De percibir alrededor de 2 mil pesos diarios, pescadores de la presa Allende pasaron a obtener entre 2 mil y 3 mil pesos por semana, lo que representa una reducción aproximada de hasta 85 % en sus ingresos; situación que atribuyen a la presencia de lirio acuático desde 2019.
De acuerdo con testimonios de habitantes, antes de la expansión del lirio, la actividad pesquera permitía obtener hasta 100 kilos de producto en una jornada.
Esa captura representaba ingresos cercanos a mil pesos por la mañana y hasta dos mil pesos al día si realizaban una segunda extracción.
“En una mañana sacábamos hasta 100 kilos, y en el día se podían juntar 2 mil pesos”, señaló Rodolfo Nolasco.
Actualmente, indicaron que la pesca se limita a zonas profundas, ya que la superficie se encuentra cubierta por la planta. Esta condición redujo la captura y los ingresos.
“Ahora lo que antes se ganaba en un día, se obtiene en una semana”, mencionó Federico.
Explicaron que especies como el charal se ven afectadas al habitar en la superficie, lo que disminuye su presencia.
Añadieron que el uso de redes implica riesgos, ya que pueden perderse y su costo oscila entre mil y mil 200 pesos.
Los pescadores señalaron que la afectación también alcanzó otras actividades económicas. Indicaron que antes ofrecían recorridos en lancha a visitantes, con costos de entre 50 y 100 pesos por persona. “Se daban vueltas en lancha a los turistas, eso también se acabó”, indicaron.
Sobre el origen del problema, habitantes descartaron que la planta tratadora sea la causa. Explicaron que históricamente ha existido descarga de agua residual en la zona, pero esta no llegaba en su totalidad a la presa, ya que era utilizada en áreas de cultivo antes de su ingreso. Señalaron que, pese a esa condición, no había presencia de lirio en años anteriores.
“El lirio empezó después de una inundación en 2019, ahí fue cuando se extendió”, señaló Federico.
Respecto a las acciones para retirar la planta, mencionaron que anteriormente se realizaron trabajos manuales y que recientemente se retomaron con maquinaria, tras una asamblea realizada hace aproximadamente 15 días.
Sin embargo, señalaron que las labores no han sido continuas y desconocen quién define los periodos de operación de las máquinas, ya que han observado pausas en los trabajos.
También indicaron que el movimiento de maquinaria presenta dificultades, ya que requiere equipo adicional para evitar daños en superficies.
Los pescadores plantearon la necesidad de apoyos dirigidos a quienes dependen de la actividad pesquera, al considerar que no toda la población enfrenta el mismo impacto económico.
Indicaron que en años anteriores hubo apoyos económicos enviados por personas en el extranjero para labores de limpieza, pero actualmente ya no se reciben.
Las comunidades involucradas incluyen San Marcos, presa Allende y Flores de Begoña, donde se concentra el mayor número de pescadores.
Señalaron que están conformes con las acciones que se han realizado por parte del gobierno federal, estatal y municipal en los últimos días, y esperan que pronto se logren resultados para poder regresar a la actividad pesquera.
Información. El Sol del Bajío.

