Trump puso en duda la continuidad del T-MEC: “Estados Unidos no necesita nada de México ni de Canadá”.

Estados Unidos podría no renovar automáticamente el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Así lo planteó este miércoles el presidente Donald Trump, quien cuestionó el valor del acuerdo para la economía estadounidense y sostuvo que Washington no depende de los bienes ni de los recursos que recibe de sus dos vecinos norteamericanos.

Durante una actividad en el Despacho Oval, el mandatario fue consultado sobre el proceso de revisión previsto para este año y respondió con escepticismo respecto de una extensión automática del pacto. “No sé si voy a renovarlo porque, para ser sincero, a Estados Unidos le va mucho mejor”, afirmó.

Trump volvió a centrar sus críticas en los déficits comerciales que mantiene su país con socios extranjeros y aseguró que la relación económica con México y Canadá debería ser más favorable para Washington.

“Tenemos déficits comerciales con México y Canadá. Deberíamos tener superávits con ellos”, declaró.

El presidente fue más allá al sostener que la economía estadounidense no depende de productos provenientes de esos mercados.

“No necesitamos nada de lo que tiene Canadá, no necesitamos nada de lo que tiene México, pero ellos necesitan todo lo que tenemos nosotros”, señaló. En la misma intervención añadió: “No necesitamos sus automóviles. No necesitamos su madera. No necesitamos su energía. No necesitamos nada de lo que ellos tienen”.

Las declaraciones llegan en un momento clave para el futuro del acuerdo comercial que rige gran parte del intercambio económico en América del Norte. El T-MEC, que entró en vigor en 2020 durante el primer mandato de Trump, reemplazó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) e incorporó un mecanismo de revisión obligatoria seis años después de su entrada en funcionamiento.

Según las reglas del propio acuerdo, los tres gobiernos tienen plazo hasta el 1 de julio para manifestar su voluntad de extenderlo por otros 16 años. Si no existe consenso, el tratado seguirá vigente, pero quedará sujeto a revisiones anuales durante una década antes de una eventual expiración.

Trump defendió nuevamente la renegociación que impulsó años atrás y aseguró que la principal virtud del T-MEC fue haber incorporado una cláusula que permite reconsiderar su continuidad.

“Era mucho mejor acuerdo que el TLCAN. Mucho, mucho mejor”, sostuvo. Luego agregó que el elemento más importante fue que otorgó “el derecho a terminarlo”.

El mandatario también aprovechó la ocasión para volver a cuestionar el antiguo tratado comercial, vigente entre 1994 y 2020. Lo describió como un acuerdo profundamente perjudicial para los intereses estadounidenses y reiteró que consideraba necesaria su sustitución.

Canadá y México presionan para extender el acuerdo

Mientras Trump mantiene abiertas las dudas sobre el futuro del T-MEC, tanto Canadá como México han manifestado públicamente su interés en asegurar una renovación de largo plazo.

Las autoridades canadienses enviaron recientemente una propuesta formal para extender el acuerdo durante otros 16 años. Desde Ottawa argumentan que el tratado ha fortalecido la integración económica regional y ha generado beneficios para las tres economías.

México también expresó su respaldo a una renovación amplia que aporte previsibilidad a las cadenas de suministro y a las inversiones en la región.

Sin embargo, la Casa Blanca ha dado señales durante los últimos meses de que no busca una simple prórroga administrativa. Funcionarios estadounidenses han planteado la necesidad de revisar aspectos vinculados a la industria automotriz, las reglas de origen y el acceso al mercado lácteo canadiense, entre otros temas sensibles.

El debate se produce además en un contexto de crecientes tensiones comerciales. Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha impulsado nuevas medidas arancelarias y ha insistido en la necesidad de reequilibrar las relaciones económicas de Estados Unidos con sus socios.

Aunque el tratado no corre riesgo inmediato de desaparecer, las palabras del mandatario introducen incertidumbre sobre el rumbo de las negociaciones.

A menos de un mes de la fecha clave establecida por el propio acuerdo, el futuro del principal marco comercial de América del Norte vuelve a quedar sujeto a la estrategia de presión que Trump ha utilizado repetidamente en materia económica y comercial.

Información. Infaboe.

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