La pavimentación del acceso al fraccionamiento San Francisco concluyó al 100 %, mientras que las obras de los edificios donde se construyen las 64 Viviendas Bienestar registran avances del 90 % y 85 %.
De mantenerse el ritmo de trabajo, la entrega del conjunto habitacional podría realizarse en aproximadamente tres meses.
Aunque las obras avanzan conforme al calendario, el proyecto también ha despertado cuestionamientos. El presidente del Colegio de Arquitectos de Celaya considera que las viviendas construidas a través de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) aún presentan importantes áreas de oportunidad en cuanto a espacio y habitabilidad.
El supervisor de Desarrollo Urbano, Alejandro Vélez, informó que los trabajos de pavimentación terminaron hace una semana y que únicamente faltan algunos detalles de limpieza para concluir por completo esta etapa de la obra.
La nueva vialidad tiene poco más de 100 metros lineales y da acceso al fraccionamiento San Francisco. Además de facilitar el ingreso al desarrollo, permitirá el acceso directo a los edificios, cuyos departamentos del primer nivel cuentan con cajones de estacionamiento al frente.
El funcionario explicó que el fraccionamiento se ubica sobre la calle Ciudades Hermanas San Gabriel. La nueva vialidad aún no cuenta con nombre oficial, pero inicia en esa arteria y termina junto a una jardinera de la colonia San Francisco, a pocos metros del Instituto Estatal de Capacitación (IECA).
Por su parte, Arturo, trabajador de la obra, detalló que el desarrollo está integrado por cuatro edificios identificados como A, B, C y D, cada uno con 16 departamentos, para un total de 64 viviendas.
Precisó que los edificios A, B y C presentan un avance cercano al 90 %, mientras que el edificio D registra alrededor del 85 %.
Estimó que la construcción de los departamentos concluirá en un plazo de entre un mes y un mes y medio. Posteriormente será necesario realizar labores de limpieza, adecuaciones finales y pruebas de funcionamiento, por lo que la entrega del complejo completo podría concretarse en aproximadamente tres meses.
Respecto a los servicios, explicó que únicamente falta la conexión al transformador para contar con energía eléctrica. En contraste, la infraestructura de agua potable y drenaje ya quedó concluida por parte de la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Jumapa).
Cada departamento contará con sala-comedor, cocina, dos habitaciones, baño y patio trasero. Además, será entregado con calentador, lavadero, tarja y amplios ventanales que favorecen la iluminación natural. Los patios tienen acceso hacia las escaleras comunes del edificio.
Mientras tanto, cuadrillas de trabajadores continúan con los últimos detalles del desarrollo. Actualmente instalan juegos infantiles, palapas y realizan trabajos en el sistema de bombeo de agua, así como en el alumbrado de las áreas verdes.
De acuerdo con el personal de la obra, la construcción quedará concluida en aproximadamente dos meses y la entrega oficial de los 64 departamentos podría realizarse un mes después.
Persiste diferencias con vecinos
Además del avance de la construcción, el desarrollo habitacional mantiene como antecedente un conflicto entre vecinos de la colonia San Francisco y el Gobierno Municipal por un predio que, desde hace más de tres décadas, ha sido utilizado como estacionamiento.
El señor Martín, uno de los habitantes de la zona, explicó que más de 100 colonos participaron en la defensa del terreno para impedir que el municipio lo destinara a otro proyecto habitacional.
Señaló que el conflicto disminuyó después de que los vecinos obtuvieron un amparo. Aunque el municipio sostenía que el terreno era de su propiedad y planteaba utilizarlo para construir otro complejo de departamentos, los habitantes rechazaron la propuesta.
Como alternativa, las autoridades ofrecían respetar un acceso que conectaría con la nueva vialidad del fraccionamiento; sin embargo, los vecinos decidieron mantener su postura y no ceder el predio.
Hasta la fecha, el espacio continúa siendo utilizado como estacionamiento por los colonos, quienes argumentan que los nuevos residentes ya disponen de cajones de estacionamiento dentro del desarrollo habitacional.
Quedan a deber: arquitectos cuestionan el modelo de Viviendas Bienestar
Por su parte, el presidente del Colegio de Arquitectos de Celaya, Manuel Maldonado, consideró que las viviendas impulsadas por el Gobierno Federal, a través de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), representan un esfuerzo importante para atender la demanda habitacional, aunque aún presentan limitaciones que afectan la calidad de vida de sus futuros habitantes.
Explicó que la Conavi desarrolla los proyectos, lleva a cabo las licitaciones y posteriormente contrata a las empresas encargadas de construir los complejos habitacionales en distintos estados del país.
Quedan a deber con todas las viviendas que han construido en México y con las que siguen levantando, porque nuestro país continúa siendo una nación en vías de desarrollo. No se puede pensar en viviendas de mayor costo cuando la mayoría de la población no tiene el poder adquisitivo para acceder a ellas, Manuel Maldonado, presidente del Colegio de Arquitectos de Celaya.
