Aunque el Gobierno de México se ha mostrado interesado en atraer nuevas inversiones para continuar con la creación de más centros de datos en el territorio nacional, las autoridades federales siguen sin adecuar sus mecanismos de regulación y supervisión para atender de manera idónea los impactos ambientales que generan estas instalaciones, las cuales suelen requerir grandes cantidades de energía y agua para poder funcionar con normalidad.
Los centros de datos están considerados como infraestructura tecnológica de vital importancia para el desarrollo y aprovechamiento de la Inteligencia Artificial, una herramienta que, según se ha expuesto, puede traer beneficios sobre prácticamente cualquier ámbito de la vida humana; no obstante, múltiples instancias especializadas, incluso de Naciones Unidas, han advertido que estas instalaciones están produciendo impactos ambientales preocupantes.
Pese a ello, la dependencia federal que está facultada y capacitada para evaluar las afectaciones ambientales de las grandes obras de infraestructura, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, indicó, vía transparencia, que en sus archivos solamente figuran dos Manifestaciones de Impacto Ambiental relacionadas con centros de datos.
“Esta Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental realizó la búsqueda en el Sistema Nacional de Trámites (SINAT), así como en los archivos físicos y digitales con los que cuenta respecto del ingreso de Manifestaciones de Impacto Ambiental relativas a ‘Proyectos de Centros de Datos’ autorizados y negados, en el periodo del 01 de diciembre de 2018 al 01 de octubre de 2024, sin que se identificara en el sistema algún proyecto con dicha denominación”, explicó la dependencia.
Y continuó la Secretaría: “no obstante, dicho sistema arrojó como coincidencia de las palabras ‘Data Center’, el proyecto autorizado en materia de impacto ambiental denominado ‘Data Center Telcel (Planta de Cogeneración)’, registrado con la clave 15EM2022E0019, y el proyecto negado en materia de impacto ambiental denominado ‘Data Center Telcel Ixtlahuaca’, registrado con la clave 15EM2021EW006, en el periodo señalado en esta Unidad Administrativa. (…) Ahora bien, en relación con el numeral 4, se informa que no se localizó el registro de alguna Manifestación de Impacto Ambiental relativa a ‘Proyectos de Centros de Datos’ que se encuentren dentro del Procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental, en esta Unidad Administrativa”.
A dicha Secretaría también se le solicitó que informara si había realizado estudios o análisis, sin considerar las Manifestaciones de Impacto Ambiental referidas antes, para evaluar los efectos que podrían generar los centros de datos sobre los ecosistemas del país, particularmente ahora que tanto el Gobierno de México como las autoridades estatales están buscando atraer nuevos proyectos de esta índole.
“Finalmente, en relación con el numeral 6, con fundamento en el artículo 131 de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública, se informa que esta Unidad Administrativa no cuenta con atribuciones genéricas ni específicas para elaborar estudios sobre los impactos ambientales de los centros de datos, de conformidad con el artículo 18 del Reglamento Interior de esta Secretaría (folio 340026700014226)”, fue la respuesta a esta solicitud.
Demanda energética
Se le solicitó a la Comisión Federal de Electricidad, por su parte, que informara cuánta energía eléctrica estaban consumiendo en la actualidad los centros de datos existentes en el país, y cuánta más estaría requiriendo esta infraestructura tecnológica en los años venideros, considerando que se proyecta su expansión en el futuro inmediato, precisamente por las necesidades energéticas que están implícitas en la explotación creciente de herramientas informáticas como la Inteligencia Artificial.
No obstante, la Comisión respondió que no cuenta con esta información por estos motivos: “después de realizar un análisis de lo requerido y posteriormente una búsqueda en los archivos y sistemas de esta Empresa Pública del Estado, se declara que no se localizó información que atienda a lo solicitado; por lo anterior, se declara que la información requerida es inexistente (…). Lo anterior se deriva de que la Subdirección de Distribución no cuenta con un sistema institucional que explote la información al nivel de detalle que se requiere (Centros de Datos), ya que no cuentan con una tarifa específica o especial. En este contexto, la contratación que realiza una persona física o moral con la Comisión Federal de Electricidad no se encuentra identificada como ‘Centros de Datos’ (folio 340007700064526)”.
La única información de la que dispone la Comisión en esta materia está relacionada con sus propios centros de datos, según lo expuso su Subdirección de Transformación Digital: “Actualmente se cuenta con 3 Centros de Datos, los cuales se ubican en las entidades federativas de Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León. (…) En ese tenor, el consumo total de los tres Centros de Datos alcanza la cifra de 2,967 MWh, información correspondiente al ejercicio 2025”.
Riesgo ambiental
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicó este 13 de noviembre de 2025 un reporte donde advierte sobre las externalidades negativas que provocan los centros de datos en términos medioambientales, y donde también conmina a los Gobiernos nacionales a “establecer procedimientos normalizados para medir el impacto ambiental de la IA”; lo cual, empero, no ha sucedido en México:
“La proliferación de centros de datos que albergan servidores de IA incrementa la producción de desechos eléctricos y electrónicos. Además, dichos centros consumen grandes cantidades de agua, cada vez más escasa en muchos de los lugares que los hospedan. Dependen de minerales críticos y elementos raros, que a menudo se extraen de forma insostenible. Y utilizan cantidades masivas de electricidad, cuya generación emite más gases de efecto invernadero que calientan el planeta”.
Información. Reporte Índigo.

