En pleno verano y con la fiebre mundialista en Nuevo León, se presentó una problemática que, se estima, afectó a más de medio millón de habitantes del estado: se trata de las fallas en el servicio de electricidad y de suministro de agua.
Si bien este mes de junio se recordará por el fervor de los aficionados al futbol, quienes abarrotaron espacios públicos y las calles en fiestas masivas, también será recordado porque la falta de estos dos servicios esenciales afectó a 114 sectores de Monterrey y su Área Metropolitana.
De acuerdo con reportes de medios y comunitarios, municipios como Monterrey, Escobedo, García, Guadalupe y Apodaca resultaron entre los más afectados por esta situación. Esta condición por lo general se presenta cada verano, cuando la temperatura del ambiente ronda los 40 grados centígrados.
Las altas temperaturas provocaron un alza en la demanda de electricidad, y el incremento en el consumo eléctrico provocó apagones generalizados, los cuales a su vez paralizaron los sistemas de bombeo en múltiples tanques de Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey (AyD). Lo anterior generó un efecto dominó que dejó a decenas de sectores sin ambos servicios básicos.
A esto se sumó que a principios de mes, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ejecutó tanto cortes por mantenimiento como suspensiones de emergencia por sobrecarga en la infraestructura de las subestaciones Monterrey (Zona Centro y Norponiente).
Suspensiones del servicio
A inicios y mediados de mes se registraron suspensiones de hasta ocho horas continuas en sectores altamente poblados y comerciales. La afectación fue directa en colonias como Martínez, Fierro, Terminal, Pablo A. de la Garza, Cantú, Modelo, Coyoacán, Acero, Fabriles, Privada Pinos, los sectores oriente, poniente y sur del Centro de Monterrey y Jardines del Cerro.
Mientras que en municipios como Guadalupe y Apodaca se presentaron apagones intermitentes que afectaron la cadena de distribución local. En cuanto al abasto de agua, el llenado irregular de tanques por la alta demanda de la temporada estival afectó el poniente y el norponiente de Monterrey.
Sectores de Ciudad Solidaridad (La Alianza, Barrio Moderna, Barrio San Luis, Barrio del Parque, Barrio Acero y Barrio Alameda), así como zonas de Cumbres, Obispado, Loma Linda, Chepevera, El Porvenir, Provileón y Villa Alegre se vieron afectados durante junio.
Movilizaciones
El impacto en la calidad de vida por las altas temperaturas provocó una ola de movilizaciones sociales sin precedentes en el mes. Organizaciones civiles e informes periodísticos estimaron cerca de 300 manifestaciones y bloqueos vecinales en distintos puntos del estado durante las semanas más críticas de contingencia.
El cierre de junio estuvo marcado por protestas severas, incluyendo la toma y bloqueo de las oficinas centrales de Agua y Drenaje de Monterrey en la colonia Obispado por parte de residentes del municipio de García, quienes exigían un esquema transparente de distribución mediante tuberías y el apoyo emergente de pipas para mitigar el desabasto en los hogares.
“Hoy nos dimos cita en Agua y Drenaje de Monterrey, para pedir lo que hemos estado pidiendo: respeto para García y agua, que es lo más importante. Vienen vecinos de muchas colonias.
“El director de Agua y Drenaje nos dijo que García no tenía problemas con el agua, y como si no hubiera sido suficiente ofendernos, nos mandó más de 120 policías”, dijo Manuel Guerra Cavazos, alcalde de García, durante una manifestación a las afueras de las oficinas de AyD. Explicó que es casi un mes el que colonias completas de este municipio se encuentran sin el servicio de suministro de agua.
Incluso señaló que escuelas públicas también se encuentran sin el servicio, y que el desabasto ya había causado afectaciones debido a que el servicio del drenaje se detuvo por la falta de agua.
Proliferan protestas
Pero la protesta de los ciudadanos de García no fue la única. Avenidas como el boulevard Miguel de la Madrid, una de las más transitadas a todas horas del día, fue cerrada el 22 de junio por vecinos de al menos siete colonias del municipio de Guadalupe, quienes exigieron a la CFE el restablecimiento del servicio de electricidad.
Así también hubo protestas en otros puntos del Área Metropolitana de Monterrey; de acuerdo con reportes de medios, se estima que serían más de 600 mil personas las afectadas por la falta de ambos servicios.
Basado en la distribución geográfica de los reportes, se estima que más de 640 mil personas sufrieron algún tipo de interrupción crítica (total o intermitente) en sus servicios de agua, luz o ambos durante las semanas más agudas de la contingencia en junio.
En pleno Mundial
El colapso simultáneo de los servicios de energía eléctrica y agua potable en el último mes expone la fragilidad estructural del Área Metropolitana de Monterrey en un momento de máxima exposición internacional.
Esto coincide con la celebración de la Copa Mundial de la FIFA 2026 y la agenda de festivales culturales masivos programados para la temporada de verano, donde la crisis de infraestructura plantea una profunda paradoja urbana.
Mientras la capital de Nuevo León proyecta la imagen de una urbe de vanguardia, capaz de albergar la máxima fiesta del balompié global e inaugurar expansiones clave en sus líneas de transporte público, la realidad expone una vulnerabilidad crítica.
Información. Reporte Índigo.

