¿Y la justicia? Dejan libre a Juan de Dios, menor que mató a 4 jovencitas en Cuerámaro.

“ La primera vez que lo vi, me desmayé, fue muy grande la impresión de ver tan cerca al asesino de mis hijas”. Hace 2 años, las hijas de Rosa Bélia Ávalos murieron atropelladas por una camioneta que era conducida por Juan de Dios, un menor de edad que hoy está en libertad.

En total, fueron cuatro las víctimas mortales del entonces adolescente, privilegio que le permitió cumplir una breve condena.

Las familias de Rosa Isela, Juana Michel, María Teresita y Zicri Elienai no otorgaron el perdón al responsable, tampoco recibieron reparación del daño y no piensan buscar la remuneración.

A dos años del lamentable suceso, Rosa Bélia no entiende porqué Juan de Dios únicamente fue acusado de homicidio simple.

“Ni con todo el oro del mundo podrán pagar la vida de mis hijas”, dice Rosa Bélia, de 35 años, madre de Rosa Isela y Juana Michel.

Negligencia e impunidad

La noche del 24 de noviembre de 2019, Juan de Dios arrolló a las cuatro adolescentes que viajaban en una motocicleta, en la Prolongación Pípila de la colonia Los Tepetates. Las embistió a propósito, por diferencias que tenía con ellas.

Tras cometer su fechoría, Juan de Dios fue capturado por alterar el orden público: tres horas después, fue liberado. Su familia lo ayudó a huir del municipio.

El 15 de febrero de 2020 –tras una revuelta social y en medio de la presión mediática— el menor fue capturado en León. El fiscal estatal, Carlos Zamarripa informó de la detención a la señora Ávalos Negrete por Whats App. “Tenemos a la persona que mató a sus hijas”, decía el mensaje que recuerda Rosa Bélia.

El 31 de julio de 2020, su defensa presentó pruebas de que el joven no las mató con dolo, sino por accidente. En la siguiente audiencia, el juez le impuso un año y seis meses de internamiento.

La condena para Juan de Dios empezó a correr el 15 de febrero de 2020 y culminó el pasado 15 de agosto del 2021. Ya está completamente libre.

Las inconsistencias

Bélia afirma que hubo dinero de por medio. Recuerda que días después del homicidio un muchacho se acercó a ella para decirle cómo pasaron las cosas.

“Me dijo que él estuvo ahí, que iba con Juan de Dios, que mis hijas habían discutido con otras muchachas que viajaban con Juan de Dios en la camioneta y fue en el camino que se encontraron a mis niñas, dijo que una de las muchachas le dijo: ‘¡A que no te animas a aventarlas!’… sí lo hizo, las mató”.

“Los policías mencionaron que cuando lo agarraron él mismo gritó, ‘¡Me faltó una, me faltó una!’. Dijeron que me darían los videos, porque tenían pruebas, pero cuando llegó la audiencia el chamaco me cambió toda la versión y los oficiales no me dieron nada. Las personas me dijeron que todos agarraron dinero del papá del asesino”, recordó.

Frente al domicilio de Bélia se encuentra el panteón. Ahí están sus hijas, a unos 200 metros de distancia de su hogar. Sentada, con la puerta abierta y la vista clavada en el panteón, Belia pasa todos los días viendo el sitio donde descansan sus hijas.

El día de los hechos

“Cálmate, no son tus hijas”, fue lo primero que le dijeron a Bélia cuando llegó al lugar de los hechos. Esa noche, Rosa Bélia recibió una llamada, “a tus hijas atropellaron, vente a la calle Pípila”, recordó.

“Cuando llegue a los hechos, buscaba su moto, no la veía, estaba desesperada. Me habían dicho que ellas habían atropellado, pero yo no miraba la moto y tampoco a nadie tirado. Luego una persona se me acercó y me dijo, ‘Rosy, te doy el pésame por tus hijas’. Yo no la quería creer, buscaba la moto, pero ya no estaba”, recordó con tristeza.

“Era un tiradero de niñas”, recuerda María de Jesús, la vecina del 776 de Prolongación Pípila, la primera en salir a la calle luego de escuchar un fuerte golpe. “Se escuchó un golpe muy feo, mi esposo y yo nos acabábamos de meter a la casa, dijimos ‘ah, caray, alguien ya se estampó en el árbol’. Se miraba un polvorón, no miraba nada y en eso se fue despejando y fue cuando miramos el tiradero de niñas. Mi hija también salió y me dijo: ‘mamá, son mis amigas, son mis amigas’. Todo se veía muy feo. Todos a llore y llore”, recordó la vecina del lugar de los hechos.

Los cuerpos de tres de las víctimas quedaron en un mismo tramo, ahí donde se levantó un memorial. La cuarta víctima y la motocicleta, iban atrapadas en la parte de debajo de la unidad, 500 metros adelante, las soltó.

“El cuerpecito de la niña que arrastró, quedó partido a la mitad (…) Fue algo muy feo, nunca lo vamos a olvidar, todos queremos justicia por ellas”, clamó María de Jesús.

Se ven obligados a huir del municipio

Al final de la calle 20 de noviembre, en el 542, está la casa de la familia de Juan Dios.

Luce en aparente abandono. Las puertas llenas de telarañas están cerradas con gruesas cadenas y candados. Los vidrios, en su mayoría están rotos. Aún se ven las manchas de humo, provocadas por el fuego ocasionado por los vecinos furiosos.

Los disturbios en la casa del responsable, se registraron el 29 de noviembre de 2020. Familiares y amigos de las víctimas, reaccionaron molestos a la liberación de Juan de Dios. Por estos hechos 17 personas fueron detenidas por terrorismo. Dos días después, los liberaron. Desde ese día la familia de Juan de Dios ya no regresó a su hogar. Pocas veces los vieron por el pueblo, también a Juan de Dios. Adentro hay dos perritos, vivos, aunque la casa se ve vacía, con escombro por todos lados, alguien acude a alimentarlos.

El caso

El pasado 24 de noviembre del 2019, cuatro jóvenes mujeres viajaban en una motocicleta sobre el bulevar La Deportiva en el municipio minutos antes de las nueve de la noche, cuando una camioneta de la marca Ford modelo Explorer las impacto para proyectarlas.

Al llegar los servicios de emergencias corroboraron que tres de ellas ya no contaban con signos vitales mientras que una más fue llevada a recibir atención médica donde perdió la vida.

El día 26 de noviembre autoridades municipales informaron que Juan ‘N’ había sido detenido, pero por una falta administrativa y al pagar la fianza salió libre pues la Fiscalía no contaba con denuncias en su contra.

Días después las autoridades ministeriales lo detuvieron para ser presentado ante un juez de control que decidió vincularlo a proceso penal por el delito de homicidio imprudencial.

Por su parte el Poder Judicial del Estado de Guanajuato, a través de su área de comunicación social señalo que en el asunto relativo a la causa seguida con motivo del homicidio imprudencial cometido en la ciudad de Cuerámaro, en base a una solicitud realizada por parte de la defensa al juez especializado en materia de adolescentes, estando de acuerdo las demás partes se difirió la celebración de la audiencia relativa a dicho caso.

Información. Periódico Correo.

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