México y el mundo se encuentran ante la amenaza de uno de los fenómenos climatológicos de mayor magnitud con efectos ambientales históricos: El Niño Oscilación del Sur (ENOS).
Pronósticos de organizaciones nacionales e internacionales advierten que existe entre 60 y 90 por ciento de probabilidades de que el evento alcance la categoría de «fuerte” y “muy fuerte» entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) informó el 11 de junio en el “Estatus del Sistema de alerta del ENOS: Advertencia de El Niño”, que existe una posibilidad del 63 por ciento de que este suceso alcance niveles históricos, según el registro iniciado en 1950.
Francisco Estrada Porrúa, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), detalla a Reporte Índigo que el panorama es preocupante debido a las condiciones insólitas que se avizoran, por lo que exhorta a la población a mantenerse informada.
«Los modelos de pronóstico meteorológico indican altas probabilidades de que sea un Niño ‘muy fuerte’ este año, incluso la NOAA señala que entre octubre o noviembre se manifieste en dicha categoría, la más intensa. Y si se le suma la categoría de ‘fuerte’ se eleva a casi 90 por ciento”, advierte.
Cambio climático aumenta el riesgo de un El Niño extremo
El especialista explica que El Niño es un fenómeno natural que se presenta en una periodicidad de entre dos y siete años, acoplado entre la atmósfera y el océano, pero debido al cambio climático, actualmente ha aumentado su nivel de riesgo.
Esto, derivado de que el planeta ya ha alcanzado el 1.5 de aumento en la temperatura global con respecto al periodo preindustrial, lo que se traduce en que hay un sistema climático muy alterado.
«Tenemos el sistema climático muy alterado y por cuestiones de variabilidad natural ahora toca enfrentar un fenómeno de El Niño ‘muy fuerte’. De acuerdo con lo que nos dicen los modelos de pronóstico meteorológico, será muy importante.
“Y cuando los combinamos con otros modelos, y no solo con el de NOAA, resulta que las probabilidades se vuelven todavía más fuertes de tener un evento de estos muy grande. Podría ser algo que no hemos visto a lo mejor en 100 años, o hasta puede ser histórico”, dice Estrada Porrúa.
¿Qué efectos tendrá El Niño en México?
Sobre los efectos que propiciará el El Niño en México, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Comisión Nacional del Agua informa que estos dependen de la época del año.
En invierno suele favorecer temperaturas por debajo del promedio en gran parte del centro y norte del territorio nacional y durante la primavera y el verano puede propiciar anomalías cálidas en diversas regiones, particularmente cuando se combina con condiciones de déficit de humedad.
Datos del SMN indican que a nivel global este evento tiene la capacidad de modificar significativamente los patrones de lluvia y temperatura, incrementando el riesgo de fenómenos extremos como olas de calor, sequías severas e inundaciones en distintas regiones del mundo.
Cabe destacar que El Niño es la fase cálida del patrón climático ENOS, el cual se caracteriza por un calentamiento anómalo de las temperaturas de la superficie del mar en el océano Pacífico ecuatorial central y oriental, y puede alcanzar una duración de hasta 18 meses.
‘Niño Godzilla’ y ‘Super Niño’: por qué esos términos son incorrectos
Francisco Estrada, también investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, precisa que en las redes sociales o noticias que circulan por la red es común ver la advertencia del fenómeno llamándolo Niño Godzilla o Super Niño, lo que genera desinformación y tiene una finalidad alarmistas más que informativa.
«No existe ni el ‘Niño Godzilla’ ni el ‘Super Niño’, los pronósticos oficiales que dan las instituciones manejan con seriedad las categorías, como ‘moderado’, ‘fuerte’ o ‘muy fuerte’.
“Aunque no importa tanto el nombre, al momento de informar se debe tener cuidado porque se hace con una finalidad alarmista”, subraya.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) señala la intensidad de un evento del ENOS sumamente relevante, tanto si se trata de un episodio “débil”, “moderado”, “fuerte” o “muy fuerte” y no “el término super episodio para referirse a El Niño o La Niña”.
Cambio climático disparó hasta 500% los eventos climáticos extremos
En los últimos 30 años, el impacto del cambio climático ha provocado que se disparé hasta en 500 por ciento la probabilidad de eventos extremos como El Niño o La Niña, explica Francisco Estrada, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM.
«En muchas regiones del mundo, incluido México, la probabilidad de que ocurra un evento extremo o muy extremo de temperaturas elevadas se multiplicó por cinco, es decir, 500 por ciento con respecto al periodo 1961-1990, no hace tanto.
