Ante la creciente demanda de vivienda a nivel nacional, el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) ha sido clave para atender este problema social, que se ha agudizado con el paso del tiempo.
La administración federal se comprometió ―desde la gestión pasada― a ampliar la construcción de viviendas de interés social existentes y a mejorar las condiciones para incrementar el número de beneficiarios con acceso a un crédito hipotecario.
Uno de los principales proyectos que se han fortalecido para atender la falta de vivienda en la República mexicana ha sido el programa “Construcción de Vivienda en Terreno Propio”, además de otros.
De acuerdo con una solicitud de información en la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT) elaborada por Reporte Indigo, el Infonavit refiere que actualmente se desarrollan 345 obras en todo el país bajo este esquema.
En su respuesta, el Infonavit precisó que las reglas de operación del programa otorgan a los derechohabientes la libertad de elegir al constructor con el que desean realizar sus obras. Esto, siempre y cuando la compañía o el particular se encuentre inscrito en el padrón de contratistas del mismo instituto.
Lo anterior, para evitar irregularidades o actos de corrupción en la entrega de los recursos y el desarrollo de las obras que se encarguen a constructoras o despachos de arquitectos dados de alta en el instituto a través de un padrón de proveedores.
Una de las principales quejas expresadas en los últimos años por quienes han adquirido un crédito con el Infonavit es que las viviendas se ubican lejos de los servicios públicos y de los centros de trabajo, lo que provoca que, con el tiempo, sean abandonadas.
¿Cómo construir en tu terreno?
El organismo detalló que, debido al diseño normativo del producto, las personas que acceden a este programa reciben directamente los recursos para la edificación y son ellos quienes deben dispersar los pagos al constructor contratado.
Algo que ha sido bien recibido por la ciudadanía en general, pues han afirmado que en administraciones anteriores hubo diversos contratiempos con empresas que se contrataron para la construcción de una casa en un terreno particular.
Pese al buen recibimiento de este proyecto federal, el instituto no tiene un censo exacto de cuántas empresas participan por año, debido a que la relación contractual se establece justamente entre el beneficiario del crédito y la constructora seleccionada.
Sin sanciones a empresas constructoras
El Infonavit además informó que en los últimos 10 años no se ha sancionado ni dado de baja a ninguna empresa constructora inscrita en este programa.
Esto en respuesta a la solicitud de información pública presentada con el folio 3400310000031325, donde este diario requirió datos sobre el número de compañías sancionadas, activas y participantes en obras vinculadas al organismo desde el inicio de este proyecto de vivienda.
De acuerdo con el instituto, las reglas de operación del programa permiten a los derechohabientes elegir libremente al constructor con el que deseen edificar su vivienda, siempre y cuando éste se encuentre inscrito en el padrón de contratistas.
Es así que bajo este esquema, los recursos se entregan directamente al acreditado, quien es responsable de contratar y pagar al constructor, el cual tiene la obligación de terminar la obra pactada en un lapso máximo de seis meses.
En la red de compañías vigentes en el padrón del Infonavit se incluyen firmas con sede en la Ciudad de México y el Estado de México, así como en entidades del sureste como Tabasco y Campeche. También figuran corporativos en Nuevo León, Chihuahua, Veracruz y Oaxaca.
Al respecto, el Gobierno federal que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha reiterado en diversas conferencias matutinas que el Infonavit sigue siendo clave para dar vivienda digna a miles de mexicanos.
Información. Reporte Índigo.

