La diputada morenista María Eugenia García Oliveros reclamó desde tribuna que la oposición, incluido su coordinador Ricardo Ferro Baeza, permitan al panista Jorge Espadas Galván tener el control absoluto del Congreso, luego de la contratación de Enrique Sosa Campos, ex tesorero de León, señalado por presunta corrupción al facilitar el despojo de un terreno al kínder Juan Aldama para que un empresario construyera una alberca en su casa.
García Oliveros dijo que «satanás», como ha apodado al coordinador panista Jorge Espadas, pasa por encima del resto de los legisladores sin que ningún diputado de oposición lo frene.
El reclamo de la diputada morenista inició por la contratación del panista Enrique Sosa, quien está a cargo de la dirección de Archivos, sin tener experiencia en el tema.
Sosa Campos es militante panista que no solo ha sido señalado por el despojo al kínder de León, sino que ha sido denunciado por acoso y hostigamiento; además, la propuesta para la dirección de Archivos tendría que haber surgido de la presidencia de la Junta de Gobierno; es decir, de Ricardo Ferro, pero el coordinador morenista no ha mostrado interés en el tema al permitir que se quede como encargado Enrique Sosa.
Otro de los reclamos de García Oliveros fue por la contratación de Jesús Badillo Lara como asesor externo del Congreso para aterrizar la reforma electoral en Guanajuato.
Jesús Badillo Lara es un abogado experto en derecho electoral, quien luego de presidir el Instituto Electoral del Estado de Guanajuato, ha litigado asuntos para el PAN y otros partidos, pero se le ubica en el círculo cercano a Jorge Espadas Galván.
Información. Carmen Pizano.
Foto. X Congreso de Gto.

