ChatGPT e Inteligencia Artificial desplazan consultas médicas; alertan por diagnósticos erróneos y riesgo para pacientes.

Con respuestas inmediatas y lenguaje convincente, la Inteligencia Artificial (IA) comienza a ocupar el lugar del médico para miles de personas. Sin embargo, esa confianza puede salir cara: el uso de estas herramientas sin supervisión profesional puede derivar en diagnósticos erróneos, información falsa e incluso provocar daños graves a la salud.

La IA gana cada vez más terreno en el ámbito de la salud, particularmente como herramienta de consulta. No obstante, organizaciones especializadas alertan que su uso sin acompañamiento médico implica riesgos significativos, entre ellos la generación de información falsa, un 22 por ciento de probabilidad de causar daños severos a los pacientes y más del 70 por ciento de errores por omisión en las respuestas que ofrece.

En México, el interés por utilizar estas plataformas para resolver dudas médicas va en aumento. La encuesta El Paciente Digital Mexicano 2025, elaborada por la Fundación Mexicana para la Salud (Funsalud), revela que la Inteligencia Artificial pasó del octavo al tercer lugar entre las herramientas más utilizadas por los mexicanos para consultar temas relacionados con su salud. Además, cerca del 40 por ciento de los encuestados afirmó que recurre con frecuencia a internet para buscar este tipo de información.

Para Eduardo Bohórquez, director ejecutivo de Transparencia Mexicana, la incorporación de la IA al sector salud debe analizarse desde una perspectiva mucho más amplia que la innovación tecnológica, pues sus implicaciones alcanzan aspectos éticos, de seguridad y de protección para los pacientes. Estas reflexiones fueron expuestas durante el webinar «IA y Salud: ¿Nuevo médico de cabecera o riesgo para los pacientes?», organizado por la asociación Soy Paciente.

IA y automedicación, combinación desastrosa

“México es el séptimo usuario en términos de volumen en el mundo de ChatGPT, hablamos de un país que utiliza sistemáticamente la aplicación para interactuar con distintos proveedores de bienes, servicios, incluida la salud. Desde una búsqueda en Google se utiliza un agente que se llama Gemini, el cual permite hacer uso de la IA y de todas las bases de datos disponibles. A veces el usuario piensa que solo está haciendo una búsqueda en internet, pero ya está interactuando con la IA”, dice el experto en el tema.

También advierte que se debe hacer conciencia sobre las consecuencias en cuanto al uso de la IA para consultas médicas, algo que se debe contemplar por parte de las personas, ya que no es un tema del futuro sino es una situación del presente.

“Hay un problema cuando el diagnóstico no viene de un profesional de la salud, sino de los agentes de IA. Aunque procesan mucha información, hay un porcentaje de error, entonces el diagnóstico no es preciso en el 100 por ciento de los casos”, precisa.

Otro tema importante, indica Bohórquez, es que se combina con el problema de la automedicación que enfrenta el país y, si se le suma la combinación de que la persona se diagnostique con IA, en lugar de una solución de salud puede haber consecuencias negativas.

Muestra de ello es que la organización Soy Paciente y NoHarm, que es el sistema que utiliza IA para ayudar a la farmacia clínica en la toma de decisiones, informan que se ha detectado hasta 22.2 por ciento de riesgo de daño severo en recomendaciones médicas generadas. Además 76.6 por ciento de errores por omisión y 80 por ciento de las fallas en el análisis de hipótesis alternativas cuando se utilizan herramientas de estas tecnologías sin supervisión médica.

Piden diagnósticos de salud mental

El experto también señala que parte de las consecuencias del uso intensivo de la IA es que se utiliza en temas más delicados, incluso supliendo a un médico para pedirle hacer un diagnóstico, sobre todo los relacionados con salud mental.

