que hasta agosto de este año se calcula en dos mil 800.

En Villa Universidad se formó una de las primeras organizaciones vecinales en 2016 encabezada por Rubén Tello, que en entrevista asegura que es un caso de éxito, pues gracias a un sofisticado equipo de circuito cerrado han abatido los delitos, que hasta antes se caracterizaban por robos a casas y en la vía pública.

En esa demarcación donde hay 790 hogares y unos tres mil habitantes se han colocado 80 cámaras de seguridad bajo un circuito inteligente con grabación de alta calidad (DVR), de tal forma que 12 sistemas se encargan de monitorear sin puntos ciegos.

El costo de los equipos es absorbido por ellos mismos, además de algunos apoyos que han conseguido en diferentes instancias. Así es como se blindan, pues de lo contrario estarían sujetos a la irregular actuación policiaca que se suele desajustar cada que hay un cambio de administración.

“Nuestros buenos resultados no se remiten a la simple colocación de cámaras, sino a la difusión que hacemos, de tal forma que los delincuentes ya se la piensan para venir aquí, mientras que la policía actúa rápido porque sabe que estamos organizados”, sentencia Rubén.

Por su parte, el recién nombrado jefe de la Tenencia Morelos, Caleb Nahum Rodríguez Pérez, comparte que desea instalar un circuito similar en aquel territorio que en este año ha registrado siete homicidios con las características de la delincuencia organizada.

Con todo y que hay 40 mil habitantes, apenas existen dos casetas policiacas y sólo una de ellas funciona, mientras que los elementos policiacos hacen presencia esporádica, ya que también vigilan a otras tenencias del sur como Santa María, Santiago Undameo y Tiripetío.

EN EL TOP DE LAS MÁS VIOLENTAS

El comisionado de la Policía local, Alejandro González Cussi, dice en entrevista que su meta es colocar a Morelia entre las ciudades más seguras de México. De acuerdo a un estudio del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, la capital michoacana se ubica en el lugar 34 entre las 50 más violentas del mundo, con una tasa de homicidios de 40.81 por cada 100 mil habitantes, luego de los 348 asesinatos registrados en 2021.

Para contrarrestar las cifras, la presente administración apuesta por la Policía Orientada a la solución de Problemas (POP), un modelo que mapea zonas de alta delincuencia con la que ya se identificaron 13 áreas con una alta concentración de robos de vehículo sin violencia. Tras un periodo de aplicación de cinco meses, dice González Cussi, estas incidencias se redujeron en un 48 por ciento.

Para el funcionario, otra herramienta fundamental es la cartografía digitalizada que les permite identificar dónde se cometen los delitos prácticamente en tiempo real.

También recurren a un sistema multifuente, es decir, nutren su estadística no sólo de las carpetas de investigación reportadas por la FGE, sino por las llamadas de auxilio al 911 o de los operativos diarios que realiza la policía. “Basarse solo en carpetas de investigación sería engañoso y tardío”, asegura, pues de acuerdo a diversas encuestas, 93 por ciento de los ciudadanos prefiere no denunciar.

PERCEPCIÓN EN CONTRA

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó a mediados de año que 77 por ciento de los morelianos se sentían inseguros, pero solo 7.3 por ciento ha sido víctima de algún delito.

“La percepción es importante, pero la diferencia entre hechos y opiniones es de 10 veces”, se defiende González Cussi, quien agrega que se han decomisado 60 armas de fuego en operativos, sin esperar a que los ciudadanos las entreguen de forma voluntaria, como hace el gobierno del estado.

La semana pasada, fuerzas federales, estatales y municipales mostraron la forma en que realizan la operación “Blindaje Morelia” desde el mes de marzo, tras la cual el número de homicidios dolosos bajó a 16 en todo agosto, un número que no se tenía desde 2019.

Infromación. El Sol del Bajío.

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