Una propuesta de ley que ayudaría a más de 10 millones de familias, una muestra de cooperación bipartidista y un apoyo del 89 por ciento de los estadounidenses,eso es lo que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, rechazó este viernes al negarse a promulgar la Ley Camino a la Vivienda Siglo XXI (21st Century ROAD to Housing).
En protesta porque el Congreso no ha aprobado la Ley SAVE America, una iniciativa presidencial que impondría restricciones federales a la elegibilidad de los votantes estadounidenses, el presidente Trump anunció este viernes que no dará su aprobación a la ley de accesibilidad a la vivienda se sienta en su escritorio desde el pasado 24 de junio; sin embargo, debido a haber sido aprobada por ambas cámaras legislativas y no recibir el veto presidencial, la iniciativa se convertirá en ley en el primer minuto del 11 de julio.
La Ley Camino a la Vivienda Siglo XXI surgió como un compromiso entre dos iniciativas que buscaban resolver el mismo problema: un déficit de 10 millones de viviendas en los Estados Unidos. El proyecto bipartidista une propuestas de ambas cámaras del Congreso y busca reducir el costo de la vivienda al impulsar la construcción, facilitar la renta, modificar el sistema hipotecario e imponer un límite a la cantidad de viviendas unifamiliares que el sector financiero puede comprar; de acuerdo con una encuesta realizada por Housing Wire, revista del sector inmobiliario estadounidense, el 89% de los estadounidenses aprueba las principales acciones de la ley.
La falta de vivienda en el país fue reconocido por el presidente Trump como uno de los mayores problemas que enfrentaba la población joven del país y un factor que aumenta el costo de vida para la mayoría de los estadounidenses; así mismo, reportes económicos de la Casa Blanca han señalado la necesidad de un aumento en el desarrollo de viviendas, tanto como una medida de reducir su costo como un impulso a la industria de la construcción.
Si bien el mismo presidente Trump ha firmado órdenes ejecutivas que buscan facilitar el acceso a la vivienda, la negativa presidencial fue criticada por los liderazgos de oposición que señalan la contradicción entre el discurso presidencial y sus acciones en la oficina oval. La senadora demócrata Elizabeth Warren, una de las principales impulsoras de esta ley, acusó al presidente Trump de ser indolente ante una crisis que afecta a millones de estadounidenses y afirmó que si tuviera intenciones de reducir el costo de vida de los votantes firmaría la ley.
Con las elecciones legislativas a menos de medio años de distancia, el Partido Republicano busca oportunidades para demostrar a sus votantes que trabajan para atender sus prioridades y la Ley Camino a la Vivienda Siglo XXI se presenta como el último gran trabajo legislativo antes de que comiencen las campañas. Si bien en el momento de la aprobación de la iniciativa los líderes republicanos en ambas cámaras del Congreso exhortaron al presidente a promulgar la ley, e incluso advirtieron que de no hacerlo daría munición para las críticas de la oposición, no se pronunciaron ante la protesta del presidente.
Información. Reporte Índigo.

