Ante la polémica que generó la contratación de la empresa Custom Bajío por la renta del mobiliario a los comerciantes que se instalaron en el túnel de tradición en Guanajuato capital, las autoridades municipales optaron por deslindarse, al asegurar que fue un trato directo entre particulares.
Previo a la instalación de los comercios en el túnel a propósito del Día de Muertos, comerciantes denunciaron que se les pretendía obligar a pagar entre 3 mil 500 y 6 mil pesos a una empresa por la renta de mobiliario, empresa promovida por la dirección de turismo municipal.
La alcaldesa de Guanajuato Samantha Smith insistió en que no hubo intervención del gobierno municipal en la contratación con la empresa, aunque solo unos días antes la directora de Turismo, Denisse Michelini, había declarado que todos los comercios que pretendieran instalarse en el túnel estaban obligados a rentar el mobiliario con Custom Bajío.
En conferencia de prensa para hablar de los resultados del evento por Día de Muertos, la alcaldesa señaló que sí habrá cobro por uso de suelo a los comerciantes que se instalaron, aunque originalmente la dirección de turismo había dicho que el único pago que tendrían que hacer sería a la empresa que les iba a rentar el mobiliario.
La tesorera municipal, Irma Mandujano García, aseguró que no han calculado cuánto dinero va a ingresar a las arcas municipales por el derecho de la vía pública, pero que será un cobro que se aplicará a través de las asociaciones de prestadores de servicios turísticos.
El gobierno municipal autorizó la instalación de más de 300 puestos en la subterránea sin tener la certeza de cuánto van a recaudar, aunque la tesorera dijo que el cobro promedio es de 100 pesos por metro cuadrado.
De los 300 comercios que se instalaron en la subterránea, alrededor de 200 contrataron el mobiliario con la empresa Custom Bajío, según datos de la autoridad municipal.
Información. Carmen Pizano.
Foto. Periódico Correo.

