Padecen pacientes por negligencias y mala atención médica en Guanajuato.

Cada año se presentan en promedio 100 quejas médicas debido a una deficiente atención por parte del personal encargado de la salud en Guanajuato.

De acuerdo a las cifras registradas por la Comisión Estatal de Conciliación y Arbitraje Médico (Cecamed), en 2020 y 2021 no se notó un incremento pese a que, por momentos, los hospitales del estado de Guanajuato estuvieron saturados a raíz de atender a las personas enfermas de coronavirus.

El primer año de la pandemia, que tuvo sus casos iniciales en marzo de 2020 en Guanajuato, se radicaron 100 quejas en Guanajuato según este organismo; mientras que en 2021, la cifra descendió aún más a los 94 casos denunciados, convirtiéndose en el año con menos denuncias desde 2010.

La mayoría de los reclamos hacia los servicios médicos de especialistas y nosocomios se dirige a fallos en el tratamiento médico y tratamiento quirúrgico; pero también se quejan de los diagnósticos entregados a los pacientes.

Destaca que no son los hospitales públicos los que acaparan la mayor cantidad de denuncias en los últimos años. En realidad es en las instituciones privadas donde se han registrado hasta 603 casos desde 2010.

En el caso del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), desde el mismo año a la fecha, se ha enfatizado en 397 quejas.

Este año, los municipios guanajuatenses firmaron un convenio de colaboración con las autoridades de la CECAMED. Esto con la intención de que se puedan tramitar las diferentes quejas ciudadanas a través de las oficinas municipales; y evitar así que se trasladen al centro de operaciones de éste en Irapuato.

“Y que la presidencia municipal proporcione espacios seguros a fin de llevar a cabo audiencias de mediación-conciliación, capacitar a grupos que designen sobre el Modelo de Paciente Participativo, así como proporcionar en su caso, un espacio para un módulo informativo de las actividades de la CECAMED y apoyar en la difusión”, fue parte de lo establecido recientemente con los municipios de la entidad.

MOTIVOS201720182019202020212022
Diagnósticos15142516152
Diferimiento de atención200000
Relación médico-paciente300032
Tratamiento odontológico1771113132
Tratamiento médico22132721224
Tratamiento quirúrgico51514539296
Atención de embarazo, parto y puerperio61110253
Problemas administrativos649770
Auxiliares de diagnóstico y tratamiento000200
Tratamiento insatisfactorio014000
Negativa de atención200000
Retraso del diagnóstico002000
TOTAL1241011331009419
INSTITUCIÓN REPORTADA201720182019202020212022
IMSS41384124255
ISSSTE12911670
PEMEX303130
Hospitales privados563760494613
Secretaría de Salud de Guanajuato12161821131
SEDENA010000

Siguen sin respuestas a un año de la muerte de su hija

El próximo 9 de julio se cumplirá un año de la muerte de la hija de Viridiana García, que sólo tenía seis años de edad.

Desde entonces, la familia no ha recibido respuestas para las distintas denuncias interpuestas ante organismos como el Ministerio Público y la Procuraduría de Derechos Humanos en el Estado de Guanajuato (Prodheg).

El 31 de agosto del pasado 2021, la madre reveló el caso luego de anteponer una queja ante la Prodheg. Entonces señaló que la menor había fallecido debido a la desatención y negligencia de sus responsables médicos. Y aunque esto llegó a las manos de la Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG), aún no hay sanciones ni respuestas para sus familiares.

Aquel trágico día, Viridiana alertó en repetidas ocasiones al personal administrativo y médico del Hospital Pediátrico de León sobre la condición de su hija, que había llegado por la tarde del 8 de julio con la finalidad de recibir atención por un malestar físico. Sin embargo, hasta pasada la medianoche, aún no era atendida.

La situación se volvió crítica cuando Viridiana notó que las manos de su hija se tornaron moradas. Después, trataron de reanimar a la pequeña, pero finalmente se confirmó su muerte.

Desde entonces, los familiares han tenido una batalla legal con los médicos y el organismo de salud estatal. En el ínter, han señalado amenazas e investigaciones que no avanzan, a pesar de contar con testimonios y pruebas en fotografías y videos.

“Varios médicos han puesto amparos y por ello no han podido las autoridades obtener las declaraciones de esos médicos. (…) Hay incluso una grabación en donde el subdirector del hospital reconoce que hubo negligencia”, dice Viridiana.

