Drones vigilan cárceles de Jalisco; investigan riesgo de tráfico y posibles fugas.

Autoridades de seguridad en Jalisco detectaron recientemente la presencia de drones sobrevolando distintas instalaciones carcelarias del estado, incluyendo el núcleo penitenciario de Puente Grande, donde se encuentran las prisiones más importantes de la entidad, así como el reclusorio de Puerto Vallarta, que registró una fuga de presidiarios durante el caos que desató el abatimiento del capo, Nemesio Oseguera Cervantes, ocurrido en febrero pasado.

Aunque no se ha esclarecido el objetivo que tendrían estos sobrevuelos de drones, la Secretaría de Seguridad del Estado sí ha reconocido la posibilidad de que estos aparatos sean operados por grupos delictivos como un nuevo mecanismo para introducir narcóticos en las cárceles de la entidad, lo que estaría beneficiando a las estructuras de autogobierno que suelen existir al interior de esos lugares.

De hecho, en España, sus autoridades penitenciarias han confirmado la utilización ilegal de drones para arrojar desde el aire objetos prohibidos al interior de las cárceles de ese país, principalmente drogas y teléfonos celulares, por lo que, en efecto, este fenómeno delictivo podría haber sido exportado al escenario jalisciense, según lo sugieren los hallazgos que ha obtenido la Secretaría de Seguridad y que plasma en un reporte proporcionado vía transparencia.

Infografía: https://e.infogram.com/730d97ed-f5a9-4ab8-9a6a-5a8b8672caa2?src=embed

Dicho reporte expone que, hasta ahora, han sido cinco los sobrevuelos de drones confirmados en los centros penitenciarios de Jalisco, y que estas actividades, al parecer, de vigilancia aérea de este tipo de infraestructura, habrían comenzado el mismo mes que asumió la gubernatura de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, mientras que el sexenio pasado, que estuvo encabezado por Enrique Alfaro Ramírez, habría transcurrido sin que se registrara la presencia de estos aparatos:

La respuesta a la solicitud de transparencia, con folio 142041826010145, señala que del 2018 al 2023 no existe registro o detección de sobrevuelos de drones en centros penitenciarios de Jalisco. Y agrega que en el mes de diciembre de 2024, durante la tarde, se detectó el sobrevuelo de un dron en áreas perimetrales del Centro Integral de Justicia Regional de Lagos de Moreno, Jalisco.

Asimismo en julio del 2025, en el turno vespertino, se detectó el sobrevuelo de un dron en áreas perimetrales de la Comisaría de Sentenciados ubicada en el Complejo Penitenciario de Puente Grande, Jalisco.

Y complementa el documento: “En el mes de enero del 2026, en el turno vespertino, se detectó el sobrevuelo de un dron en áreas perimetrales del Centro Integral de Justicia Regional de Ciudad Guzmán (municipio de Zapotlán el Grande), Jalisco. En los meses de marzo y abril del 2026, se detectó el sobrevuelo de un dron en áreas perimetrales del Centro Integral de Justicia Regional de Puerto Vallarta Jalisco; sobrevuelos que fueron identificados en el turno matutino y nocturno, indistintamente”.

¿Quién controla los drones sobre los penales?

El 16 de abril de 2026, Juan Pablo Hernández González, titular de la Secretaría de Seguridad de Jalisco, abordó ante los medios de comunicación estos sobrevuelos de drones y así también las interrogantes que persisten sin ser esclarecidas al respecto; principalmente: quién está detrás de estos aparatos y cuáles son sus motivaciones para observar desde las alturas las prisiones de la entidad:

“Tenemos detectados cada vez con mayor frecuencia sobrevuelos de drones, entonces podría ser la posibilidad de que, a través de un dron arrojaran droga; no lo descartamos y, por la elevación que tienen los drones, es bastante complicado”.

Agregó que cada vez son más los sobrevuelos que detectan pero que no saben de quién son, en diferentes centros penitenciarios, sobre todo en los Centros Integrales de Justicia Regional. Aclaró que los inhibidores de señal que están colocando en Puente Grande son para inhibir señal de telefonía, y se necesita adecuar la tecnología para poder inhibir el vuelo de los drones.

Estos cabos sueltos que no han podido resolver hasta ahora las autoridades de Jalisco también fueron expuestos por la Dirección General de Prevención y Reinserción Social, perteneciente a la Secretaría de Seguridad del Estado, siendo esta la dependencia específica que se encargó de generar el informe obtenido vía transparencia:

“En ninguno de los casos registrados, se detectó la realización de una actividad ilícita ni el lanzamiento de algún objeto al interior del Centro Penitenciario. (…) De la misma manera, se informa que en los archivos con que cuenta la Dirección General de Prevención y Reinserción Social, no existe información que permita vincular el sobrevuelo de los drones a un grupo delictivo”.

¿Hay plane de fuga?

El 18 de noviembre de 2022, el diario español El País, publicó un artículo sobre esta problemática que presentan las cárceles de aquella nación, causada por los sobrevuelos que realizan los drones en esas instalaciones; y aunque refiere que la finalidad de estas actividades sería introducir en las prisiones drogas y objetos prohibidos, puede colegirse que esta vigilancia aérea también puede resultar útil para diseñar fugas de presidiarios, como la que ocurrió en Puerto Vallarta en febrero pasado:

“El último gran riesgo para la seguridad de las cárceles viene por el aire y tiene forma de vehículos aéreos no tripulados: los drones. Las estadísticas oficiales del Ministerio del Interior constatan un incremento exponencial en el último año del número de alertas en las prisiones provocadas por la presencia de estas aeronaves, utilizadas para introducir droga y otros objetos prohibidos, como teléfonos móviles. Así, en los primeros nueve meses de 2022 se han contabilizado 41 incidentes entre ‘avistamientos’ e interceptaciones de estos aparatos…”. 

Información. Reporte Índigo.

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