La tecnificación del campo que permitiría ahorrar agua para enviarla a municipios del corredor industrial a través del acueducto Solís-León, se conserva como una promesa con signos de interrogación ante la falta de recursos para poder concretar el proyecto.
Así lo reconoció Agustín Robles Montenegro, presidente del Distrito de Riego 011, luego de recordar que sin tecnificación no habría manera de que salga agua de la Presa Solís para el acueducto que busca llevar el recurso a municipios del corredor industrial.
Robles Montenegro recordó que la proyección es que con la tecnificación de los cultivos puedan generarse ahorros por hasta 150 millones de metros cúbicos al año, lo que permitiría enviar agua a León, Silao, Salamanca, Irapuato y Celaya.
A decir del presidente del Distrito de Riego 011, la amenaza de que sea un fracaso uno de los mayores proyectos hídricos del Gobierno Federal no se concentra en la resistencia que han mostrado productores agrícolas del municipios del sureste del estado, sino que también impacta la falta de recursos para concretar la tecnificación.
Agustín Robles consideró que la resistencia de los productores podría solucionarse con campañas de información, pero la falta de dinero para poder invertir en la tecnificación para el sistema de riego es el otro factor que pone en riesgo la extracción de agua de la Presa Solís para enviarla a los municipios del corredor industrial.
El representante de los productores en el distrito de riego señaló que las autoridades podrán destinar recursos para construir el acueducto, pero sin ahorro de agua quedaría como una infraestructura en desuso porque no cederían los recursos hídricos destinados al campo para abastecer a las grandes ciudades de Guanajuato.
Información. Carmen Pizano.
Foto. Periódico Correo.

