El derrame de petróleo en el Golfo de México no ha terminado. Así lo confirma Joaquín Madrigal, líder de pescadores en Tabasco, quien advierte que el hidrocarburo continúa presente en el mar, aunque en cantidades menores. “No ha salido del todo”, señala Madrigal, quien aclara que la ausencia de frentes fríos ha evitado que el crudo llegue masivamente a las orillas, pero eso no significa que el problema esté resuelto.
“A nosotros no nos afecta tanto el que llegue a la orilla, sino el que se queda en el mar”, explica el líder pescador, subrayando que la contaminación invisible bajo la superficie representa la mayor amenaza para su actividad.
Esta declaración coincide con lo reportado por las autoridades mexicanas, que hasta finales de marzo habían retirado más de 800 toneladas de residuos petroleros a lo largo de más de 630 kilómetros de litoral en Tabasco, Veracruz y Tamaulipas.
La reunión con Pemex que no llegó
La situación se agrava por la falta de respuesta institucional. Madrigal reveló que una reunión pactada con Petróleos Mexicanos (Pemex) —que debía celebrarse el jueves pasado— nunca se concretó. Hasta este martes, los representantes de la comunidad pesquera no habían recibido nueva convocatoria.
“No llegamos a ningún acuerdo en concreto, lo cual se iba a dar en esta segunda reunión”, lamenta el líder, quien espera que el encuentro ocurra antes de que termine la semana.
Los pescadores llevan semanas esperando respuestas sobre tres demandas puntuales:
- Equipamiento pesquero, ante la falta de programas de renovación por parte del gobierno estatal y federal.
- Inclusión en el apoyo de 15 mil pesos que se entregó de forma parcial y sin cubrir comunidades como Bellote y Chiltepec.
- Incremento en la dotación de combustible, actualmente fijada en mil litros anuales, insuficiente cuando los pescadores deben alejarse más de lo habitual para esquivar las plataformas y las zonas contaminadas.
Diez mil pescadores afectados, apoyos insuficientes
En Tabasco hay aproximadamente diez mil pescadores afectados: siete mil organizados y tres mil independientes. Sin embargo, el reparto de los apoyos económicos fue señalado como inequitativo e incompleto.
Madrigal denunció que los 15 mil pesos prometidos no llegaron a la mayoría. El programa, que fue operado por SEMARNAT en lugar de CONAPESCA, benefició en algunos casos a acuacultores ajenos a la pesca marina, dejando fuera a comunidades costeras directamente impactadas.
La amenaza: tomar el mar como forma de presión
Ante el silencio del gobierno, los pescadores tabasqueños evalúan escalar su protesta. Madrigal advierte que, de no recibir una convocatoria formal este miércoles, la comunidad podría movilizarse en el mar —su zona de trabajo— como medida de presión.
“La única manera que entiende el gobierno a veces es bajo presión”, afirmó, citando como ejemplo las movilizaciones similares registradas recientemente en Veracruz y Campeche.
Por ahora, el líder pesquero insiste en mantener la calma. Pero el tiempo se acaba.
Información. Infaboe.

