Carlos Manuel, identificado como el cuarto implicado en la desaparición y asesinato de la maestra Lupita en el municipio de Salvatierra, fue setenciado a 60 años de prisión, aunque mantiene en proceso investigaciones que lo vinculan con otros crímenes como el homicidio de José Guadalupe Casas, identificado mediáticamente como Don Nico, atacado a balazos cuando hacía una transmisión en vivo en la comunidad Urireo, en Salvatiera.
La Secretaría de Seguridad y Paz dio a conocer que Carlos Manuel estaba prófugo, pero el 8 de octubre fue detenido en el municipio de Celaya, y para el 13 de octubre ya se le había dictado sentencia por los casos de la maestra Lupita y Ulises. Los restos de ambas víctimas fueron hallados en las fosas clandestinas localizadas en octubre de 2020 en el Barrio de San Juan, en el municipio de Salvatierra.
El secretario de Gobierno, Jorge Jiménez Lona, reveló que el hoy sentenciado por el caso de la maestra Lupita también está ligado al asesinato de Don Nico, activista de Salvatierra. El crimen contra Don Nico ocurrió hace un año y el video que registró el ataque se viralizó.
A Carlos Manuel también se le investiga por su presunta participación en el asesinato del resto de las víctimas encontradas en las fosas de Salvatierra, el sitio más grande de Guanajuato con restos inhumados clandestinamente.
Sobre el avance del memorial que se va a realizar en el Barrio de San Juan en Salvatierra para recordar a las víctimas, Jorge Jiménez Lona aseguró que hay avances.
El caso de la maestra Lupita ha implicado un prolongado proceso judicial que incluyó absoluciones, revocaciones, recursos de amparo e incluso la intervención de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Su hermano Javier, quien se convirtió en activista, también fue asesinado en Salvatierra, y sus padres tuvieron que salir de Guanajuato por seguridad.
De acuerdo con los testimonios recabados durante la investigación, el 29 de febrero de 2020 la maestra viajaba junto con Ulises en una camioneta cuando fueron interceptados por cuatro hombres armados que circulaban en dos motocicletas, en el Barrio de San Juan; los agresores les cerraron el paso, los obligaron a descender del vehículo y posteriormente los privaron de su libertad. Desde entonces se desconoció el paradero de ambos.
La desaparición movilizó a los familiares de Guadalupe, quienes, junto con colectivos de búsqueda, emprendieron diversas acciones para localizarla. Fue hasta octubre de 2020 cuando, en un predio del Barrio de San Juan, en Salvatierra, comenzaron los trabajos de recuperación de restos humanos en múltiples fosas clandestinas, donde fueron localizados los cuerpos de 80 personas, entre ellas Guadalupe y Ulises.
Después de varios meses de estudios forenses, el 19 de febrero de 2021 se confirmó mediante pruebas genéticas la identidad de la maestra Lupita.
Información. Carmen Pizano.
Foto. Periódico Correo

