Tras ocho años de arduo trabajo en México, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) ha despedido el caso Ayotzinapa dejando en evidencia la existencia de más información sobre la detención y el traslado de los 43 normalistas desaparecidos en la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero. Con pruebas contundentes, el GIEI logró desmontar la llamada «verdad histórica» que el Gobierno de Enrique Peña Nieto pretendía sostener.
Cuestionamiento de la «verdad histórica»
El entonces Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, había afirmado en 2014 que los estudiantes habían sido secuestrados en Iguala y posteriormente incinerados en el basurero de Cocula. Sin embargo, la llegada del GIEI en noviembre de 2014 reveló múltiples irregularidades en la investigación y aportó información que implicaba tanto a la policía como a las Fuerzas Armadas en los hechos.
El GIEI ha aportado diversos hallazgos que han cuestionado la versión oficial del caso Ayotzinapa. Entre ellos, se encontraron videograbaciones en las que funcionarios públicos torturaban a testigos con el fin de validar la versión oficial del Gobierno pasado. Asimismo, se reveló la existencia de un Centro Regional de Inteligencia en Iguala, operado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), que realizaba seguimientos técnicos a los normalistas desde días antes de su desaparición.
Rol de las Fuerzas Armadas
El GIEI determinó que las Fuerzas Armadas, incluyendo la Marina, jugaron un papel activo en los hechos. La presencia de agentes de la Marina después del 27 de septiembre de 2014, así como la detención y tortura de individuos para reforzar la «verdad histórica», fue confirmada en el último informe presentado por el GIEI.
El grupo de expertos señaló la obstaculización del Gobierno federal, especialmente de la Sedena, para obtener documentos vitales para la investigación. Aunque la apertura de archivos presidenciales arrojó nuevos hallazgos, la información proporcionada por las Fuerzas Armadas resultó ser parcial y no suficiente para esclarecer completamente el paradero de los 43 estudiantes.
A lo largo de sus investigaciones, el GIEI ha evidenciado la manipulación de pruebas y las inconsistencias en la investigación realizada por la entonces Procuraduría General de la República. Los informes del GIEI han sido fundamentales para las políticas de atención a las víctimas y la investigación criminal en el caso Ayotzinapa.
Información. Periódico Correo.

