Recep Tayyip Erdogan, el mediador del conflicto entre Rusia y Ucrania.

Mañana, Ucrania cumple seis meses de haber sido invadida por Rusia, y a lo largo de este tiempo ha recibido el apoyo de una gran parte de la comunidad internacional, entre ellos del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.

Recep Tayyip Erdogan, jefe del Estado turco, no había tenido un acercamiento con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, desde que comenzó la guerra, hasta su reciente visita a la ciudad ucraniana de Leópolis, donde ambos reafirmaron sus lazos bilaterales.

Durante su encuentro, Erdogan dejó en claro que reiteraba su apoyo a la integridad territorial y la soberanía de Ucrania, además de que buscaba ponerle fin a los conflictos con Rusia a través de medidas diplomáticas.

“Sigo creyendo que la guerra se resolverá mediante negociaciones”, apuntó el mandatario, convirtiendo esa declaración en una posición neutral para su país, recordando que desde que comenzó la invasión el pasado 24 de febrero sólo se había reunido con el presidente ruso, Vladimir Putin.

Junto a Zelenski, Erdogan también aseguró que estaba listo para brindar todo el apoyo y actuar como facilitador o mediador hacia el objetivo de reactivar las conversaciones, con el fin de conducir a la paz y al bienestar de los países, la región y el mundo.

El presidente turco demostró el respaldo de su nación a Ucrania al detallar que había enviado 98 camiones con ayuda humanitaria a los ucranianos desde que comenzó la invasión, además de que le había dado alojamiento temporal a casi 325 mil refugiados que huyeron por la inseguridad.

Para la doctora Natalia Rivera Ángel, docente e investigadora del departamento de Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM, la posición de Erdogan ante Zelenski representa un paso importante para su país, pues le da la capacidad de poder convocar a las dos partes del conflicto: Rusia y Ucrania.

Sin embargo, deja en claro que son pocas las posibilidades de que la intervención de Turquía pueda lograr una solución a la guerra.

“¿Qué tan viable puede ser que a través de esta mediación se logre la paz? Creo que solamente se podrían dar pláticas entre los actores en conflicto, pero no veo a corto plazo una solución al problema. Sí se fomentará un acercamiento, pero no creo que se resuelva el conflicto entre ambos actores”, opina.

De acuerdo con ella, para que pueda existir una salida del conflicto, tendrían que sentarse sólo Rusia y Ucrania y buscar juntos una hoja de ruta para solucionar la situación.

Antes de que Recep Tayyip Erdogan se pronunciara como mediador del conflicto, diferentes líderes políticos lo habían intentado, como Emmanuel Macron, presidente de Francia, mas se vio perjudicado por su posición política, impidiéndole avanzar con ese objetivo.

Mientras que Macron respaldaba la expansión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) con la posible adhesión de Suecia y Finlandia, Turquía se opuso, lo que le dio un punto en común con Vladimir Putin.

Para el presidente de Rusia, el crecimiento de la Alianza Atlántica representaría inseguridad para su nación, debido a que estaría prácticamente rodeado de países que forman parte de la alianza militar.

En ese sentido, el presidente Erdogan tendría que mantener la buena relación que tiene tanto con Ucrania como con Rusia, a fin de no dar partido por ninguno.

La jugada de Erdogan

Con el respaldo del presidente turco a la integridad territorial de Ucrania, su apoyo no sólo se queda con Rusia, lo que lo beneficia ante el resto de la comunidad internacional.

En caso de que Erdogan no hubiera protagonizado un encuentro con su igual ucraniano ni reiterado su interés en solucionar el conflicto, las especulaciones sobre su apoyo a las acciones del gobierno ruso hubieran aumentado, asegurando que está a favor de las violaciones a los derechos humanos.

Sin embargo, al acercarse a Zelenski ello representó una buena jugada para el presidente, teniendo como resultado una relación mucho más estable tanto con la administración rusa como con la ucraniana, así lo asegura la doctora Rivera Ángel.

“Creo que fue una jugada muy inteligente por parte de Turquía el abrir este diálogo porque de no hacerlo la misma Turquía se vería afectada. Prácticamente estaría entre la espada y la pared porque depende de ambos Estados en productos vitales como es el gas y los alimentos”, detalla la docente.

Al no debilitar la relación con ninguna de las partes, se prevé que Turquía siga recibiendo gas desde Rusia, mientras que de Ucrania, cereales; suministros que son vitales en un escenario como el actual con una guerra en Europa y una crisis económica derivada de la pandemia.

Información. Reporte Indigo.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s