El gobierno de Texas lanzó una campaña legal y de regulaciones contra el llamado “turismo para dar a luz”, que consiste en que madres embarazadas cruzan la frontera o llegan desde otros países expresamente a dar a luz en territorio estadunidense.
“Texas no tolerará que personas que viajen a Estados Unidos abusen de nuestras leyes de inmigración para dar a luz y obtener la ciudadanía para sus hijos”, declaró el gobernador Abbott en orden ejecutiva.
La orden “instruye a las agencias estatales a investigar las estafas de turismo de maternidad y a exigir responsabilidades a cualquier proveedor que facilite este fraude. La ciudadanía estadounidense no está a la venta, y Texas detendrá a quienes buscan lucrarse con el turismo de maternidad”, aseveró el gobernador.
Abbott dijo que también instruyó a autoridades estatales a investigar a dos hospitales de Texas que se han promocionado en español en países latinoamericanos, con anuncios que instan a viajar al estado a dar a luz.
El gobernador mencionó específicamente al Centro Médico Regional Mission del Valle del Río Grande, cerca de la frontera con Reynosa, que invitaba a cruzar la frontera a tener recién nacidos con nacionalidad estadunidense, con paquetes de parto con precios que incluso competirían con los del lado mexicano de la frontera.
El Instituto de Política Migratoria, una organización apartidista, estima que mediante el llamado turismo para dar a luz se traduce entre cinco mil y 26 mil casos anuales, comparativamente con unos 3.5 millones de nacimientos anuales en el país.
Mediante la orden del gobernador, ahora investigan el turismo para dar a luz la Comisión de Servicios de Salud y Atención de Texas (HHSC, por sus siglas en inglés), al Departamento de Servicios de Salud del Estado, a la Oficina del Inspector General (OIG) de la HHSC, a la Junta Médica de Texas, a la Junta de Enfermería de Texas y al Departamento de Licencias y Regulaciones de Texas.
Información. Periódico Excélsior.

