La crueldad con la que el crimen organizado se deshace de cuerpos humanos y la indiferencia de la Fiscalía General del Estado son los desafíos que enfrentan los familiares de personas desaparecidas.
En Guanajuato ha incrementado la desaparición de personas y por ende el número de personas que se suman a las búsquedas, en sus palabras, ante la poca efectividad de las autoridades a cargo.
Una madre y esposa busca a sus dos familiares por todo el estado pero a su paso, de acuerdo con sus palabras, se ha enfrentado a la poca disposición de Yolanda Ramírez Domínguez, fiscal especial en Investigación de Delitos de Desaparición Forzada en los trabajos de búsqueda.
Dijo que las comisiones tanto estatal como nacional de búsqueda y la Guardia Nacional sí colaboraron “humanamente” en los trabajos de localización en una fosa clandestina encontrada en Cupuato, Uriangato.
Expresó que la Fiscalía, que tiene la facultad de acudir a las fosas para realizar las búsquedas, se limita a la detención de un líder criminal y dejan de lado los trabajos de búsqueda.
Para las víctimas, lo que pudo ser una esperanza de encontrar a sus familiares se vino abajo, la sanguinaria forma en que fueron mutilados y calcinados no permitió identificar a nadie.
Actualmente, de acuerdo a la información de los colectivos de búsqueda, son más de dos mil las personas desaparecidas en Guanajuato.
Información. Carmen Pizano.
Foto. Periódico Correo.

