Este 15 de febrero Irapuato conmemora 477 años de su fundación, pero más que ello este día los irapuatenses celebran el orgullo de ser parte de una ciudad que ha sido construida y reconstruida gracias al trabajo de su gente, de aquellos que supieron poner en alto a esta gran ciudad, que hoy en día es reconocida como una de las importantes en el estado de Guanajuato.
Irapuato está lleno de cultura, de inversiones y de éxito, pero también está construido por aquellas personas que lucharon y luchan cada día para que se viva en una sociedad mucho mejor.
En Irapuato, todos o la mayoría hemos escuchado de grandes personajes como el Tata Vasco, no por nada, la presea Vasco de Quiroga que se entrega este día, es considerado como el mayor galardón que un irapuatense puede recibir, ya que la historia le atribuye el haber luchado por los más vulnerables, por los pueblos indígenas y promover la no discriminación, la educación y las oportunidades de crecimiento.
Figuras como Ramón Barreto de Tábora quién se despojó de su riqueza para construir un Colegio para niñas, que hoy es el edificio de la Presidencia Municipal de Irapuato, donó espacios para construcción de templos y conventos, entre otras cosas.
Nicolás Tejeda que trajo las primeras plantas de fresa a la ciudad y que le valieron años después convertirse en el icono y sinónimo de Irapuato, la ‘Capital Mundial de las Fresas’
Pero también se tienen figuras más recientes como el fallecido maestro Salvador Almaraz, uno de los más representativos muralistas en la historia del país, cuya obra se puede apreciar en el edificio de la presidencia, en el obelisco del Parque Irekua, en el Mural de las Identidades junto al Templo del Hospitalito y que siempre se mantuvo humilde e impulsor de los nuevos talentos irapuatenses.
Irapuato ha sido testigo de hechos históricos y sociales como la Guerra de Independencia, la Revolución Mexicana, pues esta ciudad fue paso importante para los ejércitos de ese entonces, y hoy en día alberga a la XII Región Militar de dónde son desplegados los militares en toda la región.
Pero también tiene miles de héroes anónimos que han construido esta ciudad desde los empresarios, algunos extranjeros que llegaron a Irapuato para traer el comercio y la industria, y aquellos comerciantes, campesinos que después de la inundación de 1973 supieron levantarse y reactivar la economía de una ciudad que tras haber caído solo le quedaba levantarse y crecer.
Hoy Irapuato enfrenta muchos retos, el crecimiento acelerado de la industrialización, la falta de hospitales para atención médica de calidad, el trabajo infantil, las adicciones y la inseguridad, y una serie de problemas que están formando a nuevos personajes que siguen dando muestra que en Irapuato, su gente no se queda sentada de brazos esperando que las cosas cambien, en Irapuato se toman las palas y picos como lo hacen los colectivos de búsqueda de desaparecidos para buscar a los suyos.
La ciudad está construida por gente que todos los días sale a aportar con su trabajo, con su arte, con sus ideas, con el cuidado de su familia, con sus ganas y alegría que en Irapuato es una bella ciudad para vivir.
Fundación
El 15 de febrero de 1547 fue fundada la ciudad con el nombre de San Marcos Irapuato, Irapuato significa ‘cerro que emerge de la llanura’, por su relación con el Cerro del Piloncillo.
En esa fecha fue la primera vez que el nombre de Irapuato se tomó como una zona de estancias criaderos de ganado y centro agrícola por la fertilidad de sus suelos, siendo de gran relevancia para la Nueva España, ya que está situado entre dos ríos, el Silao y Guanajuato que era utilizado para la siembra.
En 1823 pasa a denominarse Congregación, y en 1825 con la visita de Maximiliano de Habsburgo Irapuato fue nombrada Villa; finalmente el 17 de noviembre de 1893 por decreto de entonces gobernador Joaquín González Obregón se nombra Ciudad a la villa de Irapuato, según relata el libro Fundación, Tradiciones y Leyendas de Irapuato.
Información. Periódico Correo.

