Estados Unidos prepara presupuesto militar de 1.5 billones de dólares, el mayor en su historia.

Frente a las intenciones de la Casa Blanca de aprobar el presupuesto de defensa más grande en la historia de  Estados Unidos, la guerra en Irán se presenta como el principal obstáculo para las metas del presidente Donald Trump; sin embargo, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, intenta convencer al Congreso de autorizar el gasto suplementario para cubrir la incursión militar en Medio Oriente al tiempo de que argumenta que el motor económico del país se enciende en el Pentágono.

En un texto editorial publicado por el New York Post, el autonombrado secretario de Guerra afirmó que, pese a los riesgos fiscales que un presupuesto de 1 billón 500 mil millones de dólares pueda representar, la principal amenaza para Estados Unidos es la falta de inversión en materia de defensa. De acuerdo con Hegseth, frente a la creciente militarización de rivales, China, Washington necesita reconstruir sus capacidades de defensa y convertirse en pionero en las tecnologías con las que se decidirán los futuros conflictos, como la integración de inteligencia artificial y sistemas de combate autónomos de largo alcance.

A pesar de que históricamente el gasto militar goza de apoyo bipartidista, en esta ocasión la impopularidad de la guerra en Irán y la baja aprobación de la que goza el presidente Trump han provocado que los senadores demócratas rechacen el aumento propuesto por la Casa Blanca. En respuesta a ello, durante las últimas semanas el Pentágono ha estado en contacto con legisladores del Partido Republicano para intentar utilizar su mayoría en la Cámara Alta para aprobar el presupuesto, utilizando medidas parlamentarias extraordinarias; sin embargo, dentro de la bancada oficialista hay reservas ante las consecuencias electorales que esto pudiera traer en medio de una opinión pública desfavorable.

Si bien el secretario de Defensa advierte que en este momento las prioridades de los estadounidenses residen en la economía, en especial con el aumento al costo vida provocado por el cierre del Estrecho de Ormuz, también reconoce el vínculo entre la prosperidad de las empresas estadounidenses y la capacidad de Washington para ejercer influencia por medios militares.

“Prosperidad mediante la fuerza, las consecuencias económicas de tener a la milicia más poderosa del mundo protegiendo la estabilidad económica, la predictibilidad y las ventajas estadounidenses son casi interminables. Cuando Estados Unidos no tiene rival militar, las posibilidades económicas abundan: nos prestan barato, las transacciones son libres y nosotros ponemos las condiciones del comercio global”, escribió Hegseth en las páginas del New York Post.

Estados Unidos y su mayor presupuesto militar

Pese a que el presupuesto solicitado por el presidente enfrenta obstáculos legislativos, Estados Unidos sigue siendo el país con mayor gasto militar en el mundo; de acuerdo con la Oficina del Subsecretario de Defensa, para el año fiscal 2026 el Departamento de Defensa solicitó 1 billón 11 mil millones de dólares y obtuvo 1 billón 58 mil millones de dólares al sumar gasto complementario y obligatorio.

En 2025, Estados Unidos designó en materia de defensa el 13% de su presupuesto total; con un presupuesto de 954 mil millones de dólares, lo cual representó un descenso del 7.5% respecto al año anterior, Washington fue responsable del 33% de la inversión global en materia de defensa que se realizó ese año. En contraposición, ese mismo año China invirtió 336 mil millones de dólares en materia de defensa, lo que significó un aumentó 7.4% respecto al año anterior.

Aunque el presupuesto militar se destina no solo a las operaciones del Pentágono, a adquisiciones de material bélico y a los compromisos hechos con los más de 15 millones de estadounidenses que sirvieron en las fuerzas armadas, el Departamento de Defensa nunca ha logrado aprobar una auditoría, por lo que no puede ser comprado del destino final de gran parte del dinero, ante lo que ONGs, como el Comité para un Presupuesto Federal Responsable, se han posicionado en contra de expandir el presupuesto sin tomar medidas de responsabilidad fiscal.

El costo de la guerra de Irán para las finanzas estadounidenses

El secretario Hegseth aseguró que bajo su mando una de las prioridades del Departamento de Defensa es la transparencia fiscal, y confirmó que en 2028 el Pentágono podrá presentar un reporte de gastos como lo ordena la ley; sin embargo, ni el Departamento de Defensa ni la Casa Blanca han aclarado el costo de la Guerra en Irán.

Si bien en un principio la administración Trump anunció que solicitaría 200 mil millones de dólares como gasto complementario destinado al conflicto en Medio Oriente, esta solicitud nunca se formalizó en el Congreso. De acuerdo con The Wall Street Journal, la semana pasada el Pentágono informó a senadores republicanos su intención de presentar en la Cámara Alta una solicitud por 80 mil millones de dólares para financiar el gasto hecho durante la incursión en Irán.

El Centro Internacional de Estudios Estratégicos, un “Think Tank” estadounidense con tendencia conservadora, estimó que durante los primeros 12 días del conflicto el Pentágono perdió 16 mil 500 millones de dólares entre municiones, costos operacionales y daños a su infraestructura; se estima que el costo para el 29 de abril ascendió a 25 mil millones de dólares.

No obstante, el Centro advierte que uno de los mayores efectos de la guerra en Irán se reflejó en el desgaste a los arsenales de armas críticas, pues el tiempo de construcción de algunas de estas municiones significa que Estados Unidos necesitará mantener una inversión extraordinaria por los siguientes cinco años para regresar el inventario a los niveles previos a la guerra.

Información. Reporte Índigo.

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