Transporte, ganadería y residuos: los focos de contaminación que Jalisco busca reducir.

Los sectores del transporte, la producción pecuaria y la disposición de residuos sólidos son, en la entidad, los mayores generadores de gases invernadero, causantes del cambio climático. Por ello se presentan como áreas prioritarias para ser intervenidas por las autoridades locales. Así se busca que el estado avance en la disminución de emisiones contaminantes que están contribuyendo al desarrollo de ese fenómeno global.

La actual administración estatal de Jalisco, encabezada por el gobernador Pablo Lemus Navarro, ya cuenta con un proyecto de programa sexenal para este fin: el Programa Estatal para la Acción ante el Cambio Climático (PEACC) 202-2030. Orienta acciones a reducir emisiones de gases de efecto invernadero que se originan en la entidad; el cual fue sometido recientemente a consulta pública, para que sea enriquecido con las aportaciones de la sociedad.

Dicho programa, que puede ser consultado en una versión preliminar, advierte que siete de cada diez toneladas de gases de efecto invernadero emitida en Jalisco son producidas exclusivamente por esos tres sectores referidos: transporte, explotación de animales bovinos, porcinos, aves, ovinos, etc., y la disposición de los residuos sólidos. Esto permite dimensionar la relevancia que guardan para que el estado pueda disminuir, verdaderamente, su contribución a ese fenómeno.

El segundo sector mencionado, referente a las actividades pecuarias de cría y manejo de animales, evidencia los altos costos ambientales que tiene para Jalisco su consolidación como una potencia agroalimentaria a nivel nacional; un estatus que fortalece y diversifica su economía, aunque produciendo   desechos tóxicos para los ecosistemas del estado.

Así lo expone el proyecto del PEACC 2025-2030: “A partir de los procesos de estimación y consolidación del Inventario Estatal de Emisiones de Gases y Compuestos de Efecto Invernadero de Jalisco (IEEGyCEI), se calculó un volumen de emisiones brutas de 30 mil 798.27 gigagramos de dióxido de carbono equivalente. Las absorciones contabilizadas alcanzaron un valor de –2.22 gigagramos de dióxido, mientras que las emisiones indirectas derivadas del consumo de electricidad importada —producida fuera del territorio estatal— se estimaron en 7 mil 178.29 (…).

“Respecto a la distribución sectorial de las emisiones, el transporte se identifica como la principal fuente a nivel estatal, al concentrar 42.9 por ciento del total, seguido por las actividades pecuarias, con 19.7 por ciento, y por la gestión y disposición de residuos sólidos, que aportan 8.7 por ciento de las emisiones estatales”, refiere el documento.  

Y agrega este plan estratégico: “Adicionalmente, el inventario contabilizó 7 mil 285 toneladas de carbono negro (CN), un contaminante climático de vida corta con fuerte impacto en el calentamiento global. En este rubro, la mayor contribución proviene del sector de energía para usos industriales, manufactura y construcción, con un 47.3 por ciento, seguido por el transporte con un 33.89 por ciento, y la quema de biomasa y actividades agrícolas con el 18.53 por ciento del total de emisiones estatales de este contaminante”. 

Colaboración federal, necesaria 

El Programa Estatal para la Acción ante el Cambio Climático puntualiza que las metas que se ha fijado Jalisco no podrán alcanzarse exclusivamente con las acciones contempladas en ese documento; se requiere de las intervenciones del Gobierno federal para concretar otras transformaciones de mayor calado, como la propia descarbonización de la economía y un impulso nacional a la electro-movilidad. 

De esta manera, mientras el estado pretende reducir sus emisiones de gases contaminantes hacia el 2030 por casi 17 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (16.96 millones de toneladas), el PEACC reconoce que su potencial de disminución de estos compuestos se encontraría por debajo del millón de toneladas de dióxido de carbono, equivalente también hacia ese mismo año. Esto estaría volviendo prioritaria la colaboración de las autoridades federales en este ámbito. 

Las metas que están vigentes para Jalisco son estas: “La Estrategia presenta una trayectoria de emisiones compatible con un escenario de 1.5°C y define metas de reducción por sector que deben alcanzarse en 2030 y 2050. Estas trayectorias se basan en lo sugerido por el IPCC (2018), que plantea una reducción global de las emisiones en 45 por ciento para 2030 con respecto a los niveles de 2010, y la consecución de emisiones netas iguales a cero hacia 2050”. 

“En el caso de Jalisco, se establece como límite que las emisiones estatales no superen 32.22 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente en 2024 y se reduzcan a 15.26 millones de toneladas para 2030, mientras que para 2050 se deberá alcanzar un escenario de cero emisiones netas”, refiere el documento.

Impacto del Programa Estatal

El impacto que estaría logrando el PEACC para esta reducción de los gases contaminantes sería el plantear alternativas a la movilidad, gestión de residuos y la eficiencia energética, entre otros rubros: “Como resultado del análisis de las acciones de mitigación integradas en el PEACC 2025–2030, se identificó un potencial significativo de reducción de emisiones de gases y compuestos de efecto invernadero (GyCEI), derivado principalmente de intervenciones en los sectores de movilidad, gestión integral de residuos, energía, eficiencia energética, agua, gestión sustentable de áreas naturales y sector productivo.

De esta manera se estima que el conjunto de acciones de mitigación consideradas en este Programa podría generar una reducción acumulada de aproximadamente 672 mil 168 toneladas de dióxido de carbono equivalente durante el periodo de implementación, precisa el documento.

Información. Reporte Índigo.

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