En un voto unánime el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas extendió por un año más el mandato de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA); un proyecto de más de 20 años en los que su misión de crear un Estado afgano funcional y libre de influencias fundamentalistas ha mutado para convertirse en una labor humanitaria que busca aliviar la crisis que vive el país.
Desde que el Talibán regresó al poder en 2021, el grupo fundamentalista impuso medidas en contra de los derechos de niñas, mujeres y disidentes que fueron condenadas por la comunidad internacional; como resultado Afganistán se vio aislado de la mayor parte de la asistencia internacional de la que dependía su economía, lo que sumado a 20 años de guerra y desastres climáticos ha resultado en que una tercera parte de la población enfrente inseguridad alimentaria.
En respuesta a las múltiples crisis que se vive en Afganistán, en 2022 el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas modificó el encargo de la UNAMA para incluir la coordinación con las autoridades de facto del país y así continuar realizando sus labores humanitarias; con la intención de evitar la desestabilización de la región y que Afganistán descendiera a las condiciones previas a 2001.
En esta ocasión el texto de la resolución 2822, aprobada este lunes y redactada por China, enfatiza la importancia de la equidad entre hombre y mujeres y señala el papel que la UNAMA ha jugado para preservar los pocos remanentes que quedan de esos principios humanitarios. La resolución adoptada este lunes también llama al secretario general de la Organización de las Naciones Unidad, António Guterres, a realizar una revisión estratégica de las metas y resultados de esta misión que tendrán que ser entregados en marzo de 2027.
La presión para revisar los logros de un programa de 24 años llega como resultado de negociaciones con Estados Unidos, uno de los cinco miembros permanentes con derecho a veto, que previamente se había negado a extender el mandato de la UNAMA si antes no se realizaba una auditoria para garantizar la transparencia de los fondos y obligar al Talibán a cumplir con sus compromisos antiterroristas.
Naseer Ahmad Faiq, embajador permanente de Afganistán en las Naciones Unidas no asociado con la autoridad talibán, declaró que el pueblo afgano merece protección dignidad y un futuro que se defina por derechos y oportunidades; Faiq insistió que para ello es necesario continuar con la Misión de Asistencia.
Información. Reporte Índigo.

