Representantes del Gobierno de México, encabezados por el director general del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Adelfo Regino Montes, llevaron a cabo un recorrido de varios días en el territorio de los pueblos O’dam y Mexikan para brindar atención humanitaria a las familias indígenas desplazadas.
La iniciativa fue impulsada con el objetivo de servir a los pueblos y comunidades indígenas, y sigue además el lema del gobierno en turno: “por el bien de todos, primero los pobres y de una manera especial los pueblos indígenas”.
Durante cuatro días, funcionarios del INPI, representantes del Gobierno del estado de Durango y autoridades tradicionales recorrieron el territorio multicultural de la Sierra Madre Occidental con el fin de escuchar a estas comunidades desplazadas debido al nivel de inseguridad que enfrenta el estado de Durango.
Asimismo, las acciones se llevaron a cabo para darle seguimiento a los acuerdos en el marco del Plan de Justicia de los Pueblos Indígenas O’dam, A’udam, Mexikan y Wixárika.
Por su parte, Regino Montes encabezó una asamblea en la localidad de Las Botijas, en la que explicó que el objetivo de estas acciones es hacer un diagnóstico que permita conocer la problemática de los desplazados, en especial, de la comunidad de San Buenaventura y sus anexos, ubicados entre los limítrofes del estado de Durango y Nayarit.
De igual manera, puso sobre la mesa la importancia de hacer llegar ayuda humanitaria en víveres y alimentos a estas comunidades que permanecen incomunicadas. Señaló también que, a través del sector salud del gobierno estatal, se está atendiendo el brote de sarampión, que hasta el momento ha cobrado la vida de dos menores de edad del pueblo de los Amoles.
Ante dicha situación sanitaria, las autoridades de San Francisco de Ocotán han solicitado la construcción de una clínica para garantizar que toda la población tenga acceso al servicio de salud. Por esta razón, el gobierno del estado adquirió el compromiso de enviar brigadas de vacunación y atender la solicitud de una unidad médica.
Por otro lado, las autoridades tradicionales desplazadas expusieron la necesidad de generar una vía de acceso a la comunidad de Buenaventura por el estado de Durango, la cual sería de la siguiente forma: Las Botijas, pasando por Angostura de los Aguacates, Mesa de los Gallos, Alacranes, hasta llegar a San Buenaventura, según lo dicho en un comunicado.
Para ello, una comitiva conformada por autoridades de San Francisco de Ocotán, San Buenaventura y sus respectivos anexos, equipo técnico del INPI, representantes del gobierno de Durango y del municipio de En Mezquital realizará un recorrido de dos días desde la comunidad de Las Botijas hasta Buenaventura.
De igual forma y en respuesta a la demandas en cuestión de electricidad, se llegó a un acuerdo para instar a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a que atienda la situación en la zona, mientras que el INPI se comprometió a analizar la posibilidad de construir nuevos comedores para atender a los niños indígenas.
Finalmente, las autoridades gubernamentales acordaron revisar y dar seguimiento a la solicitud hecha por las comunidades indígenas de establecer bases de operaciones permanentes de la SEDENA y de las Guardia Nacional para garantizar la seguridad en estas comunidades.
Información. El Sol del Bajío.

