El tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz registró su nivel más alto en dos meses el jueves, con 25 buques comerciales cruzando la ruta en un solo día, según datos de la firma de rastreo AXSMarine. La cifra supera más de tres veces el promedio de poco más de siete embarcaciones diarias registrado desde principios de marzo, cuando las fuerzas iraníes cerraron efectivamente el paso tras los ataques de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.
El repunte se produjo después de que Irán y Estados Unidos acordaran esta semana reabrir la ruta bajo un acuerdo para poner fin al conflicto, anunciado el 14 de junio. La actividad en la zona fue confirmada por un testigo presencial que relató a AFP cómo camiones vacíos hacían cola hasta tres kilómetros a las afueras del puerto emiratí de Korfakkan, al sur del estrecho, mientras al menos cuatro buques portacontenedores descargaban mercancía. Otras embarcaciones se divisaban en el horizonte, aparentemente a la espera de atracar.
AXSMarine advirtió que la cifra de cruces del jueves podría ser incluso mayor, dado que algunos buques apagaron o manipularon sus señales de transpondedor AIS para evitar ser detectados.
La reactivación de la ruta no estuvo exenta de alertas. La marina de Pakistán publicó el viernes un aviso en el que informó del avistamiento de una mina en el estrecho, frente a las costas de Omán, e instó a todos los buques en tránsito a “navegar con extrema precaución”. Grupos navieros internacionales habían advertido esta semana que los planes para retomar el tráfico aún no eran claros y que no se consideraba seguro comenzar a salir del Golfo.
La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico de Irán publicó también el viernes nuevas normas para los tránsitos durante el período de 60 días cubierto por el acuerdo. A través de su cuenta en X, indicó que todos los buques que deseen cruzar el estrecho deberán presentar una solicitud de tránsito “con 48 horas de antelación”, aunque precisó que se eximirá del pago de aranceles y seguros iraníes durante ese período.
El director de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Dominguez, señaló en abril que el organismo trabaja en un plan para garantizar el tránsito seguro de los buques. Según la OMI, más de 500 embarcaciones comerciales y unos 11.000 marineros permanecen varados en el Golfo, mientras que 20.000 trabajadores del mar en la región se han visto afectados por el conflicto en total.
El cierre del estrecho durante el conflicto disparó los precios mundiales del crudo y cortó el suministro de energía y materias primas como los fertilizantes. Tras el acuerdo entre Irán y Estados Unidos, “la primera señal de alivio llegó esta semana con la rápida caída de los precios”, afirmó Ipek Ozkardeskaya, analista sénior del grupo bancario Swissquote, en declaraciones a AFP. “Los sectores de la energía y el transporte serán los primeros en sentir el alivio, antes de que se extienda al resto de la economía”, añadió.
No obstante, Ozkardeskaya advirtió que “persisten dudas sobre la capacidad de Estados Unidos para poner fin a la guerra”, en referencia al riesgo de una reanudación de los combates en el Líbano. El ejército israelí anunció el viernes nuevos ataques en ese país, aunque un funcionario estadounidense indicó más tarde que Israel y la milicia libanesa Hezbolá, respaldada por Irán, habían acordado un alto el fuego. Las conversaciones previstas para el viernes en Suiza entre las partes, en el marco del acuerdo, fueron pospuestas.
La secretaria de Transportes, Heidi Alexander, afirma estar “profundamente preocupada por los informes sobre la colisión entre dos trenes de pasajeros de East Midlands Railway”.
“Agradezco a los servicios de emergencia que se encuentran en el lugar atendiendo a los afectados. Estamos trabajando con rapidez con el sector ferroviario y los socios locales para brindar apoyo a los pasajeros”, añade en una publicación en X.
Información. Infobae.

