Con gran devoción en se llevó acabo las celebraciones del Domingo de Ramos, con el que el día de ayer comenzó la semana Santa.
En todas las iglesias de esta zona se recordó a la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, ante los gritos de una multitud que aclamaban a Jesús Como el Rey, Hosanna al Hijo de David! ¡¡Bendito el que viene en El Nombre del Señor!!
La celebración del domingo de Ramos, es un llamado al pueblo de Dios, al recogimiento, al perdón y al arrepentimiento. Dijo en la liturgia el sacerdote Omar Cervantes Contreras cura de la parroquia del Santuario de la Virgen de Guadalupe en la colonia Lindavista en valle de Santiago.
Las celebraciones de esta Semana Mayor, tiene como principal objetivo, concientizar a la gente sobre el enorme sacrificio que tuvo que hacer el Hijo de Dios, para rescatar al género humano de las garras del pecado.
Cada golpe, cada latigazo, cada escupitajo, cada bofetada, debe ser un golpe a la conciencia del ser humano, que se ha alejado desgraciadamente del camino de la gracia y paga en forma terrible las consecuencias, pues Valle de Santiago, Guanajuato, México y el mundo, nos encontramos inmersos en una espiral de violencia, generada por la falta de valores.
Nos hemos alejado de Dios y hemos abierto las puertas al mal. Por ello, desde los altares, los sacerdotes hicieron un llamado al pueblo para que conmemoremos con infinita devoción, las celebraciones de la semana Santa. De ninguna manera, estamos festejando algo.
La semana Santa, es para el arrepentimiento, el perdón y para volver al camino de la gracia que nos permita un reencuentro con nuestro Creador a través de nuestro señor Jesucristo. Ese debe ser el verdadero significado de estas conmemoraciones, en las que se nos llama a dejar el camino fácil de la perdición y volver los ojos hacia nuestro Creador.
Información. Salvador Valadez
Foto. Periódico Correo

