La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo descartó de manera tajante cualquier posibilidad de desalojo contra los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de Educación (CNTE), que desde el domingo pasado mantienen un plantón en el Zócalo de la Ciudad de México, a siete días de que comience la Copa Mundial FIFA 2026.
Durante la conferencia “la mañanera del pueblo”, la mandataria defendió el enfoque de contención institucional y aseguró que las protestas buscan provocar imágenes de represión.
La mandataria respondió a los cuestionamientos sobre el manejo de la movilización encabezada por la CNTE. Aclaró que la instrucción para las fuerzas policiales es evitar caer en provocaciones y subrayó que el diálogo sigue abierto como vía principal de resolución.
Compara operativos en gobierno de Peña Nieto y Mancera
Sheinbaum recordó episodios anteriores donde la fuerza pública intervino en protestas magisteriales. “¿No se acuerdan del desalojo que hizo Peña Nieto de los maestros en Zócalo con la policía de la Ciudad de México, de la policía Mancera?”, cuestionó.
La presidenta insistió en que el actual gobierno no replicará esas acciones. “Eso es lo que ellos quieren, eso es lo que buscan provocar”, afirmó, aludiendo a quienes, según su diagnóstico, presionan para que haya un operativo represivo con repercusión mediática.
El antecedente sirve, según Sheinbaum, para diferenciar la actual estrategia oficial y justificar la negativa a emplear el desalojo como mecanismo de respuesta.
Diferenciación entre maestros y provocadores; uso de vallas y contención
Sheinbaum matizó que no todos los presentes en las protestas corresponden al gremio docente. Planteó dudas sobre la identidad de algunos manifestantes: “No sabemos si realmente son maestros o es un grupo que quiere provocar”.
La presidenta explicó que la presencia de personas encapuchadas con actitud agresiva forma parte de un escenario de provocación. Señaló que estas acciones buscan forzar la intervención de la policía capitalina para obtener imágenes de represión contra el magisterio.
En respuesta a este contexto, Sheinbaum defendió la estrategia de contención y la instalación de vallas en el Centro Histórico.
“Es mejor una valla para evitar que haya una confrontación entre policías y maestros en lugares en donde quieren acceder con el uso de la fuerza”, argumentó.
El uso de estos dispositivos, aseguró, tiene como finalidad evitar choques directos y minimizar los riesgos tanto para los manifestantes como para los elementos de seguridad.
A pesar de la tensión y la falta de acuerdos, Sheinbaum reiteró que el canal del diálogo sigue abierto. Expresó su esperanza en que representantes legítimos del magisterio se sumen a una mesa de negociación para abordar las demandas planteadas.
La mandataria mencionó de forma específica a las secciones sindicales que participan en el plantón y sostuvo que el gobierno mantiene disposición para “atender algunas de las demandas que están planteando”.
En este sentido, insistió en que el Ejecutivo federal y las autoridades de la Ciudad de México continúan trabajando para encontrar soluciones, a pesar del clima de confrontación.
Sheinbaum responsabilizó a ciertos grupos de buscar situaciones que justifiquen la intervención policial. “Lo que están buscando es justamente una fotografía, una intervención en donde la policía reprima a los maestros”, sentenció.
La presidenta valoró la instrucción transmitida a la jefa de gobierno para resistir cualquier provocación y evitar enfrentamientos. Aseguró que la contención, en vez de la represión, es la directriz que domina el operativo institucional.
Enfatizó que el objetivo de las autoridades es impedir que las movilizaciones sean usadas para crear escenarios de violencia y legitimar la narrativa de represión.
Las declaraciones de Sheinbaum se producen en el marco de una ola de movilizaciones organizadas por la CNTE y otros colectivos, a pocos días de la inauguración del Mundial 2026 en la Ciudad de México.
Las protestas han incluido bloqueos, irrupciones en edificios públicos y disturbios en el centro histórico.
Entre las exigencias del magisterio figuran la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la eliminación de la USICAMM y mejoras salariales y laborales.
El gobierno federal ha reiterado que la falta de acuerdos responde a limitaciones presupuestarias y no a una falta de voluntad política.
Información. Infaboe.

