A sus diez años, Armando Quijas ya hace labor social por los niños con cáncer de Irapuato.

Con apenas 10 años de edad, Armando Quijas Garcidueñas, alumno del cuarto grado en la primaria en la Constituyentes de 1857, está a punto de lograr su objetivo: su insignia Scouts de desarrollo sustentable para lograr un ascenso. Pero además ayudará a garantizar el tratamiento de pequeños con cáncer por tres meses, ya que en su escuela, gracias a sus compañeros y maestros, recolectó más de 40 kilogramos de tapas de plástico.

“Fueron tres meses lo que duró el proyecto. Estoy muy feliz, estoy muy contento porque nunca esperé hacer esto. Primero dijimos que latas pero yo dije: ‘¿De qué va a servir?’. Luego le dije a mi mamá la idea de que mejor fueran tapas y me dijo que sí. Ella me preguntó que dónde planteábamos el proyecto, le dije que en la escuela porque ahí tenía más confianza de que me ayudaran”, compartió Armando.

Acompañado por sus papás, recordó que este proyecto de recolección de tapas en beneficio de las niñas y niños que padecen cáncer inició como parte de las actividades que solicita la agrupación Scouts para ascenderlo de categoría de manada a tropa para obtener la insignia de desarrollo sustentable.

Así, Armando presentó su proyecto a profesores y el titular de su primaria, que sin dudarlo lo incluyeron al proyecto educativo de mejora continua. Sus papás, Diluvina y Armando, imprimieron una lona y realizaron carteles que colocaron en la escuela con la finalidad de que todos los alumnos se sumaran a la recolección de tapas. Por su parte, Armando pasaba a los salones para explicar a sus compañeros de que trataba la recolección y los beneficios.

Recaudan 40 kilos de tapas de plástico

Los padres de Armando calculan que se recaudaron al menos 40 kilogramos de tapitas de plástico. Para agradecer el apoyo de los alumnos y profesores que participaron en la recolección de tapas, Armando y sus papás elaboraron separadores y regalarán lápices.

“Vamos a llevarlas al banco de tapitas en donde tienen un trato con las recicladoras, ahí las derriten y se convierte en dinero para pagar los medicamentos de los niños con cáncer. Me siento muy feliz por dos cosas: por los niños con cáncer y por poder ganar mi insignia”, platicó Armando.

Esta no es la primera vez que Armando participa en un proyecto de impacto social. La ayuda al prójimo que ha desarrollado en los Scouts la puso en práctica en un restaurante de hamburguesas, donde una niña quedó atrapada en uno de los juegos y la rescató.

“Por supuesto que vamos a apoyarlo en lo que nos pida. Ya había participado en otros proyectos pero este es el primero de impacto social y nos parece algo muy bonito que va a ayudar a las quimioterapias de los niños con cáncer”, dijeron Diluvina y Armando.

Información. Periódico Correo.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s