Por la presión estadounidense y las consecuencias energéticas a las que se ha enfrentando Cuba, diversas hoteleras internacionales decidieron salir del país.
La última salida fue la de Meliá Hotels International, S.A., una hotelera española con 15 marcas registradas en la isla.
En un comunicado oficial, la hotelera detalló que la decisión se dio desde un “profundo sentido de responsabilidad empresarial” y respondía a una combinación de circunstancias ajenas a la capacidad de gestión, las cuales han impactado de forma significativa en la operativa, legalidad y seguridad de los hoteles.
“La gran mayoría de los hoteles (…) se encuentran actualmente cerrados y carentes de actividad como consecuencia de los problemas energéticos y de caída de la demanda que viene sufriendo la República de Cuba”, se lee en el comunicado.
Meliá se unió a la decisión de otras hoteleras a salir del país, como la igualmente española Iberostar, la canadiense Blue Diamond y la indonesia Archipielago Internacional, esto también en el marco del fin de los servicios financieros internacionales Visa y Mastercard en la isla, a partir del próximo 6 de junio.
Estos retiros van ligados a la Orden Ejecutiva que Estados Unidos lanzó el pasado 1 de mayo sobre que preveía sanciones para las personas y empresas que mantuviesen negocios con el Estado cubano.
Así perjudica a Cuba la retirada de hoteleras internacionales
El doctor Antonio Hernández Macías, investigador del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), declara que el retiro de hoteleras internacionales sin duda perjudica económicamente a la isla como parte del plan de Estados Unidos para derrocar al gobierno cubano, “de asfixiarlo y de provocar un descontento social”.
El especialista afirma que es a la sociedad cubana a la que más se le perjudica ante estas decisiones, sobre todo al personal que estaba contratado en estos hoteles extranjeros y a la población que dependía o se beneficiaba del turismo.
De acuerdo con la Oficina Nacional de Estadística e Información, en los cuatro primeros meses de 2026, Cuba recibió apenas a 328 mil 608 turistas internacionales, un 55.8 % menos que en el mismo periodo del año anterior.
Entre enero y abril de este año, la mayoría de los turistas que visitaron Cuba fueron de Canadá, con un total de 125 mil 444 personas, y Rusia, con 21 mil 050, lo que supone descensos interanuales del 63.8 por ciento y el 56.7 por ciento, respectivamente. Los turistas provenientes de Argentina y China también registraron caídas considerables, superando el 20 por ciento.
Cuba podría beneficiarse de la retirada de hoteleras extranjeras
Ante las crisis turística y económica que pueden devenir del retiro de las hoteleras, esta situación podría ser considerada como una oportunidad para Cuba.
De acuerdo con el investigador de la UNAM, si bien empresas chinas o rusas, que no tienen ningún tipo de dependencia con Estados Unidos, pueden llegar a la isla, las operadoras nacionales también pueden tomar las riendas de las administraciones de los hoteles.
“Veo dos grandes oportunidades para el gobierno cubano: profesionalizar y desarrollar más sus capacidades para la administración de estas empresas y así sea completamente nacional, y por otra parte, generar cada vez mayor independencia ante estos embates estadounidenses.
“Creo que si Cuba apuesta por estas alternativas pudiera, de alguna forma, generar oportunidades y fortalecerse a pesar de la crisis que atraviesa”, menciona el doctor Hernández Macías.
Desde que aumentó la presión estadounidense con la imposición de aranceles a los países que vendiera o entregaran petróleo a Cuba, la isla entró en una de sus mayores crisis energéticas, lo que ha dejado al pueblo cubano no solo sin combustible para sus autos, sino también sin electricidad en sus hogares.
El déficit de generación eléctrica mantiene a más de la mitad del país con apagones diarios de hasta 20 horas, según la estatal Unión Eléctrica.
Como respuesta a esa presión, el presidente Miguel Díaz-Canel anunció que comenzarían a procesar su propio crudo gracias a la mano de obra nacional y a sus investigadores.
Fruto de ese trabajo, el director de la empresa Unión Cuba-Petróleo informó recientemente que tras lograr procesar unas 20 mil tonelada de crudo cubano, se permitió obtener nafta, utilizado generalmente como solvente que será empleado de forma directa en la producción petrolera para garantizar la extracción del crudo que alimenta las termoeléctricas.
Respecto a la obtención de diésel, la directora de la refinería Hermanos Díaz declaró que éste no cumplía con todos los estándares para la comercialización, “por lo que se hizo necesario mezclarlo con uno de óptimas características para así posibilitar su uso”.
Estudios independientes estiman que harían falta entre 8 mil y 10 mil millones de dólares para restablecer el sistema energético en Cuba, lo que por la presión estadounidense es poco probable de alcanzar. Además, los países socios solo han apoyado a las y los cubanos con el envío de ayuda humanitaria, como México, Uruguay y la administración pasada de Chile, entre otros.
Información. Reporte Índigo.