“Están documentados muchos casos, por ejemplo, en salud mental, donde las personas empezaron a dialogar con los agentes de inteligencia artificial, sentían que estaban en un proceso terapéutico o de diagnóstico y puede haber consecuencias graves si no está bien manejado ese proceso, como poner en riesgo la vida de un paciente por razones de salud mental”, resalta el director ejecutivo de Transparencia Mexicana.

En ese sentido, en el estudio Mind Health Index 2026, 36 por ciento de la población reporta malestar mental, pero solo 21 por ciento cuenta con un diagnóstico formal, el resto no ha sido diagnosticado y tampoco ha tenido atención profesional. El dato implica una diferencia de 15 por ciento de personas que han detectado un problema, pero que están fuera del circuito formal de atención.  

Al respecto, Bohórquez señala que quienes no buscan ayuda profesional lo hacen por el costo de consultas y tratamientos, lo que coloca al país muy por encima del patrón global. Además esta situación también puede provocar que quienes tengan síntomas de problemas de salud mental acudan a buscar respuestas en la IA, incluso considerarlos que pueden ocupar el lugar de un terapeuta.

Se debe regular la IA, pero también reformar el factor humano

El entrevistado señala que aunque se han presentado propuestas para legislar la IA, al considerar que es la raíz de la problemática expuesta, el panorama apunta a que la solución va más allá, debido a que también se debe poner más orden legal en cuanto al trato y los servicios de salud clásicos que a veces son los que incitan a que los pacientes busquen otras alternativas.

“Una buena legislación en materia de IA y de salud debería de reformar el factor humano de los sistemas de salud, para que realmente pueda competir con las nuevas tecnologías, para que el paciente se sienta bien atendido. No se trata solo de regular la tecnología, si no regular el servicio de salud pública y privado para que mejoren y sean más accesibles para las personas que los necesitan”, concluye Bohórquez.

La IA no debería sustituir atención médica, carece de criterios éticos 

El uso de IA en temas de salud debe ser analizada no solo por los errores que pueden presentarse cuando es consultada por la población para tratar algún malestar, sino también se debe tomar en cuenta la eficacia e incluso los factores éticos, razón por la cual no debe sustituir la atención médica profesional ni convertirse en un mecanismo que mercantilice aún más la salud, advierte Eduardo Bohórquez, director ejecutivo de Transparencia Mexicana.

En ese contexto, de acuerdo con la encuesta El Paciente Digital Mexicano 2025, realizada por la Fundación Mexicana para la Salud (Funsalud), las búsquedas que las personas realizan en internet van desde una vez a la semana, el 7 por ciento; mientras que en la categoría de varias veces, se encuentra el 23 por ciento de los encuestados; y todos los días, con el 10 por ciento.

En el documento de Funsalud también se informa que las personas las plataformas más usadas de IA, son Chat GPT, la segunda plataforma más mencionada es Gemini con hasta 46 por ciento y le siguen Meta con 31 por ciento, y finalmente Copilot con 20 por ciento.

Durante el webinar “IA y Salud ¿Nuevo médico de cabecera o riesgo para los pacientes?”, organizado por Soy Paciente, advierte que la IA aplicada a la salud debe analizarse desde múltiples dimensiones que van mucho más allá de la innovación.

“La IA ya no puede entenderse únicamente como una herramienta, hablamos de agentes con una capacidad mayor de hacer cosas sin depender de un humano y que van a poder procesar información y aprender. Si bien la IA puede incrementar continuamente su precisión, los seres humanos toman decisiones considerando factores éticos y morales que no responden únicamente a criterios de eficiencia”, destaca el director ejecutivo de Transparencia Mexicana.

Uso de tecnologías aumentará con los años

En el evento de Soy Paciente, también alertó que la IA es capaz de generar información médica falsa con apariencia científica, incluso superando filtros académicos y publicaciones especializadas, lo que representa un desafío serio para la confiabilidad de la información en salud y que incluso el principal riesgo proviene de los propios usuarios, quienes pueden alimentar voluntariamente sistemas con información médica personal en busca de respuestas rápidas y de bajo costo.

