La mayoría de los 39 pozos de los que se abastece agua a los salmantinos de la cabecera municipal a través del Comité Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Salamanca (CMAPAS), rebasan la norma para metales pesados, como es el caso de arsénico donde 20 de 39 están por arriba y para que se cumplan los parámetros el organismo operador mezcla el agua con otra que no tenga ese metal hasta que se cumpla a reglamentación, aparte del proceso de cloración.
El presidente del consejo del organismo operador del agua, Ulises Banda Cornado, informó que el organismo suministra el agua a los habitantes de la cabecera municipal a través de las 65 mil cuentas que se tienen y para lo que se extrae 1.2 millones de metros cúbicos al mes.
En el caso del arsénico y de acuerdo a la Dirección general de Protección Contra Riesgos Sanitarios (DGPRIS) en 20 de por lo menos 39 pozos se excede el límite permisible de 0.025 mg/l (microgramo por litro).
Por lo que corresponde a fluoruros, de manera histórica se rebasa la norma de 1.5 mg/l, en por lo menos 13 de los 39 pozos.
En el caso del Manganeso, se excede el límite permisible de 0.15 mg/l en por lo menos 3 fuentes de las 39 que abastecen de agua a la población de la cabecera municipal.
En el caso de los nitratos, de momento no se cuenta con incumplimientos, sin embargo, aunque haya subido el valor de 10 a 11 mg/l, habría 4 de 39 fuentes fuera de la norma.
Se tienen pozos que van a pasar la normatividad oficial mexicana y como sociedad, no conviene esconderlo; mejor se informa y se pide trabajar en conjunto los tres niveles de gobierno para poder darle una salida y tener el suministro del agua y que no afecte la salud humana.
Se dijo que la parte sur es donde se concentra el mayor número de pozos con arsénico; en tanto que en el norte los fluoruros, por lo que cualquier pozo actual o por perforar se tiene que potabilizar por cualquier norma que se rebase y no es porque el suelo esté contaminado, la naturaleza no contamina; pero se tienen que atender las normas que se ponen.
Se realizó un estudio integral de la calidad por parte de la Comisión Estatal del Agua, sin éxito aparente, en el que no se cubrieron los requisitos por parte del CMAPAS y solo se determinó instalar intercambio iónico en cada uno de los pozos que excedían el parámetro de arsénico.
Además, se han buscado implementar acciones, para remover el arsénico del agua, pero no se ha tenido éxito como fue en 2011, con el pozo 2 de Guerrero, sin éxito donde se usó una arena con tecnología israelí recubierta con alúmina.
En 2012 se aplicó nanotecnología, tampoco se tuvo éxito debido al costo estimado en su momento de 11.50 pesos por metro cúbico. Además, que las concentraciones de fluoruros y sílice del agua interfieren con la saturación de las nanopartículas que disminuye hasta en un 35% su efectividad de las resinas.
Para resolver las altas concentraciones de estos metales, se realizó un estudio de planeación para la potabilización o no; en función a la mezcla de aguas de diferentes fuentes de abastecimiento con el propósito de dar cumplimiento en su momento a las normas. Además, ha puesto en marcha el proyecto de una planta potabilizadora para garantizarle a la población el derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico de forma suficiente, salubre, aceptable y asequible y de esta manera cumplir con la norma NOM-127-SSA1-2021, para el que se ha destinado 3.8 millones de pesos y que podrá tener una capacidad de entre 500 y 600 garrafones diarios.
Información. Periódico Correo.

