Juan Carlos Carpio Fragoso, nuevo director de Petróleos Mexicanos (Pemex), inicia su gestión mientras el sindicato de la empresa del Estado esconde 175 millones de pesos que recibió bajo la negociación del exdirigente Carlos Antonio Romero Deschamps (1993-2019), fallecido en 2023.
El Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), dirigido por Luis Ricardo Aldana Prieto, dejó de reportar en su portal de transparencia los egresos de la cláusula 251 bis, un añadido que en los tiempos de Romero Deschamps se le hizo al Contrato Colectivo de Trabajo para recibir dinero extra de la empresa del Estado.
Conocida como “caja chica”, mediante esa cláusula, el sindicato recibió 944 millones 42 mil 745 pesos entre 2016 y 2019. Según los últimos números reportados en los documentos que estuvieron disponibles y Reporte Índigo archivó, hasta julio de 2025 se habían gastado 768 millones 373 mil 254 pesos. De modo que 175 millones 669 mil 490 pesos quedaron perdidos en la opacidad.
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Resistentes en su historia a publicar sus cuentas internas, los sindicatos de México quedaron obligados en 2015, por la Ley General de Transparencia, a publicar en un portal su información relevante. El padrón, el patrimonio, los Contratos Colectivos de Trabajo, así como los ingresos y egresos debían tener máxima publicidad. El sindicato petrolero lo hizo después de un juicio de cuatro años con el desaparecido Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI).
Ahora ha quitado de su sitio los documentos que acreditaban sus compras y contrataciones con el dinero heredado por Romero Deschamps en la llamada “caja chica”, un “ahorro” histórico del sindicato, parte de una época dorada. El dinero negociado a través de esa cláusula tenía como motivos, sobre todo, el 1 de mayo, Día del Trabajo, y el 18 de marzo, Día de la Expropiación Petrolera. Las dos fechas son celebrativas para los trabajadores mexicanos.
Contratos de obra pública concentran el gasto de la ‘caja chica’ del STPRM
Los documentos de egresos, publicados desde 2019 a 2025, por el mismo sindicato, dan cuenta que el dinero guardado en la ‘caja chica’ se gastaba a un ritmo de 76 millones 837 mil 325 pesos por año.
Los mayores montos fueron erogados en 2019, 2023 y 2024, años en los que Carlos Antonio Romero Deschamps empezó su retirada del sindicato al iniciarse el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el primero emanado de una fuerza política de izquierda.
El gasto que predominó es la obra pública con contratos para las empresas Estrategia Estructural S.A. de C.V., Kuadro Ark S.A. de C.V., Grupo Mastachi, Nolher Construcciones S.A. de C.V., o Trinu Habitat, sin que el STPRM haya reportado qué era lo que se construía.
En el conjunto de constructoras contratadas, el 70 por ciento del pastel adjudicado se lo llevó Estrategia Estructural S.A. de C.V. En 2020 la sección 26, dirigida por Carlos Jiménez Hernández, informó que esta empresa levantaba un megadeportivo en Cárdenas, Tabasco. Lo llamarían “Carlos Antonio Romero Deschamps”.
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Según imágenes en YouTube, el complejo contaría con albercas, gimnasios, canchas y áreas de esparcimiento, además de un fraccionamiento habitacional. Pero hasta ahora, el sindicato no ha reportado avances o la inauguración del centro.
Para la celebración del aniversario del sindicato también se usó dinero de esta “caja chica”. Más de 12 millones de pesos, entre 2016 y 2025, fueron pagados en banquetes, chefs y hasta una obra pública realizada con la justificación de la festividad de la agrupación.
Carlos Romero Deschamps construyó un liderazgo de 26 años en el sindicato petrolero
Nacido el 17 de enero de 1944 en Tampico, Tamaulipas, Carlos Antonio Romero Deschamps llegó a ser uno de los dirigentes con más permanencia en el sindicato de los petroleros. Al principio, cuando era trabajador, lo apodaban el “Güero Guacamaya” porque una de sus características era que la cara se le ponía roja cuando le pegaba el sol.
En sus primeros años laborales fue vendedor ambulante, cargador y chofer. Un día, cortó leña para la esposa de un superintendente de Pemex. Ahí surgió la invitación para trabajar en la refinería de Salamanca, Guanajuato.
El 25 de junio de 1993 fue elegido por primera vez como secretario general del STPRM. Mediante reelecciones, se mantuvo en el cargo 26 años, tres meses y 23 días. En ese tiempo negoció el Contrato Colectivo de Trabajo con aumentos salariales de hasta 10 por ciento y cada vez, con beneficios adicionales.