Al mismo tiempo advierte que es un tema importante ya que el fenómeno puede hacerse más grande en el futuro.

“Cada vez hay más personas que consultan información que se sube al internet y más gente que toma decisiones a partir de ello, la tendencia es exponencial, es una curva muy rápida que va en aumento.

«Es importante analizar la situación de lo que ocurre hoy y lo que puede suceder en dos o tres años para mejorar y prevenir fallas”, concluye Bohórquez.

Exhiben fallas del sistema de salud

El creciente uso de la Inteligencia Artificial para resolver dudas médicas no solo refleja el avance de la tecnología, sino también las deficiencias de los sistemas de salud. Para especialistas, cada vez que una persona prefiere consultar un chatbot antes que acudir con un médico, también está enviando un mensaje sobre las carencias en el acceso, la atención y el trato que recibe.

En entrevista con Reporte Índigo, Eduardo Bohórquez, director ejecutivo de Transparencia Mexicana, sostiene que esa preferencia evidencia fallas estructurales que los servicios de salud no han logrado resolver y que, en cierta medida, están siendo cubiertas por la tecnología.

El especialista considera que el debate no debe centrarse en estigmatizar el uso de la Inteligencia Artificial, sino en entender las razones que llevan a los pacientes a confiar cada vez más en estas plataformas. Entre ellas, menciona las dificultades para acceder a servicios oportunos, la calidad de la atención y el trato que reciben dentro de los sistemas de salud.

“No se trata de estigmatizar la IA, puede ayudar a equilibrar varias situaciones, hay gente que acude a ella porque no reciben buenos tratos en los sistemas de salud o porque son muy elevados de costo.

«En vez de señalar, debería haber un cuestionamiento, considerar cambios en el Sistema Nacional de Salud, debería decir ‘vamos a corregir, a mejorar y a hacer mucho más humano y atractivo al paciente lo que hacemos, para no ser desplazados fácilmente”, declara Bohórquez.

Al mismo tiempo señala que se debe hacer conciencia y también sensibilizar a la comunidad médica sobre la situación ya que puede crecer la tendencia de un desplazamiento mayor sobre los servicios impartidos personalmente.

“Se debe de sensibilizar a la comunidad médica y profesionales de la salud porque se está discutiendo con mucha seriedad si se puede prescindir o no de ellos, en el corto plazo puede tener un porcentaje alto, mayor al 50 por ciento, pero a la velocidad que se mueve la tecnología y el uso que le da la gente, puede ser que en el futuro cercano estemos hasta del 90 por ciento”, opina.

Es importante la autocrítica

También resalta que es importante cuestionarse las necesidades de las personas ante los servicios de salud que brinda tanto la IA, como el trato persona a persona.

“Para mejorar es importante preguntarse ¿cómo hacemos para que los servicios de salud se den cuenta que si no se ponen las pilas, son prescindibles? Porque las personas ya están mostrando preferencias y tampoco es irracional lo que están haciendo. Tienen un problema hoy y quieren resolverlo hoy y a veces encuentran una respuesta más rápida y de más calidad, en cuanto al trato, que les dan las herramientas tecnológicas, más que las que brindan algunos servicios de salud”, advierte Bohórquez.

Explica que, en muchos casos, la atención médica está condicionada por consultas de apenas unos minutos, donde los pacientes sienten que deben apresurarse para ser atendidos. En ese contexto, sostiene que el factor humano sigue siendo fundamental, pero solo cuando el servicio responde a las necesidades y la dignidad de las personas.

De lo contrario, cuando los pacientes perciben un trato impersonal o deshumanizado, terminan prefiriendo interactuar con herramientas de Inteligencia Artificial, como ChatGPT, que les ofrecen mayor tiempo, comprensión y disponibilidad para resolver sus dudas.

Información. Reporte Índigo.

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