“En Derechos Humanos declararon todos, pero son incongruentes en todas sus declaraciones. Dicen que yo me porté grosera, prepotente, cuando otros dijeron que era una persona amable y que me presenté tranquila a pesar de la situación”, reconoce en entrevista con Correo.

Desde pequeña, la hija de Viridiana había sido paciente recurrente del hospital debido a que había sido diagnosticada con una enfermedad muy rara: padecía neutropenia congénita severa, que se caracteriza por una baja cantidad de glóbulos blancos en la sangre. Sin embargo, los familiares aseguran que, aún sabiendo esta condición en el nosocomio, los encargados del departamento médico no priorizaron la atención urgente de la niña.

“Mi hija era paciente del hospital, y de cierta manera yo tenía conocimientos de su estado de salud, de su comportamiento. Por eso fue mi desesperación, porque sabía que no estaba bien”, afirma Viridiana.

Finalmente, atribuye la mala atención y negligencia a los turnos vespertinos y nocturnos del hospital, que no gozan del mismo ‘cuidado’ de lo que ocurre por las mañanas.

De cualquier modo, a Viridiana sólo le carcome una pregunta: “Dijeron que la niña estaba bien, que estaba estable, ¿entonces por qué murió?”.

Kevin vivió una pesadilla por tratamiento del IMSS

Pasada la tarde, Kevin no tiene empacho a la hora de levantarse la playera. Lo hace para que se pueda apreciar la enorme cicatriz que le ha quedado en el pecho tras una operación que le salvó la vida.

Recientemente, el chico cumplió siete años. Y no pudo tener mejor regalo que seguir con vida. Esto porque sus padres esperaban lo peor tras una tardía y desatinada atención del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Pese a todo, el menor ha podido recuperarse.

Desde muy pequeño, Kevin mostró problemas de salud, pero hasta hace poco y tras varias visitas a médicos privados de farmacias genéricas, entre otros, sus padres entendieron que se trataba de un soplo y que su corazón bombeaba demasiada sangre, mucho más de la requerida. Eso, en cualquier momento, le podía conducir al infarto, derrame o alguna otra complicación que le arrebatara la vida o le dejara afectaciones permanentes.

Sin embargo, en un primer intento, sus padres, Raúl Enrique Manjarrez y María de los Ángeles Jiménez, optaron, como muchos, por tratarlo en el IMSS. Pero se encontraron con que los médicos familiares referenciaron que se trataba de un problema “simple” que saldría con tratamiento.

“No nos habíamos dado cuenta del problema que tenía en el corazón, hasta que tuvo una gripe”, cuenta el padre de Kevin; “En el seguro le daban largas; el doctor familiar lo revisaba y decía que no había ningún problema, que no era muy grave, mas que con tratamiento”.

“Un médico de farmacia de genéricos nos comentó del soplo, y a pesar de que comiera mucho no engordaba, más bien cada vez estaba más delgado”, relata.

Al no encontrar respuestas ni atención oportuna, no quedó otra opción más que buscar hacer válido el seguro médico que mantiene su padre debido a su trabajo; pero en éste, el pago por gastos médicos, aún con todo, ascendía hasta 150 mil pesos. Además, se les pedía entregar primero el dinero, y después, les sería repuesto. Por ello, intentaron vender cosas y organizar rifas.

La luz en el camino

No fue sino hasta que se atrevieron a redactar una carta al titular de la Secretaría de Salud de Guanajuato, Daniel Díaz Martínez, cuando recibieron una respuesta positiva.

Kevin sería revisado en el Hospital de Especialidades Pediátricas de León; ahí, se coincidió con el diagnóstico que habían dado médicos del rubro privado con anterioridad: Kevin requería una operación de urgencia.

“Coincidieron que era un caso muy severo y especial”, considera Raúl; “Si le pasaba algo, en lo que llegábamos al médico se podía afectar al grado de quedarse así de mal para siempre”.

Aunque en el Hospital Pediátrico de León le devolvieron la oportunidad de vivir, ha quedado un trago amargo por la atención poco empática del IMSS.

“Un mensaje para el IMSS es que sean más humanos, más humildes, porque todos ocupamos de todos. Que dejen esa arrogancia”, pide Raúl.

Ahora Kevin dice sentirse bien, mientras sus padres coinciden en que “ya tiene color y cuerpecillo. Antes estaba en los puros huesillos, estaba pálido y demacrado”.

Ahora, tras no poder subir ni siquiera las escaleras, ha vuelto a jugar con sus compañeros en la escuela. Eso, consideran, es lo más importante.

Información. Periódico Correo.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s