Al final de su gestión enfrentó el desconocimiento de su liderazgo por varias secciones. Romero Deschamps presentó su renuncia y en una carta abierta expuso que el escenario era poco favorable para “el cabal cumplimiento de su responsabilidad”. En 2021 dejó de ser trabajador activo de Pemex. Su muerte acaeció en 2023.
En 2022, Luis Ricardo Aldana Prieto, uno de los hombres más cercanos a Romero Deschamps, fue elegido dirigente. Dos años después fue reelegido para el periodo 2025-2030.
Pemex transfirió durante años millones al sindicato petrolero bajo cláusula secreta
Mes con mes, entre 2013 y 2019, Carlos Antonio Romero Deschamps recibió en las cuentas del STPRM una partida secreta proveniente de Pemex. La recibía de manera directa en su posición de dirigente nacional de la agrupación.
El flujo del dinero de la empresa del Estado hacia el sindicato estaba legalizado a través de la cláusula 251 bis del Contrato Colectivo de Trabajo.
Pero el contenido del acuerdo; es decir, montos y justificaciones, se negociaba en secreto sin que fuera público.
Así ocurrió desde 2013 cuando el exdirigente (fallecido en 2023) negoció el convenio que regiría los derechos de los petroleros hasta 2015.
En ese pacto el exdirigente logró dos acuerdos históricos: un aumento del ingreso a través de la cláusula de 138 por ciento anual; además que lo estipulado quedara bajo discreción. Así, el texto de la 251 bis dejó de aparecer en los contratos colectivos de los bienios 2013-2015, 2015-2017 y 2017-2019.
Sin el registro de lo negociado para esa cláusula, parte de la historia de la relación de Pemex con sus trabajadores quedó entre velos y ahora es difícil tener acceso a lo que ocurrió en esos años con parte del dinero público.
Seis años después del pacto de secrecía en torno a la 251 bis, el extinto INAI obligó mediante un juicio al STPRM a publicar sus ingresos y egresos por lo menos a partir de 2016.
El sindicato publicó entonces que entre ese año y 2019 había recibido por la cláusula 944 millones 42 mil 745 pesos.
Bajo otras cláusulas, el sindicato recibía para pagar viajes terrestres y aéreos, eventos, vestuarios y “necesidades” de los miembros del Comité Ejecutivo Nacional, consta en el histórico de los Contratos Colectivos de Trabajo del STPRM.
La última negociación de Romero Deschamps fue la de 2019-2021. El 31 de julio de 2019 la cláusula 251 bis fue cancelada. Meses después, el hombre que dirigió al sindicato petrolero por tres décadas, renunció a la dirigencia. Han pasado siete años de la última percepción para su “caja chica” y el sindicato aún no ha gastado el total del dinero.
STPRM construyó red de opacidad legal para esconder dinero público recibido de Pemex
Durante las casi tres décadas que estuvo al frente del STPRM, Carlos Antonio Romero Deschamps construyó un muro de opacidad mediante recursos legales respecto al dinero público que recibía.
En la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT) se encuentran cientos de solicitudes de información dirigidas a Pemex o al sindicato que obtuvieron negativas mediante amparos.
En 2015, cuando una nueva ley de transparencia añadió como sujetos obligados a transparentar información a los partidos políticos y los sindicatos a las dependencias federales, el STPRM entabló una demanda en la que alegó que no tenía las características para estar obligado a rendir cuentas sobre sus recursos.
En 2016 el sindicato ganó un amparo para no publicar sobre el dinero público recibido ni para pensiones, viáticos o cualquier otro gasto. Pero el INAI continuó con la batalla legal.
Tres años después, con la anuencia de un juez, el INAI le ordenó al STPRM que publicara en su portal de transparencia, gastos de representación y viáticos de sus funcionarios, montos destinados a comunicación social y publicidad, informes de resultados de las auditorías practicadas; todos los contratos, convenios, permisos, concesiones, autorizaciones o licencias celebrados, así como la relación detallada de los recursos públicos económicos, en especie, bienes o donativos recibidos y su destino final.
Una revisión sistemática de Reporte Índigo arrojó que el portal de transparencia mantuvo en los últimos tres años información precisa de lo ordenado por el extinto INAI en 2019. Pero, poco a poco, parte crucial de la información, que corresponde al dinero público, desapareció.
Si bien se mantienen los contratos colectivos de trabajo desde 1942 y los padrones en las secciones sindicales, los documentos de egresos ya no se localizan. Esos papeles contenían listados de contratos con determinadas empresas.
Durante varios años, fue posible hacer consultas directas en el portal del sindicato petrolero. Ahora, la categoría de “Transparencia” remite al marco normativo de la información pública y para consultas a la PNT.
Información. Reporte Índigo.

