Cambian campos de maíz y sorgo en área protegida de Salamanca por cultivo de agave.

En las comunidades de la zona norte, dentro del Área Natural Protegida del Temascatio, donde solo se sembraban maíz y sorgo de temporal, hoy algunas parcelas de la zona de El Huaricho han desarrollado cultivos de agave para buscar un mejor ingreso. Al respecto, la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT) informó que esta práctica está prohibida e, incluso, puede derivar en sanciones.

Las parcelas de agave surgieron como una posibilidad de obtener mejores ingresos, ya que en la zona la mayoría de las personas migran a la Unión Americana o se trasladan a la cabecera municipal para trabajar en empresas, debido a que en sus comunidades no hay empleo, salvo el de jornalero durante la temporada de lluvias. Además, las parcelas que se cultivan son de carácter familiar.

En El Huaricho se desarrolló un proyecto emprendedor de productos derivados de la leche, destinado a que las mujeres de la comunidad pudieran generar ingresos. Sin embargo, fracasó porque escaseó el insumo principal y los quesos que llegaron a promocionarse dejaron de venderse.

Por ello, los propietarios de las parcelas buscan alternativas para mejorar sus ingresos y consideraron que sustituir los cultivos de maíz y sorgo de temporal por agave podría resultar rentable. No obstante, debido a la llamada fiebre del agave y a que este cultivo se estableció en numerosos lugares, algunas plantaciones continúan siendo atendidas, mientras que otras han sido abandonadas y permanecen cubiertas de maleza.

La PAOT informó que en Guanajuato está prohibido el desmonte para la siembra de agave dentro de las áreas naturales protegidas, por lo que la dependencia trabaja en la protección de estas zonas. La destrucción de ecosistemas, la biodiversidad y los servicios ambientales conlleva sanciones, por lo que cualquier desmonte requiere autorización federal.

A través de un comunicado se informó que las Áreas Naturales Protegidas (ANP) tienen como finalidad conservar los ecosistemas, la biodiversidad y los servicios ambientales que brindan a la población, como la captación de agua, la conservación del suelo, la regulación climática y la protección de la flora y la fauna silvestres.

“En ese sentido, las autoridades ambientales estatales informan a la ciudadanía, propietarios de predios y productores agrícolas que el desmonte o despalme de vegetación nativa para el establecimiento de plantaciones de agave dentro de las Áreas Naturales Protegidas estatales no es una acción permitida y constituye una infracción ambiental grave”, se precisó.

Asimismo, se informó que la eliminación de vegetación forestal y matorral nativo para sustituirla por monocultivos de agave provoca impactos que van desde la pérdida de biodiversidad y la alteración de los procesos naturales hasta daños al paisaje y al patrimonio natural, en muchos casos irreversibles para los ecosistemas protegidos.

El Reglamento de Áreas Naturales Protegidas del Estado de Guanajuato prohíbe el cambio de uso de suelo dentro de las ANP, así como las actividades que alteren los ecosistemas y sus procesos naturales, y las obras o actividades que dañen hábitats, corredores biológicos o especies silvestres. Por ello, antes de realizar desmontes, cambios de uso de suelo o actividades agrícolas dentro o cerca de un ANP, es indispensable verificar la normatividad ambiental aplicable y contar con las autorizaciones correspondientes.

En caso de infringir estas disposiciones, existen sanciones administrativas estatales de acuerdo con el Código Territorial para el Estado y los Municipios de Guanajuato. Además, el artículo 418 del Código Penal Federal establece penas de prisión y multas para quienes realicen cambios ilegales de uso de suelo forestal, precisó el comunicado.

Información. Periódico Correo.

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