No obstante, señaló que el hecho de ajustarse a un presupuesto limitado no significa que deba sacrificarse la calidad de los espacios.
A su juicio, los proyectos de vivienda digna aún tienen un amplio margen de mejora para ofrecer mejores condiciones de habitabilidad, tanto en Celaya como en el resto del país.
“No hay un proyecto realmente rentable. Es una vivienda pequeña que sí cumple con los parámetros establecidos por la Secretaría de Desarrollo Social; sin embargo, todos sabemos que no representa una solución ideal”, afirmó.
El arquitecto explicó que el principal problema no radica únicamente en el número de viviendas construidas, sino en la dimensión de los espacios interiores.
Consideró que las habitaciones, la cocina y las áreas comunes resultan reducidas, lo que limita el desarrollo cotidiano de las familias y disminuye la funcionalidad de la vivienda con el paso de los años. Ante ese panorama, planteó que una alternativa consiste en replantear los modelos habitacionales para ofrecer departamentos con espacios más amplios, sin perder las ventajas que representa la vivienda vertical.
“Este nuevo modelo de alta densidad urbana permite construir un mayor número de viviendas en superficies más pequeñas. Además, favorece la creación de áreas comunes y espacios verdes compartidos, lo cual resulta positivo para la convivencia”, comentó. Sin embargo, insistió en que el verdadero reto sigue estando al interior de cada vivienda.
Lo que sigue pendiente es mejorar el espacio privativo. Los cuartos, la cocina y el patio continúan siendo demasiado pequeños. La propuesta debe orientarse a ofrecer áreas más amplias para las familias, Manuel Maldonado, presidente del Colegio de Arquitectos de Celaya.
Asimismo, señaló que el país necesita una nueva política pública en materia de vivienda que permita equilibrar la cantidad de casas construidas con una mejor calidad de vida para quienes las habitan.
“Es necesario generar nuevas políticas de vivienda, pero también crear las condiciones para que el Gobierno pueda impulsar desarrollos realmente dignos. Una buena estrategia consiste en frenar la expansión desordenada de las ciudades y aprovechar la reserva territorial que ya existe dentro de los centros urbanos.”
Explicó que muchos terrenos ubicados dentro de las ciudades ya cuentan con servicios, vialidades y transporte público, por lo que desarrollar vivienda en esas zonas evitaría que las familias tuvieran que recorrer grandes distancias para llegar a sus centros de trabajo.
“Si logramos que más personas regresen a vivir dentro de las ciudades, tendremos comunidades más habitables y con una mejor calidad de vida”, sostuvo.
A pesar de las observaciones, Maldonado reconoció que el programa Viviendas Bienestar representa un paso importante para impulsar un modelo de crecimiento urbano más ordenado.
Indicó que uno de los principales aciertos consiste en promover desarrollos verticales dentro de la ciudad, ya que permiten aprovechar con mayor eficiencia el suelo urbano y evitar que la mancha urbana continúe extendiéndose.
“Somos un país con una población joven y esa población necesita vivienda. Siempre será positivo impulsar desarrollos que ayuden a atender esa demanda”, afirmó.
El presidente del Colegio de Arquitectos agregó que Celaya atraviesa un proceso de crecimiento económico que incrementará la necesidad de nuevas viviendas durante los próximos años.
Recordó que la llegada de proyectos como la Puerta Logística, el tren de pasajeros y otras inversiones atraerá nuevas empresas y, con ellas, un mayor número de trabajadores y familias que buscarán establecerse en el municipio.
Actualmente, dijo, la ciudad ofrece vivienda para distintos sectores de la población, desde trabajadores y obreros hasta personal de nivel medio y directivo.
Sin embargo, consideró indispensable consolidar zonas con mejores servicios para atraer también a profesionistas, ejecutivos y directivos que decidan vivir en Celaya y contribuyan al desarrollo económico local.
Añadió que el municipio todavía está a tiempo de planear el crecimiento urbano antes de que la demanda habitacional aumente de manera acelerada.
En ese sentido, recordó que el Plan Municipal de Reordenamiento Territorial ya contempla zonas destinadas al crecimiento de la ciudad, por lo que será responsabilidad de autoridades y desarrolladores preparar la infraestructura necesaria para atender esa demanda.
“Como Colegio de Arquitectos, nuestro interés es que existan las condiciones para facilitar el desarrollo de nuevos proyectos habitacionales cuando llegue el momento. Esas facilidades deben construirse desde el municipio, el Gobierno del Estado y la Federación”, afirmó.
Aseguró que Celaya cuenta con las condiciones para recibir un incremento importante de población, aunque reconoció que será necesario fortalecer algunos servicios públicos conforme avance el crecimiento de la ciudad.
