Con la incertidumbre de cuándo llegarán las lluvias, hoy el campo está liquidado porque todo lo que se requiere para echarlo a jalar no está disponible; lo primero es que no hay dinero, no hay créditos agrícolas. El poquito crédito que hay en las cajas populares es carísimo, al igual que en los bancos; al agricultor no le prestan dinero porque las cuentas no dan, los números no mienten, 2 más 2 son 4. “Si a una hectárea de trigo le metes 36 mil y obtienes 35 mil o 30 mil pesos, no nos está dando nada, al contrario, nos está quitando”, precisó el líder campesino Rubén Vázquez Martínez, presidente de Agrodinámica Guanajuato.
Dijo que pasa lo mismo con el maíz; cuando se cultiva maíz se le mete entre 60 y 65 mil pesos y da 50 mil pesos, por lo que tienen pérdidas importantes. “El modelo económico que se ha aplicado al campo durante los últimos 40 años es el que liquidó al campo, todo inició con Salinas y está terminando con este régimen actual.
“El presidente pasado anunció la reactivación del campo, por eso votamos por él, creímos, nos prometió; reactivar el campo significa cambiar las reglas, porque las que nos impusieron fueron de solo enseñarnos a estirar la mano; trae los papeles, arma el expediente para darte apoyo para un proyecto productivo y ahí va el agricultor con su bolsa de papeles, a estirar la mano con el proyecto productivo en su cabeza, en su mente, pero no funcionó porque los mercados los controlaron, como ahorita las transnacionales.
Nos pintaron muy bonito el campo, nos dieron apoyos para tractores, apoyos para sistemas de riego, para muchas cosas, pero finalmente, si no sale de lo que siembro, ¿de dónde voy a pagar esos tractores, esas maquinarias? Nos amarraron de esa manera y nos quitaron los créditos agrícolas, desaparecieron la Financiera Nacional de Desarrollo, que funcionaba; sí traía cartera vencida, pero nada insalvable, porque había los que sí estábamos pagando los créditos y a todos nos llevaron entre las patas”, dijo.
Productores señalan falta de créditos y altos costos
Por lo anterior, está liquidado el campo; porque no hay créditos, no tenemos acceso a la tecnología y el sistema energético que traemos desde hace 25 años no se ha reactivado. Traemos un diésel carísimo y de mala calidad, porque si antes se gastaban 20 litros por hectárea, ahora se gastan para esa misma hectárea entre 30 y 40 litros porque no rinde y está caro.
Otro problema son los fertilizantes, porque desaparecieron toda la petroquímica básica del país, que era la que los producía, y ahora se están importando de otros países a un costo muy elevado y no hay dónde los vayamos a comprar.
“Todos esos elementos reunidos hacen que el campo sea de subsistencia, solamente estamos sembrando para mantenernos con la esperanza de que mañana cambien las cosas, aunque no sabemos cuándo llegue ese mañana”, precisó Vázquez Martínez.
El dato…
En Guanajuato existen poco más de un millón de hectáreas de uso agrícola. Esta superficie se divide principalmente en dos ciclos productivos: el de primavera-verano, donde predominan maíz y sorgo, que es el que se está estableciendo en este momento; y el de otoño-invierno, de trigo, cebada y hortalizas; aparte de cultivos perennes como la fresa y el agave, entre otros.
Información. Periódico Correo.

