Calma en Medio Oriente, Donald Trump se retracta de cuotas por protección en el Estrecho de Ormuz.

Mientras Estados Unidos ataca instalaciones militares en Irán y las fuerzas de la República Islámica responde en contra de activos estadounidenses en países de la región, el Estrecho de Ormuz continúa cerrado y el presidente Donald Trump busca nuevas maneras de capitalizar los esfuerzos de sus Fuerzas Armadas en Medio Oriente.

Un día después de que el residente de la Casa Blanca proclamara a Estados Unidos como el Guardián del Estrecho de Ormuz y anunciara que la navegación por el paso marítimo sería asegurada por las Fuerzas Armadas estadounidenses, a cambio de una cuota equivalente al 20% del valor de la carga transportada, el presidente Trump se retractó de la imposición e informó de un nuevo acuerdo con los países de la Península Arábiga.

Pláticas con líderes en Medio Oriente hicieron que el presidente Trump eliminara la “tarifa de reembolso” y fuera sustituida con nuevos acuerdos de inversión en Estados Unidos que, de acuerdo con la publicación del presidente en su red social, se traducirán en fábricas, plantas y equipos que crearán “millones de empleos estadounidenses bien pagados”.

Desde el inicio de la segunda administración Trump, las petromonarquías de Medio Oriente han invertido miles de millones en Estados Unidos;  Arabia Saudita planea invertir 770 mil millones de dólares mientras que los Emiratos Árabes se preparan para destinar un billón 400 mil millones durante la próxima década. No obstante, la inversión anunciada por el presidente a razón de la seguridad en el Estrecho de Ormuz aún no produce cifras concretas.

Más allá de las conversaciones con los líderes de Medio Oriente, la posición oficial de los Estados Unidos ha sido contraria a la cobra de cuotas por la navegación a través de rutas estratégicas. Mientras Irán insiste en que el Estrecho de Ormuz debe ser administrado por autoridades de la República Islámica y de Omán, cuyas costas componen el otro extremo del estrecho, el Departamento de Estado niega el derecho de Teherán sobre aguas que, bajo derecho internacional, no pueden ser objeto de un sistema de cuotas; tan solo el pasado 25 de junio el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que “ningún país en la Tierra” tenía derecho de cobrar una cuota por el tránsito en aguas internacionales.

Información. Reporte Índigo.

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