La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este miércoles una resolución que exige el retiro de las fuerzas armadas estadounidenses involucradas en las hostilidades contra Irán, en un duro revés político para el presidente Donald Trump, quien ordenó la ofensiva militar del pasado 28 de febrero.
La iniciativa salió adelante con 215 votos a favor y 208 en contra, luego de que cuatro legisladores republicanos se sumaran al bloque demócrata para respaldar la medida, que busca limitar la participación militar de Estados Unidos en el conflicto en Medio Oriente.
Los congresistas republicanos Brian Fitzpatrick, Thomas Massie, Tom Barrett y Warren Davidson rompieron filas con la administración Trump y apoyaron el proyecto impulsado por los demócratas.
El texto aprobado establece que “el Congreso ordena al presidente retirar las fuerzas armadas de Estados Unidos de las hostilidades contra la República Islámica de Irán”, en apego a la Ley de Poderes de Guerra de 1973, la cual obliga al Ejecutivo a obtener autorización legislativa para mantener acciones militares prolongadas.
Tras la votación, legisladores demócratas integrantes de la Comisión de Asuntos Exteriores celebraron la decisión y aseguraron que representa “un mensaje firme e inequívoco” hacia la Casa Blanca.
“Ha llegado el momento de poner fin a esta guerra ilegal y profundamente impopular”, señalaron congresistas demócratas tras la aprobación de la resolución.
El cambio de postura de algunos republicanos ocurre en medio de crecientes tensiones políticas alrededor de Donald Trump, especialmente por cuestionamientos relacionados con la aprobación de recursos millonarios destinados a aliados bajo investigación durante la administración de Joe Biden.
La resolución todavía deberá ser discutida y votada en el Senado estadounidense, donde una propuesta similar ya había superado una etapa clave del proceso legislativo a finales de mayo.
Sin embargo, incluso si la iniciativa logra avanzar en ambas cámaras del Congreso, todavía enfrentaría el veto presidencial de Donald Trump, quien previsiblemente bloquearía su entrada en vigor.
Para revertir un eventual veto presidencial sería necesaria una nueva votación con mayoría calificada de dos tercios tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, un escenario considerado poco probable debido a la actual composición política del Congreso.
Los impulsores de la resolución sostienen que Trump excedió sus facultades constitucionales al ordenar acciones militares contra Irán sin contar con la autorización previa del Poder Legislativo.
Por su parte, la Casa Blanca ha defendido que el presidente actuó dentro de sus atribuciones como comandante en jefe de las fuerzas armadas estadounidenses.
Información. Periódico Correo.

