Embarazo adolescente causa deserción escolar.

Frida Noemí quedó embarazada a los 16 años, tiene siete meses de gestación, a pesar de ser mal visto por la sociedad, ella decidió no interrumpir su embarazo, casarse con su novio de 18 años e irse a vivir a una casa que le prestaron, al no tener muebles decidió salirse de la escuela para auto emplearse con un puesto de churros, dulces y hielitos para ayudar a solventar los gastos del hogar.

Así como Frida, cerca de 80 mil estudiantes de todos los niveles, han desertado su educación por diferentes causas en el estado, alrededor de 160 niñas del sistema educativo reciben becas con el programa estatal de atención a niñas y adolescentes embarazadas para que sigan estudiando, así lo informó Jorge Hernández durante la firma del Pacto Social por la Educación.

Una de las becas ya existentes es “Beca de Apoyo a la Educación Básica de Madres Jóvenes y Jóvenes Embarazadas”, por el Instituto de Alfabetización y Educación Básica para Adultos (INAEBA).

Para obtener esta beca se requiere que las jóvenes no sepan leer ni escribir o que no hayan concluido la primaria o la secundaria, que sean madres o estén embarazadas y que tengan de 12 a 18 años y 11 meses, sin importar su estado civil o el número de hijos que hayan tenido con anterioridad.

Las beneficiarias podrán recibir la beca durante 10 meses por un monto de 850 pesos mensuales y la entrega dependerá del avance académico de las beneficiarias, el cual se medirá a través de exámenes de conocimientos bimestrales mismos que tendrán que acreditar para seguir recibiendo el apoyo económico.

De acuerdo a SINAC, el número de nacimientos de madres menores de 20 años se redujo de 21 mil 316 en el año 2010 a 14 mil 223 en el 2021 en el estado de Guanajuato, equivalente a poco más de siete mil nacimientos menos comparados en el 2010.

La tasa de fecundidad en adolescentes de 15 a 19 años del 2010 al 2021 se redujo de 77 a 51, es decir 21 embarazos menos.

A nivel nacional, la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2018, reflejó que el embarazo en adolescentes de 15 a 19 años está condicionado a factores demográficos, socioeconómicos, psicológicos y de educación.

En relación con lo educativo, se considera que la inasistencia escolar facilita que se den embarazos a temprana edad. Por otro lado, el mismo embarazo provoca deserción escolar o bajo rendimiento.

Con datos de la ENADID de las adolescentes que no asisten a la escuela en el año referido fueron 1 millón 948 mil 142, el nueve por ciento abandonó sus estudios debido a que se embarazó o tuvo un hijo.

Frida Noemí, desconoce programas de becas en el estado que apoyen a menores embarazadas a continuar con sus estudios, sin embargo, piensa no regresar a las aulas para atender a su hogar y a su esposo y próximamente a su niña.

“Cuando salí embarazada iba en segundo semestre de preparatoria, el día que mis papás se dieron cuenta me retiraron el apoyo del estudio. Aunque haya becas ya no puedo regresar a la escuela porque quiero cuidar de mi bebé y seguir apoyando a mi esposo para ir comprando muebles que nos hacen bastante falta”.

La adolescente vecina de la colonia Piletas, dice vender de 150 a 250 pesos diarios en un horario de una de la tarde a ocho y media de la noche, dinero que le ayuda a volver a surtir su puesto y para comer.

Información. El Sol del Bajío.

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