“Hay infraestructura de vivienda, movilidad, escuelas, agua potable, drenaje y espacios recreativos. Sin embargo, cada zona tiene necesidades distintas. En algunas será necesario reforzar los servicios de salud; en otras, la infraestructura educativa o la movilidad. El reto será planear ese crecimiento de manera ordenada”, concluyó.
En ese sentido, recordó que el Plan Municipal de Reordenamiento Territorial ya contempla zonas destinadas al crecimiento de la ciudad, por lo que será responsabilidad de autoridades y desarrolladores preparar la infraestructura necesaria para atender esa demanda.
“Como Colegio de Arquitectos, nuestro interés es que existan las condiciones para facilitar el desarrollo de nuevos proyectos habitacionales cuando llegue el momento. Esas facilidades deben construirse desde el municipio, el Gobierno del Estado y la Federación”, afirmó.
Aseguró que Celaya cuenta con las condiciones para recibir un incremento importante de población, aunque reconoció que será necesario fortalecer algunos servicios públicos conforme avance el crecimiento de la ciudad.
“Hay infraestructura de vivienda, movilidad, escuelas, agua potable, drenaje y espacios recreativos. Sin embargo, cada zona tiene necesidades distintas. En algunas será necesario reforzar los servicios de salud; en otras, la infraestructura educativa o la movilidad. El reto será planear ese crecimiento de manera ordenada”, concluyó.
¿Qué dice la ONU sobre una vivienda adecuada?
Más allá del avance de las obras y del debate sobre el tamaño de los departamentos, existen criterios internacionales que sirven como referencia para evaluar si una vivienda ofrece condiciones adecuadas para sus habitantes.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) no establece una superficie mínima en metros cuadrados que deba tener una vivienda para cada familia. En cambio, considera que el aspecto más importante es que exista un espacio vital suficiente para garantizar una adecuada calidad de vida.
De acuerdo con este organismo, una vivienda ofrece un espacio vital suficiente cuando registra menos de cuatro personas por cada cuarto disponible.
En términos prácticos, ese criterio implica que lo ideal es que cada integrante de la familia disponga de un espacio adecuado para vivir. Por ejemplo, una pareja con cinco hijos requeriría seis habitaciones: una para los padres y una para cada hijo o hija.
La realidad en México, sin embargo, suele ser distinta. En diversas zonas del país, especialmente en la Ciudad de México y el Estado de México, es frecuente que varias familias compartan una misma vivienda y que varias personas ocupen una sola habitación, una condición que la ONU identifica como hacinamiento.
El organismo también establece parámetros relacionados con el acceso a los servicios básicos.
En materia de agua potable, considera que una vivienda dispone de un servicio adecuado cuando sus habitantes cuentan con una cantidad suficiente para cubrir sus necesidades diarias.
Como referencia, señala que una persona debe disponer de al menos 20 litros de agua al día para satisfacer sus necesidades básicas.
Entre los sistemas que la ONU reconoce como acceso a agua potable mejorada se encuentran:
- Conexión de acueducto directamente a la vivienda o al lote.
- Pozo de agua.
- Ducto público que abastezca a no más de cinco viviendas.
- Pozo profundo protegido.
- Fuente de agua protegida.
- Sistema de captación de agua de lluvia.
- Agua embotellada.
- Acceso a un sistema adecuado de saneamiento.
En cuanto al saneamiento, la ONU considera que una vivienda ofrece condiciones adecuadas cuando dispone de alguno de los siguientes servicios:
- Conexión directa al alcantarillado público.
- Conexión a un pozo séptico.
- Letrina con sifón (pour-flush latrine).
- Letrina de pozo con ventilación mejorada.
- Letrina de pozo con losa, criterio que representa el 50 % de la evaluación correspondiente
Un proyecto que abre el debate
Mientras las 64 Viviendas Bienestar se acercan a su etapa final de construcción en Celaya, el proyecto también ha abierto un debate sobre el futuro del desarrollo urbano en la ciudad.
Por un lado, las autoridades destacan el avance de las obras y la incorporación de vivienda vertical en una zona con servicios e infraestructura. Por otro, especialistas advierten que el desafío no consiste únicamente en construir más viviendas, sino en garantizar que éstas ofrezcan espacios suficientes para que las familias puedan desarrollarse plenamente.
Con la llegada de proyectos como la Puerta Logística, el tren de pasajeros y nuevas inversiones industriales, la demanda habitacional en Celaya continuará creciendo durante los próximos años.
En ese contexto, urbanistas coinciden en que el reto será encontrar un equilibrio entre cantidad, calidad y planeación, para que el crecimiento de la ciudad vaya acompañado de mejores condiciones de vida para sus habitantes.
Información. El Sol del Bajío.