“Ya tenemos cambios en niveles extremos muy importantes, como es el caso de precipitaciones extremas. En algunos lugares del planeta, incluido el país, la probabilidad se multiplicó por tres, es decir, un 300 por ciento”, afirma.
El experto añade que, independientemente de cómo acaba de materializarse el fenómeno climatológico de El Niño Oscilación del Sur (ENOS), se deben tener en cuenta las consecuencias que puede generar y estar preparado para un impacto muy grande en la agricultura, en la disponibilidad del agua, en la salud, entre otros.
De igual forma, declara que estudios señalan que los eventos climatológicos continuarán intensificándose por el mismo efecto del calentamiento global.
Incluso puede haber una alteración con probabilidad de 300 por ciento solo por dicho factor, el cual ha avanzado debido a la falta de acciones para combatirlo pese a las advertencias.
La OMM alerta sobre un fuerte El Niño y pide acciones preventivas
Muestra de las alteraciones climáticas son las manifestaciones que puede tener El Niño en los próximos meses, una advertencia hecha también por organismos internacionales como la Organización Meteorológica Mundial.
Dicho órgano afirma que los modelos de pronóstico estacional pueden predecir pautas climáticas con antelación de entre uno y seis meses para dar a conocer las tendencias de lluvias fuertes y las condiciones de sequía para emitir alertas tempranas que ayudan a sectores sensibles a planificar sus operaciones.
Al mismo tiempo, esa información ayuda a determinar si es preciso activar los protocolos gubernamentales de emergencia y posicionar preventivamente suministros humanitarios y así proteger recursos, evitar pérdidas valoradas en millones de dólares y a salvar muchos miles de vidas.
“Tras la transición a condiciones neutras de ENOS al final de la temporada 2026, el conjunto multimodelos indica una rápida transición a un fuerte evento de El Niño. Para 2026, se pronostica que la media del conjunto multimodelos superará el umbral de El Niño.
“Alcanzando 1.8 grados Centígrados como promedio estacional. La trayectoria de intensificación mantiene una pendiente ascendente pronunciada todo el verano y otoño”, detalla la instancia.
Agrega que los pronósticos de precipitaciones, para la temporada de junio a agosto de 2026, es que se presentarán en gran parte del planeta, incluido México.
El calentamiento anormal de la Tierra, por causa del cambio climático, al unirse con el fenómeno de El Niño, proyecta un fenómeno nunca antes visto, ya que dichas condiciones preparan un terreno para intensificar de manera histórica acontecimientos climatológicos, explica Francisco Estrada, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM.
“Están ocurriendo dos situaciones muy importantes, por un lado está el calentamiento de 1.5 a escala global, algo que nunca habíamos visto, por el otro está El Niño, o ENOS como también se le conoce.
“La suma de estos dos nos dan pronósticos sobre una manifestación que no se había visto en mucho tiempo o incluso que quizá jamás hemos presenciado en caso de que el fenómeno de los próximos meses se haga poderoso”, dice el investigador.
Enfatiza en que las organizaciones del clima no buscan ser alarmistas, toda vez que son consecuencias anunciadas previamente para prevenir el calentamiento de los océanos, cuando desde hace décadas se pedían acciones contra el cambio climático.
“Esta combinación de dos factores nos debe de poner en una alerta muy importante, casi alerta máxima en el país y el mundo, por ejemplo en la cuestión de qué puede pasar con los huracanes.
“Sobre todo el lado de la costa del Pacífico, que es donde hay más huracanes y pueden ser más intensos de ese lado”, abunda.
El Niño podría intensificar huracanes y lluvias en México
Cabe recordar que el SMN ha informado que la temporada de huracanes y lluvias será muy activa en este 2026, ya que se pronostica que se desarrollarán al menos 29 fenómenos meteorológicos y un máximo de 36 en los océanos Pacífico y Atlántico. Esto podría extenderse con la presencia de El Niño.
Lo anterior es similar al año 2025, en el que se pronosticaban de 29 a 37 fenómenos, de los cuales podían desarrollarse entre 14 y 19 huracanes.
Francisco Estrada apunta a que, independientemente de lo que se presente en los próximos meses, se deben tomar acciones contra el cambio climático.
“En términos de cambio climático ya entramos a un territorio que la ciencia ha advertido desde hace décadas en el que alertó que, de no tomar acciones para revertir el daño, se estaría entrando a un territorio peligroso.
“Estamos bajo ese paisaje general de un sistema climático muy alterado, con daños de una manera significativa, y con ello, sus consecuencias”, concluye.
Información. Reporte Índigo.

