Las consecuencias por el calentamiento global son cada vez más y más tangibles. Muestra de ello es que en algunos países las olas de calor los llevan a tomar decisiones drásticas para proteger a su población de problemas de salud.
Es el caso del Gobierno de Grecia, que activó este lunes medidas extraordinarias para proteger a la población frente a una nueva ola de calor extremo. Se prevé que las temperaturas alcanzarán hasta los 42 grados centígrados en varias regiones del país durante los próximos dos días.
El Servicio Meteorológico Nacional (EMY) emitió un pronóstico urgente en el que advierte que los termómetros ya marcan entre 38 y 40 grados en el norte y sur del país, y se espera que hoy se registren hasta 41 °C en el este de Grecia continental, incluida Atenas. Para martes y miércoles, se prevén máximas de hasta 42 °C en esa misma zona.
Ante este escenario, el Ejecutivo griego impuso pausas obligatorias para los trabajadores al aire libre durante las cinco horas más calurosas del día. La medida afecta a sectores como la construcción, la industria naval y el reparto en motocicletas.
Además, se exhortó a los empleadores del sector privado a adoptar medidas de prevención contra el estrés térmico en el entorno laboral y a facilitar el teletrabajo a personas vulnerables.
Restricciones afectan a la mayoría del país
Aunque las restricciones se aplican oficialmente solo en las regiones con temperaturas especialmente altas, de hecho abarcarán la mayor parte del país, ya que el EMY prevé máximas generalizadas entre 38 y 42 °C, y mínimas superiores a los 27 °C en la mayoría de las ciudades.
La ola de calor activó también la alerta de las autoridades de emergencia. El Cuerpo de Bomberos permanecerá en estado de máxima vigilancia este martes ante el «muy alto» riesgo de incendios (nivel 4 de 5) en gran parte del Peloponeso y Grecia central.
Las Fuerzas Armadas realizarán patrullajes y dispondrán de maquinaria pesada para responder de inmediato ante cualquier siniestro.
Esta es la segunda ola de calor que afecta al país en menos de diez días, luego de que a finales de junio se registraran temperaturas superiores a los 43 °C. En ese periodo, Grecia enfrentó decenas de incendios forestales alimentados por el calor, la sequía y los fuertes vientos.
Información. Reporte Índigo.

