Acámbaro rinde homenaje a su tradición panadera con exposición fotográfica.

Como parte de las actividades culturales que enmarcan las festividades del municipio y la promoción de una de sus principales tradiciones, fue inaugurada la exposición fotográfica “La Tradición y el Trabajo del Pan”, una muestra que rinde homenaje al oficio panadero y a las familias que, por generaciones, han dado identidad a Acámbaro.

La muestra, instalada en el Museo José Cardoso Téllez, busca preservar la memoria de una de las actividades económicas y culturales más importantes de Acámbaro, reconocido a nivel nacional por la elaboración del tradicional pan grande y por la diversidad de piezas que diariamente salen de sus hornos.

A través de fotografías históricas y contemporáneas, la exposición permite conocer el proceso de elaboración del pan acambarense, el trabajo de las familias panaderas y la evolución de un oficio que ha pasado de generación en generación y que hoy continúa siendo una de las principales cartas de presentación del municipio.

La exposición también rescata parte de la historia del pan acambarense y su proceso de comercialización. Durante varias décadas, cuando el tren de pasajeros aún llegaba al municipio, miles de piezas de pan grande eran enviadas diariamente a la Ciudad de México a bordo de los vagones exprés.

El pan era embolsado de manera individual y acomodado en cajas de cartón, principalmente el pan tallado y el ranchero, aunque también se enviaban Acambaritas en menor cantidad.

Desde la estación ferroviaria de Acámbaro partía hacia Toluca, Río Hondo, Naucalpan y, finalmente, Tacuba, donde posteriormente era distribuido en mercados y tianguis de la capital del país.

De acuerdo con la información presentada, esta actividad comenzó alrededor de 1965, alcanzó su mayor auge durante la década de los años setenta y concluyó en 1997 con el fin del transporte ferroviario de pasajeros.

Además del pan, el tren transportaba productos regionales como crema ácida, chorizo y carne fresca.

Tradición familiar

La muestra explica que las panaderías de Acámbaro surgieron como negocios familiares, muchos de ellos influenciados por maestros panaderos provenientes de Michoacán, quienes transmitieron sus conocimientos a nuevas generaciones.

Durante muchos años el amasado fue realizado exclusivamente por hombres debido al esfuerzo físico que requería el proceso, mientras que las mujeres desempeñaban labores de administración, limpieza y empaquetado del pan.

Incluso, algunos registros históricos señalan a Guadalupe Loeza como una de las personas relacionadas con el origen de algunas de las recetas tradicionales.

Con el paso del tiempo, la modernización de hornos y procesos modificó parcialmente la elaboración del pan; sin embargo, su sabor, calidad y características artesanales continúan siendo un sello distintivo del municipio.

La exposición también reconoce a personajes que marcaron la historia panadera de Acámbaro, entre ellos Noé Rosas, identificado como creador de la tradicional Acambarita, y Jesús Sandoval, a quien se atribuye el origen de la cemita de sal, dos de las piezas más representativas del municipio.

Actualmente, Acámbaro conserva una amplia variedad de pan tradicional, entre los que destacan las Acambaritas, las Ánimas, el Pan de Agua, la Cemita de Sal y el Pan Grande, elaborado en sus variedades tallado, ranchero, picón, volcán, concha y cema.

Los organizadores invitaron a la población a visitar la exposición, la cual permanecerá abierta durante las festividades, permitiendo a los asistentes conocer la historia, el esfuerzo y la tradición que durante décadas han convertido al pan de Acámbaro en uno de los símbolos gastronómicos más importantes de Guanajuato y del país.

Información. El Sol del Bajío.

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