El presidente de Argentina, Javier Milei, respaldó este jueves el reclamo de los jugadores de la Albiceleste por la soberanía de las islas Malvinas, luego de que desplegaran una bandera con la leyenda «Las Malvinas son argentinas» tras la victoria 2-1 sobre Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026. No obstante, insistió en que el conflicto debe abordarse por la vía diplomática y no desde el deporte.
Durante una entrevista con el medio argentino El Observador, Milei afirmó que la expresión de los futbolistas representa un sentimiento compartido por los argentinos.
«Es un sentimiento que está dentro de todos los argentinos y es perfectamente válido y lícito que ellos se quieran expresar y lo hagan», declaró.
Sin embargo, el mandatario subrayó que un partido de fútbol debe mantenerse al margen de la política.
«Un partido de fútbol es un partido de fútbol y así lo entendió el director técnico y así lo entendieron los veteranos (de la guerra de Malvinas)», sostuvo.
Ante la posibilidad de que la FIFA sancione a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) por la exhibición de la bandera, Milei minimizó las consecuencias y señaló que, en el peor de los casos, el castigo sería una multa económica de 30 mil dólares.
El presidente reiteró además la postura de su Gobierno sobre la disputa territorial.
«Efectivamente las Malvinas son argentinas, las vamos a recuperar y lo vamos a hacer en el plano diplomático con una inteligencia en el accionar», afirmó, al destacar los avances de la Cancillería argentina para impulsar negociaciones mediante un acercamiento con Estados Unidos.
Milei lanza mensaje en medio de tensiones con su vicepresidenta
En ese contexto, Milei advirtió que desde una posición de responsabilidad «ciertos errores son inadmisibles y podrían tener consecuencias muy negativas», declaraciones que medios argentinos interpretaron como una crítica a la vicepresidenta Victoria Villarruel, con quien mantiene diferencias políticas.
Antes del encuentro, Villarruel había calificado a los británicos como «piratas usurpadores», en referencia a la disputa por las islas.
Gobierno británico exige investigación de la FIFA
Las declaraciones de Milei se producen en medio de la controversia generada por la bandera exhibida por los jugadores argentinos en el Atlanta Stadium tras conseguir el pase a la final del Mundial.
El Gobierno británico solicitó a la FIFA realizar una investigación sobre lo ocurrido. La portavoz del primer ministro, Keir Starmer, aseguró:
«Puede que el Mundial no sea nuestro, pero las islas Malvinas (Falkland en inglés) sin duda lo son».
La victoria de Argentina también provocó manifestaciones en las calles y en redes sociales, donde miles de personas difundieron banderas y mensajes en apoyo al reclamo de soberanía sobre las islas, territorio administrado por el Reino Unido desde 1833 y motivo de la guerra entre ambos países en 1982.
Debido a la histórica rivalidad entre ambas selecciones, el encuentro fue catalogado como de alto riesgo y las autoridades de seguridad de Estados Unidos, junto con la FIFA, prohibieron el ingreso al estadio de banderas o insignias con contenido político, incluidas aquellas relacionadas con las islas Malvinas.
Información. Reporte Índigo.

