Las calles de Florencia, Hamburgo y Londres de la Colonia Juárez, en la Ciudad de México, bien podrían llamarse Seúl, Busan y Daegu, pues entre sus tiendas y aceras la cultura surcoreana surge en cada restaurante que prepara Kimchi o Bulgogi con las recetas que solo pueden llegar cuando las traen desde casa. El “Pequeño Seúl” de la capital mexicana demuestra que aunque el mapa geográfico marque 12 mil kilómetros entre Corea del Sur y México, las distancia entre ambos países cada día se acorta más.
De acuerdo con la Agencia de Coreanos en el Extranjero, el organismo encargado de facilitar servicios consulares para la diáspora, México es hogar de aproximadamente 13 mil ciudadanos surcoreanos, los cuales tienen garantías en materia de comercio gracias a las relaciones de ambos países.
La Secretaría de Economía posicionan a Corea del Sur como el sexto socio comercial más importante para nuestro país, en relación a las exportaciones mexicanas, con un intercambio de bienes que en 2025 rozó los 27 mil millones de dólares; sin embargo, la balanza comercial se inclina a favor de Seúl, pues México sostiene un déficit comercial de más de 14 mil millones de dólares con su socio asiático.
Si bien el desbalance comercial implica que las exportaciones nacionales a Corea del Sur representan solo el uno por ciento del comercio exterior, la expansión de las empresas surcoreanas en México ha significado una entrada de 11 mil 834 millones de dólares para el país desde 1999 hasta 2024, último año del que se tienen cifras.
Desde principios del siglo XXI, Corea del Sur volteó a ver a México para una asociación comercial más profunda. Ambos países emergentes y recién recuperados de una crisis financiera, Seúl y Ciudad de México comenzaron diálogos para formalizar un marco de relaciones comerciales e inversión que se pudiera traducir en un tratado de libre comercio; sin embargo, pese al entusiasmo inicial, ambos países abandonaron negociaciones en 2006 aunque el comercio sigue aumentando y las inversiones continúan fluyendo.
Tratado de libre comercio, el objetivo de Seúl
En 2022, en el marco del 60 Aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas, autoridades de ambos países anunciaron sus intenciones por retomar la negociación de un tratado de libre comercio. Nuevamente, los acercamientos se estancaron y en mayo de este año el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, descartó que se pudiera llegar a pactar un acuerdo de este tipo con Seúl.
Si bien ambos países reconocen la urgencia por formalizar mecanismos de comercio e inversión que faciliten la relación bilateral, las presiones recibidas desde Estados Unidos han motivado a México a imponer aranceles a países asiáticos con los que no se tenga un acuerdo de libre comercio.
El 85 por ciento de las exportaciones surcoreanas a México son bienes intermedios que, al ser utilizados en productos de consumo, son introducidos en el mercado norteamericano. Si bien la prensa surcoreana resalta que sus empresas nacionales han batallado con el mayor escrutinio de las reglas de origen durante la revisión del Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC), el titular del Ministerio de Comercio, Yeo Han-koo, señaló en su momento que continuarían trabajando para encontrar soluciones que brinden estabilidad a las inversiones surcoreanas en Norteamérica.
En opinión del doctor Felipe López Aymes, investigador del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y especialista en la Península Coreana, la insistencia surcoreana en establecer acuerdos comerciales con México se debe no a la importancia del mercado mexicano sino al interés de un país exportador por continuar con una política industrial que busca expandirse hacia el exterior; sin embargo, México puede no estar en las mejores condiciones para establecer un tratado de esa naturaleza.
“Corea del Sur ya tiene muchas ventajas a nivel comercial con México porque el tipo de industrias en las que invierte son industrias maquiladoras de exportación y ya existen muchos programas para poder importar sus componentes (…) Si queremos tener una relación más productiva con Corea del Sur tendríamos que estar en un mejor nivel en materia industrial y de desarrollo tecnológico; en ese momento ya podríamos tener cartas para una alianza en donde ambas partes ganen en igualdad de condiciones, porque, en las condiciones actuales, la asimetría es muy amplia”, dice el especialista.
La lección coreana sobre la industria cultural
Si bien el trabajo a nivel ministerial continúa su marcha, la futura visita del presidente surcoreano, Lee Jae-myung, a México no es resultado de entendimientos comerciales sino de un contacto cada vez más cercano de la cultura surcoreana con la nación mexicana.
Las presentaciones de la “boy band” BTS, uno de los mayores exponentes del pop coreano, tuvieron como consecuencia una llamada telefónica entre la presidenta Claudia Sheinbuam con el mandatario asiático que demostró el impacto del poder suave que ha cultivado Seúl en las últimas décadas.
Bajo esa línea, la Copa Mundial de la FIFA 2026 sirve a México como una oportunidad de proyectar una imagen hacia el mundo y comenzar a vislumbrar una “ola mexicana” similar a la impulsada desde Seúl; sin embargo, el doctor López Aymes, apunta que la experiencia surcoreana de inversión en industrias culturales no es un receta que se pueda replicar, más bien es producto a una serie de decisiones tomadas sobre la marcha que responden a una visión de país.
“México podría aprovechar su riqueza cultural y monetizarla, que es lo que ha hecho Corea del Sur, pero hasta el momento se ha quedado a un nivel muy folklórico de elementos importantes para México, como los Mariachis, pero no hay una política cultural ni de apoyo a las industrias culturales y de entretenimiento (…) Corea ha visto en esta industria una manera de convertir el nicho cultural en un negocio y hasta ahora para México ha sido más la promoción de una imagen positiva del país, como una nación alegre, pero que aún no se traslada en la percepción de un país confiable o que produce cosa de buena calidad”, resalta el académico.
Información. Reporte Índigo.

