Precio de la carne de res afecta ventas en el Mercado Hidalgo de Irapuato.

El incremento en el precio de la carne de res, que alcanzó hasta un 30% desde finales del año pasado, impactó de manera directa a los locatarios del Mercado Hidalgo, quienes observaron una disminución considerable en sus ventas. De acuerdo con testimonios de comerciantes, la clientela redujo sus compras a menos de la mitad de lo que solía adquirir, en un escenario que calificaron como más complicado que el vivido durante la pandemia.

Roberto González, con más de tres décadas dedicado a la venta de carne roja en este mercado, explicó que el encarecimiento se mantuvo prácticamente constante desde diciembre.

“Ahorita, de diciembre para acá, casi se ha mantenido, pero sí se resintió, porque la gente ya no compra igual; muchas personas han decidido llevar menos de la mitad de lo que compraban normalmente”, señaló.

El comerciante detalló que, a diferencia de la carne de res, el precio de la carne de cerdo presentó ligeras variaciones a la baja y recordó que entre diciembre y enero llegó a venderse hasta en 140 pesos el kilo, mientras que actualmente ronda los 120 pesos; sin embargo, esta disminución no logró compensar la caída en el consumo general.

Otros productos, como las vísceras, también registraron ajustes menores.

“Por ejemplo, lo que vendemos aquí en la mesa sigue en 80 pesos; antes estaba entre 85 y 90”, comentó Luis Antonio Raya, otro locatario, quien atribuyó estos cambios a la baja en la demanda. Se baja la venta y, obviamente, pues tiene que bajar el precio para que no se quede el producto”, explicó.

Los vendedores coincidieron en que los proveedores no ofrecieron una razón clara sobre el incremento en la carne de res, aunque algunos mencionaron factores como la falta de lluvias desde el año anterior. Aun así, señalaron que el precio de este producto se mantuvo al alza y sin señales de disminuir.

Para evitar perder clientela, los comerciantes optaron por absorber parte del incremento e indicaron que, aunque el alza fue cercana al 30%, ellos trasladaron entre un 15% y 20% al consumidor final.

“Es preferible ganar menos que perder clientes, ya que en el mercado hay mucha competencia y hay muchos casos en que, si uno sube mucho los precios, la gente se va con quien da más barato”, afirmó Roberto González.

La estrategia, sin embargo, no evitó la caída en las ventas. Los locatarios relataron que, mientras antes una persona compraba un kilo de carne, ahora adquiere medio kilo o incluso menos.

“Parece que no hay dinero”, expresó Roberto González, quien consideró que el problema está relacionado con la situación económica general.

A pesar de que el precio de la carne de cerdo se mantiene inestable, con subidas y bajadas, la carne de res continúa como el producto más costoso y con menor expectativa de reducción.

“De que baje, ya no esperamos que baje, pero sí esperamos que ya no suba más”, señaló.

Los comerciantes advirtieron que, de registrarse nuevos incrementos, el consumo podría contraerse aún más. Aunque esperan que los precios se estabilicen, reconocieron que las ventas actuales distan de ser favorables.

“Actualmente está más difícil que en la pandemia; ahora sí que andamos mal todos, porque antes no compraban mucho, pero lo hacían; ahora no vemos que la gente compre tanto”, concluyó Roberto González.

Información. Periódico Correo.

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