Científicos mexicanos investigan antibióticos con veneno de alacrán para combatir tuberculosis resistente.

Especialistas del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” (INCMNSZ) participan en el desarrollo de nuevas alternativas terapéuticas contra la tuberculosis, incluyendo compuestos obtenidos del veneno de alacrán con potencial antibiótico frente a bacterias resistentes a medicamentos.

El coordinador del Área de Patología Experimental del INCMNSZ, Rogelio Hernández Pando, explicó que esta línea de investigación forma parte de un esfuerzo científico internacional enfocado en combatir la tuberculosis farmacorresistente, considerada actualmente una de las principales amenazas para la salud pública mundial.

“La tuberculosis sigue siendo una emergencia mundial. Tan solo el año pasado se registraron más de 10 millones de casos nuevos y alrededor de 1.2 millones de muertes”, señaló el investigador.

Aunque existen tratamientos antibióticos disponibles, Hernández Pando advirtió que las terapias suelen extenderse durante varios meses, lo que provoca que algunos pacientes abandonen el tratamiento antes de concluirlo y favorezcan así el desarrollo de cepas resistentes.

Ante este panorama, el equipo del INCMNSZ ha dedicado más de tres décadas al estudio de los mecanismos inmunológicos de la tuberculosis y a la búsqueda de nuevas moléculas terapéuticas capaces de enfrentar las variantes resistentes de la enfermedad.

Veneno de alacrán abre nueva vía contra bacterias resistentes

Uno de los proyectos que recientemente despertó interés internacional analiza moléculas derivadas del veneno de alacrán con actividad antimicrobiana.

El hallazgo inicial fue realizado por especialistas del Universidad Nacional Autónoma de México, específicamente del Instituto de Biotecnología de la UNAM. Posteriormente, investigadores del INCMNSZ evaluaron el efecto de estos compuestos sobre la bacteria Mycobacterium tuberculosis, responsable de la enfermedad, y detectaron resultados prometedores.

“El reto ahora es hacer estas moléculas más estables y menos tóxicas para que eventualmente puedan utilizarse en tratamientos”, explicó Hernández Pando.

Como parte de la colaboración científica internacional, investigadores de Universidad de Stanford lograron sintetizar artificialmente las moléculas identificadas en el veneno, lo que permitirá avanzar en pruebas preclínicas sin depender de la extracción directa del veneno de miles de alacranes.

Buscan crear antibiótico híbrido contra la tuberculosis

Actualmente, el grupo científico trabaja en el desarrollo de un posible “antibiótico híbrido”, el cual combinaría moléculas derivadas del veneno de alacrán con antibióticos convencionales para aumentar la eficacia del tratamiento y disminuir efectos tóxicos.

Además del desarrollo de nuevos medicamentos, el INCMNSZ mantiene investigaciones relacionadas con vacunas contra la tuberculosis y programas de formación de especialistas en enfermedades infecciosas.

“México tiene grupos de investigación biomédica de muy alto nivel y un enorme potencial científico”, destacó Hernández Pando.

INCMNSZ cuenta con laboratorios de alta seguridad para investigar tuberculosis

El Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán dispone de infraestructura especializada para el estudio de enfermedades infecciosas de alta complejidad.

Entre sus instalaciones destacan laboratorios de bioseguridad nivel 3 (BSL-3), indispensables para trabajar de forma segura con bacterias como Mycobacterium tuberculosis, además de bioterios especializados, gabinetes de bioseguridad, áreas de presión negativa y equipos avanzados de biología molecular e inmunología.

El instituto mantiene colaboración con investigadores nacionales e internacionales en proyectos enfocados en el desarrollo de tratamientos innovadores contra enfermedades infecciosas y bacterias resistentes a antibióticos.

Información. Periódico Correo.

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