Los 10 pacientes que murieron en la clínica T-21 del IMSS en León tenían el síndrome de Guillain-Barré atípico, pero aún no se establece que esa haya sido la causa de su deceso.
Así lo informó el delegado del Seguro Social en el estado, Marco Antonio Hernández Carrillo, quien subrayó que hasta ahora solo se tiene la certeza de que su muerte no fue provocada por un agente infeccioso y no se debió tampoco a una meningitis aséptica, enfermedad que provocó el fallecimiento de 23 personas en Durango.
En conferencia de prensa, explicó que son 15 los pacientes que son estudiados por un comité de expertos del IMSS, así como de la Secretaría de Salud federal y estatal, para determinar qué les ocasionó la parálisis facial.
De esta cantidad de pacientes, 10 perdieron la vida, una más se encuentra delicado con neumonía, otro más ha mostrado evolución favorable y está por ser dado de alta, mientras que otros tres son monitoreados mientras siguen su tratamiento ambulatorio.
El funcionario federal apuntó que, debido a la falta de claridad sobre la causa de su muerte, en uno de los certificados de defunción se estableció que fue por meningitis aséptica, en otros tres encefalitis inespecífica o por determinar, mientras que en los seis restantes se estipularon otras razones como neumonía o sepsis, por ejemplo.
Una vez que se tenga más claridad sobre qué ocasionó su deceso, se podrá hacer el proceso administrativo para modificar dichos documentos, apuntó Marco Antonio Hernández.
Detalló también que de los pacientes fallecidos, dos presentaban neumonía y otros ocho peritonitis -un tipo de infección abdominal-, pero todos con parálisis facial e insuficiencia renal crónica, mismas características que tienen las otras cinco personas que siguen en tratamiento.
Por ello refirió que el grupo interinstitucional de expertos determinó que desarrollaron un cuadro atípico del Síndrome de Guillain-Barré, el cual generalmente comienza provocando parálisis en las extremidades inferiores, pero en este caso, inició provocando parálisis facial, según explicó el delegado del IMSS.
Sin embargo, aclaró que aún no se puede establecer que ésta haya sido la causa de muerte de las 10 personas, ni qué detonó que desarrollaran el síndrome.
Hernández Carrillo, y el secretario de Salud de Guanajuato, Daniel Díaz Martínez, llamaron a la población a no alarmarse al reiterar que es una enfermedad que no se transmite, y que no se debe a un agente infeccioso presente en la clínica T-21 del IMSS.
El delegado del IMSS en el estado agregó que hay otros 5 o 7 pacientes -uno de ellos atendido en el Hospital General de León al no ser derechohabiente- que tienen problemas renales y parálisis facial, pero subrayó que todavía no se realizan todos los análisis necesarios para incluirlos dentro del grupo de 15 personas cuyos expedientes son estudiados por el grupo de expertos.
Información. Fernando Velázquez.
Foto. Periódico Correo.

